jueves, 7 de marzo de 2013

Encuentra restos de bacterias fecales en la demanda del PP a Barcenas y el Pais,(solo es humo) para retrasar el juicio.


"¿Es honor no decir nunca la verdad, es honor negarse a esclarecer el mayor escándalo de corrupción de los últimos treinta años, es honorable empobrecer a la población, proteger a los ricos, blindar a los cargos políticos?"
he consultado en mi libro de cabecera (el diccionario del diablo) a ver qué noticias me podía dar acerca del honor. Pues, para mi sorpresa, del honor nada dice (será porque no existe). Sí, en cambio, define lo honorable en estos términos: "Dícese de lo que está afligido por un impedimento en su capacidad general. En las cámaras legislativas se acostumbra dar título de "honorable" a todos los miembros. V.g.: "El honorable diputado es un perro sarnoso".
Si no lo he entendido mal, creo que los dirigentes del PP son muy honorables pues están afligidos por un impedimento en su capacidad general y en la de denunciar a Bárcenas, en particular.
La única ventaja que ha sacado el soberano pueblo de todas estas miserias es la conciencia de que vivimos en un país muy honorable (afligido por un impedimento en su capacidad general). Y, posiblemente, también conoce las causas de tanta honorabilidad.
Gota OTROSÍ: ¿Por qué, extrañamente, el Partido Popular no ha demandado también al diario El Mundo, que al día siguiente publicó lo mismo?

Supongo que por las mismas razones que no ha demandado a Bárcenas.

No puede ser que la Justicia sea el estercolero de la Política; no puede ser que los juzgados sean las escupideras donde los políticos y los partidos políticos arrojen sus esputos y gargajos por sus fricciones; no puede ser que el Estado permita algo tan indigno y degradante de la democracia. El Partido Popular ha demandado al diario El País y a quien sea autor de los papeles que reflejaban su contabilidad B por atentar contra su honor. ¿Pero qué sabrá el PP que es el honor?
¿Es honor no decir nunca la verdad, es honor negarse a esclarecer el mayor escándalo de corrupción de los últimos treinta años, es honorable empobrecer a la población, proteger a los ricos, blindar a los cargos políticos? ¿Es honorable negarse a todo cambio o interpretación amplia de la Constitución para admitir que el pueblo catalán se pronuncie en referéndum? ¿Es honorable defender descaradamente al Rey y sus deslices e impedir que la Corona sea transparente? ¿Lo es que ya haya paralizado los trámites para aprobar la Ley que impidiese los desahucios por hipoteca? ¿Es honorable hacer exactamente lo contrario de lo prometido en campaña electoral? ¿Es honorable su inmovilismo institucional y retrógrado en contra del pueblo bajo el argumento de que todo está bien como está?
Esta demanda no tiene recorrido alguno. Si no fuera el PP el demandante probablemente ni se admitiría a trámite. Los juzgados no están para perder el tiempo ni atender caprichos.
Uno de los requisitos esenciales de una demanda, según establece el artículo 399.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, exige que se den los datos y circunstancias de identificación del demandante y del demandado. Y también se exige que se fije el domicilio, o la posibilidad de conseguirlo, del demandado. Es más, cuando se trata de demandar a una persona en principio indeterminada hay que recurrir al mecanismo de las diligencias preliminares, como requisito indispensable para interponer la demanda.
Así pues, desde un punto de vista procesal el PP no ha actuado correctamente, y no porque se dude de la capacidad técnica de sus asesores jurídicos, sino porque dicha actuación procedimental está impregnada de intencionalidad política, siendo esa intencionalidad política el no mencionar a la persona que todos pensamos que debe ser demandada, el señor Bárcenas. Espero que algún día nos puedan explicar los señores del PP el terror, o dicho más suavemente, la alergia que les produce su ex tesorero.
Es doctrina pacífica y constante del Tribunal Supremo, del Tribunal Constitucional, y, sobre todo, del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo que la libertad de expresión e información tiene una posición preferente frente al honor de los políticos desde el instante mismo en que, dado su carácter público, deben soportar una mayor injerencia en la crítica de su actuación, hasta el punto que si la manifestación que afecta a su honor no sea notoriamente falsa, burda o que suponga una descalificación que entre en el área del insulto debe quedar en segundo plano ante ese derecho fundamental de libertad de expresión y de información.
Entramos en una época frívola y perniciosa de querellas y contraquerellas por cualquier motivo, sin más pretensión que posponer el conocimiento de la verdad. Ésta es la quintaesencia de la corrupción política que ha conseguido que, tras el paro, sea la máxima preocupación de los ciudadanos y la mayor vergüenza de los que dicen ser sus representantes.

 La gravedad de la situación radica en que cuando la actual "oposición responsable" ha gobernado, la justicia no ha avanzado un milímetro, es más, la financiación irregular ha sucedido también delante de las narices de ZP durante siete años, sin que Talante haya promovido reformas de calado para evitar el continuo saqueo de las arcas públicas por una buena parte de políticos. Son muy sonados los casos de corrupciones impunes a día de hoy, como la de Fabra, con siete jueces que piden el traslado para no "enfrentar" su futuro.
¿Como criticar la democracia venezolana desde la Tagentopoli española? ¡Que descaro el de este Rubalcaba!

"¿Por qué no contesta el Gobierno al clamor popular sobre la corrupción?, ¿es qué no piensan hacer nada?, ¿están paralizados, atemorizados, esperando a que escampe? Nada de eso. Están trabajando para buscar la impunidad. Es mucho más práctico. ¿Acaso no vienen sus mayores quebraderos de cabeza de no haber podido satisfacer la petición de Bárcenas de que arreglaran lo suyo? Sólo esos jueces díscolos están empeñados en complicarles la agenda. Es algo consustancial al poder que roza sus cotas de desvergüenza más altas en momentos políticos determinados, sobre todo cuando el Tercer Poder se acerca demasiado a las meninges del Primero. Así sucedió en Italia con Berlusconi, así está a punto de suceder en España."