jueves, 3 de octubre de 2013

Las Cuentas del pobre.



Esta semana toca hablar de presupuestos y entiendo que el simple hecho de nombrarlos pueda resultar tedioso pero, detrás de las frías cifras, detrás de los números, están ustedes, es de ustedes de quien habla el presupuesto… de tu empleo, de tu beca, de tu pensión, de los recursos de la Sanidad que te atiende, o de la plaza en educación infantil de tu hija. Los presupuestos te afectan directamente, así que vamos a dedicarles este artículo.
Nos han presentado estos presupuestos como los de la recuperación y como no nos fiamos ni un pelo, y mucho menos cuando según Montoro el año pasado eran “los presupuestos más sociales de la historia”, vamos a analizarlos un poquito para ver si los números certifican, o no, los eslóganes y veremos si eres tú quien se recupera.
Para empezar, si eres pensionista, parece que no hablan de ti cuando anuncian la recuperación. Porque tu pensión recibe un ataque directo de estos presupuestos y al copago farmacéutico, el transporte sanitario u hospitalario tendrás que sumar que a partir de ahora tu pensión y lo que suben los precios. Van por caminos diferentes: ahora tu pensión subirá un 0,25% aunque para vivir dignamente tuviera que subir un 2%. Sí, un 0,25%, un aumento que no da ni tan siquiera para afrontar la subida de la luz de este año, que va por un 4%. Es evidente, pensionista, que de ti no hablan cuando hablan de recuperación, porque a ti te empobrecen por ley.
Pero es que parece que tampoco hablan de los funcionarios. No están hablando de la recuperación de los empleados públicos porque su congelado sueldo seguirá así un año más, el año que viene desgraciadamente tampoco es el de tu recuperación.
Y seguimos con los trabajadores y trabajadoras. A pesar de que tu sueldo no lo pagan las arcas públicas, sí parece que no se escapa “del ajuste”. Tu nómina recibirá otra mordida y, según el cuadro macroeconómico que presenta el Gobierno en sus presupuestos, el sueldo de trabajadores y trabajadoras bajará por tercer año consecutivo.
Bien. ¿Qué pasa con los parados? Nada, no hay buenas noticias a la vista para ellos y ellas. El Gobierno confirma en los presupuestos que seguiremos destruyendo empleo neto y que esos 6 millones de desempleados contaran además con menos fondos para el fomento del empleo.. su empleo… un 44% menos fondos de los que tenían en 2011.
A pesar de que lo que dijeron en campaña, el Gobierno renuncia a crear empleo y no hay ninguna medida en esa dirección.
Ni pensionistas, ni funcionarios y funcionarias, ni trabajadores , ni desempleados. Parece que no va con ustedes eso de la recuperación que anuncia el Gobierno y que, a la vez que se empobrecen, verán cómo se deterioran los servicios públicos. Y sumado a menos recursos, el Gobierno solo sustituirá a 1 de cada 10 bajas de empleados públicos, 1 de cada 10 médicos que se jubilen, 1 de cada 10 policías o profesores que se retiren…
Está claro que tampoco hablan de la recuperación para aquellos que se quedaron sin beca, está claro que no hablan de los estudiantes a los que miserablemente Wert les empuja a abandonar sus estudios, está claro que no hablan de los enfermos crónicos que tendrán que pagar el 10% de su tratamiento hospitalario, está claro que de ellos no hablan, que tendrán que pagar por un tratamiento que necesitan para vivir.
Así que, no sé de quienes habla Montoro, no sé de que se reían a carcajada limpia el viernes tras el Consejo de Ministros cuando presentaron los presupuestos. Me resulta imposible imaginar por qué están tan felices mientras empobrecen a todos y todas, me resulta vergonzoso e indignante que celebren mientras le amargan la vida a otros
Y a todas estas, sumado al desastre social, se une el desastre económico de aquellos que se llenaron la boca en decir que no podíamos gastar lo que no teníamos, pero que con su gestión han elevado la deuda pública española 30 puntos, porque cuando llegaron era del 69% del PIB, se ha disparado al 92 % y tocará el 100 en 2014 con sus propios datos.
Está claro, no lo hacen por la deuda, sus políticas son pura ideología y con la excusa de la crisis se atreven a hacer lo que nunca pudieron: romper nuestro modelo social implantado durante décadas, si usted se queda por el camino… a ellos no le importa