viernes, 2 de mayo de 2014

Paro y fraude = Gobierno.




No habían pasado 24 horas de la acerba discusión en la Asamblea Nacional del plan de estabilidad de Manuel Valls para la Francia de los próximos tres años, y nos sumergimos en el de España.
Tristeza infinita. Primero porque a diferencia de lo ocurrido en el partido de Gobierno francés (el PS), en el español (el PP) no ha habido ningún debate previo, y menos aún, negociación. Segundo, porque en Francia se ha sometido el paquete al Parlamento casi como cuestión de confianza, y aquí nos vamos de puente.
Y tercero, porque los recortes franceses (ahorro de 50.000 millones en el gasto) quizá perjudiquen la resurrección del consumo, pero también (al facilitar la rebaja de 30.000 millones en cotizaciones sociales) deberán estimular la creación de empleo: aquí, nada de contrapartidas así. Cuando es el tipo de medidas que distinguen una sobriedad ponderada (la francesa) de una austeridad excesiva y antiequitativa (a la española). Lo esencial para la política económica en Francia es eso: el empleo (con un paro al 11%). En España (con el desempleo al 26,1%), el empleo es accesorio.
El ministro Cristóbal Montoro enfatizó en la presentación del plan que las previsiones de déficit (el -1,1% para 2017) son un “objetivo político”. Habrá pues que presumir que también lo es la previsión de las cifras de desempleo: si en 2012-2013 (bajo el PP) se esfumó un millón de empleos, aunque se creen 600.000 puestos en 2014-2015, la legislatura se saldará con 400.000 empleos destruidos adicionales a los heredados; y se cuentan por millones.
O sea, esa herencia no mejora. Empeora. Y lo peor, debate hereditario aparte, ¿podemos, impertérritos, dar por buenas esas cifras-hipótesis-objetivo? Si así se concreta la ambición del Gobierno, ¿puede hablarse de ambición? ¿o de resignación fatalista? ¿No debieran cambiar los otros componentes del cóctel de la política económica para reconducir ese desastre, el único trascendental?
Si el paro seguirá igual de mal —como reconocen o proponen los que mandan—, también sucederá lo mismo, con el fraude fiscal. Miren en la web oficial el gráfico “Impacto de la reforma tributaria” del programa de estabilidad actualizado. Verán que prevé añadir mil millones al año desde 2014 a lo recaudado en 2013, que fueron (no lo dice, será un olvido) 10.479 millones: un 9% menos o ¡mil millones largos menos que en 2012! Que eran, 11.517 millones (tampoco lo dice, otro olvido).
Pero es que el fraude fiscal es el gran nicho fiscalizable en España: genera al año entre 15.000 millonesy 70.000 millones
. ¿Y se proponen pescar solo mil millones?
Y entonces, claro, ya todo se comprende. Que, como reconoce Cristóbal sobre la presión fiscal comparada con la UE, “llegar a la media no es el debate” (¡debiera serlo!). O que los recursos fiscales adicionales procederán solo de la mayor actividad; y los menores gastos, de la eliminación de duplicidades administrativas. De todas las Administraciones, menos de la central (tampoco lo dicen). Y del esfuerzo de rigor presupuestario ajeno: jamás del suyo.
Comparen, y si encuentran algo mejor, compren. La jacobina Francia recortará en tres años 18.000 millones a “París”, por solo 11.000 a las administraciones regionales. La autonómica España reducirá el déficit central en tres años “en” más/menos un tercio (del -3,5% del PIB al -2,2%); los autonómicos, “a” más/menos un tercio (del -1% al -0,3%). Como viene sucediendo. La austeridad bien entendida empieza en los demás. Y acaba en ellos.

martes, 29 de abril de 2014

Y el fiscal pelando margaritas



    • Aquí toda la casta trinca. Legalmente, forzando la ley, o saltandosela. Y el fiscal pelando margaritas. Y cuando alguien judicializa no sabe donde se mete. Y el juez que osa meter un poco el bisturí acaba despellejado. Mienten y roban con descaro. Y matan. Porque sus políticas están matando a la gente. Y luego tan contentos a Roma, en procesión y a nuestra costa, obtener el perdón de sus pecados. , los delitos de momento impunes. 
       A su manera, el Consejo de Ministros de Rajoy mantiene su coherencia. El ministro de Economía, Luis de Guindos, fue presidente en España de la quebrada Lehman Brothers. El de Hacienda, Cristóbal Montoro, fue dueño de una asesoría que ayudaba a sus clientes a pagar pocos impuestos. El de Defensa, Pedro Morenés, se dedicaba a vender bombas de racimo a ese mismo ejército sobre el que hoy manda. La de Empleo, Fátima Báñez, sólo ha trabajado en cargos políticos. La de Sanidad, Ana Mato, viajaba aDisneylandia en clase Gürtel, sin copago alguno. ¿Y la nueva ministra de Agricultura y , Isabel García Tejerina? Fue directiva de una empresa condenada por un delito ecológico, Fertiberia. Allí trabajó a sueldo deVillar Mir, el mismo empresario que está imputado por la Audiencia Nacional en el caso Bárcenas por sus donaciones irregulares al partido que hoy gobierna.
      Mariano Rajoy, a su manera, ha llevado el concepto de la puerta giratoria a una nueva dimensión, ese universo donde lo público se privatiza mientras se nacionalizan las pérdidas. A ambos lados de la fiesta siempre aparecen los mismos nombres, los mismos intereses. Quienes hoy legislan, contratan, privatizan o subvencionan trabajaban ayer (y mañana trabajarán) para esas mismas empresas que se supone que gobiernan. Es un viaje de ida y vuelta, cuyo billete –en primera– paga el ciudadano medio. El interés general se prostituye, y ni siquiera se respetan las pocas incompatibilidades que aparecen en las leyes.
      El ejemplo más reciente lo protagoniza Miguel Arias Cañete. El hoy candidato del PP mintió ante el Congreso. Lo hizo por escrito. Lo hizo dos veces. Durante casi ocho años, ocultó en su declaración de bienes ante el Parlamento que la empresa que presidía, una compañía petrolífera, mantenía varios contratos con la Administración. Y esa misma empresa, que  preside su cuñado y de la que Arias Cañete sigue siendo accionista, opta hoy a una concesión pública valorada en 600 millones de euros anuales. Y no pasa nada.
      Mientras tanto, la mayoría del PP en el Congreso se entretiene con una comisión sobre la regeneración democrática, como si fuese un gran gato con un ovillo de lana. Dos ponentes invitados recuerdan ante el Parlamento que el emperador va desnudo y algunos diputados ponen mala cara ante sus propuestas. Plantear en el Congreso cosas tan obvias como que el Tribunal de Cuentas tendría que ser independiente, que la banca no debería poder condonar deudas a los partidos, que habría que prohibir las donaciones anónimas…, se ha convertido en un discurso casi revolucionario. La transparencia y la separación de poderes hoy son ideas antisistema.

viernes, 25 de abril de 2014

Cronicas de la nada; Cómo castigar a los que aparcan ocupando el parlamento.



De acuerdo con las teorías del voto económico, los ciudadanos castigan o recompensan a los gobiernos en ejercicio basándose en el comportamiento macroeconómico del país, sobre todo cuando el desempleo aumenta. Si esta hipótesis fuese correcta, los votantes del sur de Europa deberían penalizar a los gobiernos en el poder al ser percibidos como malos gestores de la crisis. En circunstancias normales el electorado podría depositar la confianza en los representantes recién elegidos completando así el proceso cíclico que legitima la democracia. Desafortunadamente las condiciones que hacen posible la recompensa y el castigo no están presentes en la situación actual.
Los datos muestran claramente que la celebración de elecciones no ha impedido un aumento de la desconfianza institucional en el sur de Europa, tal vez porque los ciudadanos no pueden castigar adecuadamente a los corresponsables de la actual crisis económica a nivel nacional e internacional. En cambio, podemos observar que el aumento de la tasa de desempleo (línea inferior en los gráficos) resulta un predictor preciso de la desconfianza política y que la sanción electoral no ha ayudado a los ciudadanos a renovar la confianza en las instituciones democráticas. De hecho, los ciudadanos del sur de Europa han castigado a las instituciones políticas de forma indiscriminada y los niveles de desconfianza se encuentran en su punto más alto desde 2003.

¿Cómo castigar al responsable?

La tasa de paro y la desafección política evolucionan de forma similar, pero esto no quiere decir que el desempleo sea el causante de la desconfianza. Como dicen los científicos sociales, correlación no es causalidad. Una posible explicación tiene que ver con el hecho de que la Gran Recesión es una crisis multinivel (de dimensiones estatales, europeas y globales) mientras que el mecanismo de rendición de cuentas que el ciudadano tiene más a mano es el estatal y, el próximo 25 de mayo, el europeo. Conscientes de las consecuencias que puede tener para su futuro profesional, los políticos que han gestionado la recesión tienden a señalar las características transnacionales o globales de la crisis en un intento de exoneración de responsabilidades. Si esta explicación es plausible, los ciudadanos percibirían el déficit democrático a nivel europeo, sobre todo en temas de política económica, y serían conscientes de la falta de instrumentos para castigar a los políticos responsables en los niveles europeos y globales. Por exponerlo de otra manera, ¿cómo se castiga a los responsables internacionales del austericidio? La falta de mecanismos efectivos de castigo y recompensa resulta en frustración colectiva y en la pérdida de confianza en el sistema político, una situación más peligrosa de lo que puede parecer a primera vista.

Bertrand Russell definió la democracia como “el proceso mediante el cual el pueblo elige a la persona a quién le echará la culpa”. Si los ciudadanos no son capaces de identificar eficazmente a los representantes que merecen ser castigados y elegir alternativas creíbles, las elecciones se vuelven irrelevantes, y los ciudadanos desarrollan desafección política o desconfianza hacia todas las instituciones políticas (especialmente el gobierno, el parlamento y los partidos políticos). Lo que nos lleva a preguntarnos, ¿hasta cuándo se puede mantener la desconfianza de los ciudadanos en las instituciones políticas antes de que comiencen a cuestionar la democracia como régimen? ¿Cabe pensar que la desafección política no acabará afectando a la legitimidad de la democracia?
  • Precisamente, las elecciones están concebidas en la idea de la ignorancia del pueblo y sirven precisamente para todo lo contrario:para premiar a los corruptos políticos que son prácticamente todos ¿O quieren los españolitos todavía más pruebas?
    La democracia "representativa" no es más que la madre de todas las mentiras y de todos los engaños, la estafa por excelencia.
    Esperemos que los españolitos despierten algún día de sus sueños narcóticos.

Cronicas de la NADA; los malos eran los comunistas.




No existe partido político, sindicato ni movimiento social relevante, estudiantil, étnico, cultural, de género o ecologista que no sea objeto de infiltración por parte de los servicios de inteligencia y agencias de seguridad nacional. La razón de Estado ha sido el argumento para llevar a cabo esta función de gobernabilidad centrada en prever, controlar o cambiar el rumbo de acontecimientos políticos, económicos y sociales acorde a sus necesidades. Los ejemplos se multiplican en la historia y sorprenden por su trama y objetivos. Desde magnicidios, golpes de Estado, campañas electorales, atentados o secuestros, hasta financiar movimientos religiosos, grupos disidentes, partidos y operativos para descalificar o aupar dirigentes. Sin olvidar su participación en huelgas, actos públicos y manifestaciones. Nada parece interferir en su agenda cuando se trata de encauzar la realidad política en una dirección considerada prioritaria por la agenda del establishment.
No hace mucho, en Madrid, un periodista filmaba la siguiente escena. Al concluir la marcha de protesta del 25-S, un manifestante encapuchado sería objeto de agresión por parte de las Fuerzas de Operaciones Especiales (GEO). Para evitar la paliza, gritaba: "¡¡¡ a mí no que soy compañero, coño!!!". Aun así, hasta que no fue identificado, siguió siendo objeto de puñetazos y patadas. Otro policía sentenció: "calmaos, coño". Poco más que agregar.

¿Qué hacía un policía infiltrado arengando a los manifestantes al enfrentamiento cuerpo a cuerpo con los GEO? La respuesta no está muy lejos. Provocar, generar confusión y justificar la represión policial bajo el argumento de "actuar en legítima defensa". Su objetivo, deslegitimar las protestas sociales democráticas y justificar el cambio en la ley de seguridad ciudadana, que regula el derecho de manifestación, criminalizando y responsabilizando de los subsiguientes posibles atentados contra las fuerzas de seguridad del Estado y la propiedad privada acaecidos durante la convocatoria a sus organizadores. En esta línea ha insistido el Partido Popular desde su llegada al gobierno. Cristina Cifuentes, la delegada del gobierno en Madrid, declaraba que la "actual ley es muy permisiva y amplia... y habría que modificarla". Tanto el ministro del Interior Jorge Fernández Díaz como sus asesores se hacen eco de ello y redactan la nueva ley que, entre sus 55 artículos, prohíbe manifestarse ante el Congreso, el Senado y las sedes parlamentarias, aumenta la cuantía de las multas y, desde luego, justifica la violencia policial. La última ocasión, con motivo de las marchas de la dignidad del 22 de marzo.

lunes, 31 de marzo de 2014

Sr. Montoro no tiene ni idea de economía.




El simple hecho de cambiar los conceptos que se inclullen, no midifica la realiadad; simplemente es una ESTAFA.

Sr. Montoro no tiene ni idea de la economía de la gente. Yo se lo explico (yo y millones de españoles): SUS RICOS SON MAS RICOS pq ustedes lo ponen todo a su favor: mano de obra barata, despidos exterminadores e insultantes, rescates mil millonarios, fiscalidad oscura, tramposa y fraudulenta ..., indultos, corruptelas impunes , etc, etc, etc, etc 
LA POBREZA si que existe, HA LLEGADO A MI CASA y a miles de casas, a miles de pymes GRACIAS al nivel de vida que están dejando ustedes qué es sólo para SUS RICOS. Los POBRES hemos sufrido sus recortes y los nuestros propios y lo que les ha funcionado a SUS RICOS a nosotros nos ha arruinado hasta la pobreza y ya no llegamos ni a mitad de mes. Si algún día encontramos trabajo nos pagarán un sueldo precario (el que teniamos ya lo era) y seguiremos siendo pobres y teniendo DÉFICIT. A los POBRES NO NOS VAN A RESCATAR, ni contará nuestro DÉFICIT para tomar medidas urgentes hacia nosotros. 
Lo ha entendido Sr. Montoro???? Dese un paseo por los barrios pobres, por los comedores sociales, por las comercios y negocios cerrados, por las familias sin trabajo, por las casas de los abuelos salvadores de sus familias, etc, etc, etc, ... y lo entenderá mejor

Sostiene el ministro Montoro que los informes de Cáritas alertando sobre el crecimiento de la pobreza y la exclusión social extrema no describen la realidad porque se basan en mediciones estadísticas. Para el señor ministro la única realidad válida existe en sus números y demuestran que la recuperación ha comenzado. Seguramente pensará lo mismo de los recientes informes de la OCDE y la UE donde se acredita que España es el país donde más ha aumentado la desigualdad durante la Gran Recesión. Menudencias estadísticas, la realidad va bien. No hemos cumplido el objetivo del déficit, pero solo por algo más de una décima. La cuestión capital de si llegábamos al 6,5 o nos pasábamos ha sido casi felizmente resuelta. El cielo es el límite.
Durante 2013 en España se han ejecutado 200 desahucios diarios. Un millón y medio de familias se hallan en riesgo de exclusión severa. Un millón más de parados han engrosado las colas del desempleo, cuatro de cada diez sin recibir ningún tipo de ayuda. Ya somos el segundo país de Europa en pobreza infantil, líderes tras Rumania. Por cada beca concedida en todos los niveles educativos, han desaparecido tres. Nuestras siempre débiles políticas de innovación e investigación tardarán décadas en recuperarse. El Gobierno ya ha consumido cerca de la mitad de los ochenta mil millones que guardaba la hucha se las pensiones. Funcionarios, pensionistas o trabajadores ganan menos y pagan más por recibir menos de todo. Miles de dependientes y sus familias han quedado abandonados a su suerte. Puede que no hayamos cumplido estrictamente el objetivo del déficit, pero el objetivo del sufrimiento ha sido sobrepasado con creces.
¿Ha valido la pena? ¿Tienen razón los fetichistas del déficit? ¿Realmente era tan importante para la recuperación económica rebajar uno o dos puntos más este año o el que viene el déficit público? La respuesta es no. O mejor dicho la respuesta es aún peor. El coste de oportunidad ha resultado insoportable. Además de los recortes masivos, debemos considerar el impacto que ha causado sobre nuestra economía la detracción rápida y brutal de semejante volumen de recursos.
A lo que hemos perdido, deben sumar cuánto hemos dejado de ganar, todas las políticas a las que hemos renunciado a implementar por rebajar el déficit un par de puntos más este año en vez de hacerlo cuando podamos. Les dirán que todo ese dolor era necesario. Que sin el equilibrio presupuestario la recuperación no resultaba posible. Solo es otra mentira. La contención urgente del déficit solo resulta relevante para los tenedores de deuda española. Para una estrategia sensata de salida de la crisis era y sigue siendo un error y un daño innecesario. Una economía en depresión necesita estímulos, no más castigo.
Pero no se trata de una mentira inocente, o un error de economistas bien intencionados. Cumple una función muy útil. Hay cosas que no han cambiado ni durante lo peor de la recesión. Las empresas del IBEX vuelven a ganar dinero y cierran 2013 con cincuenta mil millones en beneficios. Seguimos soportando la energía, las comunicaciones y los transportes más caros de Europa. Los grandes patrimonios y  corporaciones viven en un paraíso fiscal llamado España y durante 2013 incluso les ha ido mejor: la lucha contra el fraude ha recaudado mil millones euros menos que en 2012. Las razones principales que nos condujeron a este desastre siguen intactas y funcionando como nunca. Somos más desiguales, nuestros oligopolios piratas gozan de perfecta salud y cada día nos succionan más y mejor y solo pagan impuestos aquellos que carecen de dinero suficiente para no tener que pagarlos.

lunes, 24 de marzo de 2014

Cronícas de la nada; La endogamia Política.



Dedicado a El Pais.
Estuve en Madrid, en la manifestación de la Dignidad, y pude comprobar por mí mismo la cantidad de personas que allí nos reunimos. No diré que las conté, desde luego, pero sí que el número de manifestantes, llegados de toda España, no eran los que ustedes “aceptan” que fueron, sino muchísimos más. No es mi intención entrar en una guerra de cifras; lo que me sorprende muy desagradablemente es que ustedes, en otro tiempo tan meticulosos en su forma de contar participantes, asuman sin más unas cifras que no se compadecen en absoluto con la fotografía que también publican. ¿Qué ha pasado? ¿Dónde ha quedado su credibilidad? ¿No les merecen respeto los centenares de miles de personas que gritamos en Madrid contra unas políticas de las que yo, ingenuamente, creía que ustedes también discrepaban?

Después de haber escuchado al presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, y a su segundo, Salvador Victoria, advirtiéndonos sobre el radicalismo de las llamadas Marchas de la Dignidad, el 22-M me asomé a la plaza de Colón. Efectivamente, ambos estaban en lo cierto. En el escenario, unas decenas de voces femeninas empezaban a calentar peligrosamente el ambiente entonando nada menos que el Himno a la Alegría, el Canto a la Libertad, de Labordeta, yNabucco, de Verdi. El miedo me secaba la boca. A mi lado, una señora contaba que venía de Córdoba a protestar porque solo trabaja 55 días al año en la recogida de la aceituna. Otro participante, este de La Rioja, comentaba que uno de sus tres hijos se fue hace unos meses a trabajar a Suecia, y los otros dos, de 33 y 38 años de edad, aún no saben lo que es tener un empleo. Luego vi a una chica en silla de ruedas y a un niño empuñando una pancarta de 10 x 10 centímetros con la palabra ¡NO!, y dentro de la o unas tijeras dibujadas. Salí de allí despavorido. Fue terrible

La verdadera noticia no es otra que la gente de todo el país fue a manifestarse pública y pacíficamente a la capital del país, Madrid, que es el lugar en donde se está más cerca de los que supuestamente actúan como políticos defensores de los derechos de los ciudadanos. La noticia ha dejado de ser una marcha por la dignidad para convertirse en una crónica de sucesos en los que unos cuantos salvajes con la cara tapada y con claros signos de no tener dignidad han convertido una reivindicación en una batalla campal. Hay policías heridos, alborotadores detenidos y muchos maltrechos, pero que no sea esto lo que distorsione la verdad de la manifestación en la que el 99,99% de desplazados fueron a ella para reivindicar unos derechos que ya nos habíamos ganado y que indignamente nos han sido arrebatados por los mismos que con sus actos intentar distorsionar una protesta mayoritariamente popular y ciudadana.

Suarez???
Negoció una transacción con los poderes fácticos del momento para que, pasado un tiempo, volvieran a ser los de siempre los que mandaran (mirad alrededor). La izquierda se lo tragó y, en una actitud pusilánime que buscaba mas resolver problemas personales que de clase, renunció a la ruptura total con el régimen anterior (cuando estuvieron en el poder no juzgaron a ningún franquista).
Hasta en la hora de su muerte ha trabajado contra el pueblo,quitando protagonismo mediático a la gran concentración de trabajadores en Madrid (miren las portadas de la prensa de ayer y hoy).
No tenemos solución.

lunes, 17 de marzo de 2014

El registrador del cementerio.



   Cobraran al muerto por actualizar su documentación;  Son pequeñas ideas, que compensaran la metedura de pata al querer robar los registros civiles.
Según el mapa cósmico Espléndidamente realizado por Carl Sagan, si vemos el tiempo pasado desde el inicio del universo, como si fuera un año, la humanidad nació el 31 de diciembre a las 23;05 y en este momento son las 23;59, Todo esto a nuestros iluminados gobernantes parece ser se les olvido en su afán de ser eternamente recordados, y beatificados como los impulsores de la verdad absoluta, pero no tienen en cuenta que todas sus leyes nacen viven y mueren, y las suyas no lo serán menos, pero si lo miramos en un carácter global de lo antes expuesto,  las que están promulgando en estos momentos, no duraran mas de 10 milisegundos;  Entonces porque ese empeño de robar, esclavizar a los ciudadanos ya sean blancos, a cuadros o incluso a rayas, cuales son los beneficios de imponer una religión totalmente falsa (ya sea católica, mahometana, o incluso chamanica).     Que es lo que quieren emular a Alejandro Magno, el rey que nunca llego a reinar?
   No se dan cuenta que cuando llegan a la cúpula, esta se desmoronan pues la base se rompe por esceso de opresión, un dicho popular dice dice: que el ratón que solo tiene una salida de la ratonera siempre es cazado por el gato;  En estos momento miles de personas se dirigen a Madrid ( y los intentos de taparlo en los medios no le servirán), la ratonera en la cual nos metieron puede que se les este volviendo en su contra.
   Su única política es, La no política, así lo demuestra la gestión de la crisis energética, bancaria, y alguna mas que le estallara en sus morros, rojos de sangre, la sangre de los ciudadanos, que ya están hartos que ya saben que la casta de los nacidos de buena cuna es endogámica, y por ello hace un minuto que son ciudadanos de segunda, pues las taras se heredan y suelen ser con cada nacimiento mas regresibas, y sus deficiencias, son múltiplos de 4. Ejemplos esta la historia llena, desde los Zares a los Franceses y su guillotina, y en menor escala simplemente veamos el Motín de la Bounty.
   Cuando sera el momento en que se den cuenta, que si se les permite a las multinacionales robar las tierras de los países del tercer mundo, estos tendrán que emigrar, luego no se quejen de los asaltos en Melilla, o en Lampedusa.
    Todo lo aquí expuesto no es solo rabia, también es un canto a el mañana y a lo que sucederá, pues aun las historias nos dejan un viso de futuro, como el de este Sñor de Murcia que no  hace sino seguir adelante con un aire nuevo en su casi vida.

Historia de un letrero.,
Por favor, fíjate en mi. Soy uno de tantos, pero particular. No quiero que pienses en mi como uno mas. Detrás de mi esta la historia de Manuel, Marisa y dos hijos. Manuel y Marisa trabajaban en un pequeño puesto de pescado que les costo levantar a base de prestamos, sudores, madrugones y una atención con los clientes. Pero hace un año tuvieron que cerrar, porque como tantos otros no podían mas. Dentro de un mes se les agota el subsidio y ya no saben que decirle a sus hijos por no comprales unas zapatillas que de verdad necesitan. Marisa no olvidara cuando la profesora de su hijo de 6 años la llamo para decirle que le había visto coger restos de bocadillos de la papelera; le dijo a la maestra que eran cosas de críos, pero la verdad hacia semanas que ninguno de los hermanos tenia almuerzo. Podría contaros mas cosas, como les oigo llorar aquí a mi lado y de como un día me pusieron con el teléfono de Marisa.  Por favor, no pueden mas. Si alguna vez me necesitas, acuerdate de mi.  Acuerdate de ELLOS.

viernes, 28 de febrero de 2014

60 Euros y una beca.




Me gustaría recibir orientación sobre cómo hacer un uso racional del importe de elcurso 48 créditos ECT de 3º y 4º curso de Grado en Ciencias Políticas y de la Administración. El curso pasado, para tener derecho a beca, se obtuvo el 100% de los créditos matriculados con una nota media de notable. No pertenezce al umbral más bajo de renta, pues no existe un umbral para personas sin renta (desempleado, sin ningún tipo de prestación o subsidio por cotizar los últimos años en el régimen de autónomo, con dos hijos a cargo y esposa desempleada de larga duración, sin ningún tipo de prestación o subsidio por el mismo caso y estudiante universitaria no becada). Y tras estos datos, ¿qué se hace con la beca?, ¿se dedica los 60 euros a adquirir el material educativo necesario? No, solo la bibliografía básica cuesta 253,50 euros. ¿Qué tal emplearlos en el transporte? Teniendo en cuenta los kilómetros que separan el domicilio-hipoteca del centro universitario, creo que tampoco.
¿Qué tal depositarlo en Suiza? ¿O se empleao en un billete de avión de bajo coste y emigra a algún país europeo para buscar trabajo de camarero español, gracioso y educado?.

¿Pensamos realmente que la situación política y económica por la que estamos pasando no tiene solución, que no se puede hacer nada para resolverla?
Vemos pasar a político tras político acusado de corrupción, de robar dinero público, nuestro dinero y el de nuestros hijos. ¿Y de verdad pensamos que no podemos hacer nada? ¿Estamos dispuestos a dejar que unos pocos acaben con todo lo que tanto nos ha costado conseguir hasta ahora? Es cierto que la clase política es la que tendría que dar ejemplo de justicia, de honestidad y sobre todo de humildad a una sociedad que está luchando con uñas y dientes por salir adelante. Pero no es así. ¿Por qué no damos nosotros, los ciudadanos de a pie, ese ejemplo?
No dejemos que la injusticia campe a sus anchas. Si vemos algo injusto en el trabajo, en la familia, en nuestro entorno, no callemos, es mejor que te critiquen por decir lo que crees que por callar. Si en nuestra ciudad, en nuestro pueblo hay una concentración para reivindicar algo que creemos justo, únete a ella, no te quedes en casa, cuantos más seamos más fuerza se hará. Inculquemos a nuestros hijos unos valores. Enseñémosles a cuidar las cosas que hay en nuestra casa, pero también las que están fuera de ella, el mobiliario urbano de nuestras ciudades, nuestros bosques, nuestros mares.
No pasemos por este mundo como si no fuéramos parte de él. Todos formamos parte de su engranaje y de nosotros depende que llegue a buen puerto. Vamos a ponernos una inyección de entusiasmo. Vamos a luchar por lo que creíamos. Nada está perdido.

martes, 18 de febrero de 2014

Crónicas de la nada. Estado de malestar.




Durante estos últimos años en los que han aumentado las manifestaciones, la gran mayoría de ellas (por encima del 99%) han terminado sin altercados o incidentes. Es más, tampoco las manifestaciones no comunicadas han generado problema alguno. Si desde 2009 se han celebrado más de 100.000 manifestaciones en España y, en la gran mayoría de los casos, no ha habido problemas, esto es algo que merece destacarse positivamente. Sin embargo, el Ministro del Interior (sobre cuya  labor ya hemos hablado aquí) y el gobierno, quieren cambiar la ley que, "permitirá que queden mejor afianzados los derechos y libertades públicos, garantizando mejor la seguridad ciudadana e impidiendo la aparición de conductas ilegales, violentas y vandálicas", en lo que se conoce como ley de seguridad ciudadana. ¿Responde la ley a cuestiones ideológicas o a hechos objetivos? En lo que a las manifestaciones se refiere, el gobierno no quiere que la realidad le estropee su visión del mundo.

 En España, según parece, es suficiente para acceder a un cargo de notable responsabilidad y remuneración, haberse mantenido al lado del politico, ahora ganador, en sus días bajos. Haberle sustentado cuando los contrincantes querían abatirle. Lo hemos visto con Arsenio Fernández de Mesa, cuya fidelidad a Mariano Rajoy le depara pasar de un puesto a otro haga lo que haga. Vio adoquines de fuel en el Prestige que se hundirían mansamente en el agua, desde su cargo de delegado del gobierno en Galicia. Director de la Guardia Civil, en la actualidad, se quita de encima con soltura los cadáveres de 15 emigrantes fallecidos mientras eran acorralados en el agua por efectivos bajo su mando. Todo el gobierno en realidad exhibe la misma actitud, la de siempre: no va con ellos. Les ha tocado la lotería. La que distribuye el poseedor del boleto. Y cuela.
  Desde el poder uno puede, en España, repartir prebendas en ausencia hasta de un sentimiento tan primario como es el pudor.  Véase el caso de regalar a los Registradores de la Propiedad el Registro Civil. Se trata de la profesión de Mariano Rajoy y varios de sus familiares. De parientes del ministro de Justicia, autor directo de la norma. Pero además ese cuerpo es una anomalía en Europa donde su trabajo lo realizan funcionarios, sin costo para el usuario. Es decir, en lugar de ser europeos y registrar propiedades gratis, el gobierno ordena –aumentando sus privilegios- que acudamos también a ellos para gestiones como anotar nacimientos, bodas o defunciones.
 Aquí cuela todo. Y eso es lo más preocupante. En un país con casi 6 millones de parados, vemos la facilidad con la que encuentran trabajo –y excelentemente remunerado-, hijos, maridos, mujeres, amantes, hermanos, amigos fieles, el tipo que te hace la declaración de la Renta y que puede acabar presidiendo una Caja de Ahorros, chóferes, entrenadores personales. De ahí a nombrar alto cargo al caballo –emulando a Calígula- hay solo un paso.
 No puede aducirse que sean gentes en general de especial preparación o aguda inteligencia. El mediocre no quiere al lado nadie que le supere. Personas como Fátima Báñez, Ana Mato, José Ignacio Wert, Cristóbal Montoro, José Manuel Soria  y prácticamente todo el resto – pasen y vean- , forman parte de el gobierno de los mejores que se prometió –y también se incumplió-. Hablan con Dios y se encomiendan a Santa Teresa, mientras, insensibles, siguen sin dimitir ante la tragedia –absolutamente evitable- de Ceuta. Lo que está pasando en España es un auténtico delirio.
  No es imposible erradicar el nepotismo. Se trata de que un cambio de partido en el gobierno no conlleve, por ley, un cambio de arriba abajo en la Administración. Prohibir el reparto del botín de los cargos y empleos. El sustrato fundamental ha de estar formado por profesionales cualificados.
   La mayoría absoluta no puede amparar un cambio de régimen. No es un cheque en blanco. Y engañar para llegar al poder e incumplir el 90% del programa electoral ha de implicar necesariamente la destitución y convocatoria de nuevas elecciones.
   Todo ello sería factible con una separación real de poderes y con una Justicia regenerada. Los órganos judiciales y, en particular, el Fiscal General del Estado, no pueden seguir siendo elegidos por los partidos.
A nuestros gobernantes les tiene sin cuidado la subida de la luz y la del gas; hay meses que ni se enteran de que les ha llegado el cargo a la cuenta. No les afectan las listas de espera de la sanidad pública porque hace años que se pagan un seguro privado. Sus hijos más pequeños no sufren la masificación en las aulas, pues desde que eran así de chiquitines les mandan a los mejores centros concertados; y sus chicos mayores estudian en universidades privadas o, si ya terminaron la carrera, tienen un puesto de trabajo envidiable que les han proporcionado ellos mismos o a través de alguna de sus influyentes amistades. Tampoco están al tanto del precio del billete del autobús o del metro; hace siglos que no viajan en ellos. Siguen yendo al cine, al teatro y a cenar fuera con la asiduidad de siempre. Ni que decir tiene que, en caso de conflicto, para ellos las tasas judiciales son calderilla. Gracias a sus asesores fiscales, hay ejercicios en los que la declaración de la renta incluso les sale a devolver. Y este verano… este verano el presupuesto para vacaciones será mayor que el del año pasado porque los nietos han crecido y sus gustos también. Así que, cuando oigan decir que ya se ve la luz al final del túnel, lo más probable es que pregunten: ¿Túnel? ¿Qué túnel? Y es lógico, porque ellos viajan en otro tren.—
El genocida, el autor de delitos contra la humanidad o el criminal de guerra en cualquier parte del mundo puede tener, dentro de unos meses en España, un país en el que ningún juez le molestará.
 Otra conjetura: si miles de españoles en otro país fueran víctimas de crímenes de guerra, no podrían acudir a la justicia española.
Este lunes el Parlamento Europeo empezó a estudiar una propuesta que pide a la UE que fije como derecho el acceso a un mínimo vital de agua potable. Es la primera iniciativa ciudadana que llega a la Eurocámara, tras lograr la firma de 1,8 millones de personas. Según Aeopas, en Europa un millón de personas no tienen acceso al agua potable y ocho millones carecen del servicio de saneamiento. Luis Babiano, gerente de Aeopas, ha sido uno de los principales impulsores de esta iniciativa en España. “Cada día crece el número de personas que se quedan sin un suministro que es fundamental en la vida de cualquier ciudadano y no se puede cortar. Es una responsabilidad pública de la que no se puede renegar”, advierte.  “La única forma de garantizar un mínimo vital a la población es mediante la gestión del agua desde un modelo público solidario”, asegura.
“La mayoría de los hogares de un nivel medio tienen instalados electrodomésticos de bajo consumo, cisternas de doble descarga y otros mecanismos de ahorro. En cambio, los hogares de un nivel social inferior, por norma general, no han podido invertir en este tipo de mecanismos. Hay familias que tienen muchos problemas para poder reparar las fugas en cisternas o grifos por falta de recursos. Hay que tener en cuenta, además, que aquellas con miembros en situación de desempleo pasan más horas en el domicilio familiar y, por tanto, el consumo de agua es superior”, explica el documento.En su resolución del agua como derecho humano, Naciones Unidas fijó ese mínimo vital en 40 litros por persona cada 24 horas. Pero la sociedad pública Aigües del Prat, que da suministro al municipio de El Prat de Llobregat (Barcelona) y cuenta con un fondo de solidaridad que bonifica el 100% del consumo y la cuota de servicio a abonados con problemas económicos, tiene otros cálculos. La empresa considera que el mínimo vital para un consumo sostenible debería fijarse en 100 litros por persona y día, aunque añade 50 litros más a ese umbral porque, aunque parezca contradictorio, quien más agua gasta no es quien más recursos tiene.

jueves, 13 de febrero de 2014

El desprecio del valor del trabajo”

Pero que sindicatos son estos, lo reconocen, pero mandan a freir esparragos al ciudadano.



 La reforma laboral de febrero de 2012 está respondiendo a la línea estratégica de ofrecer mecanismos de liquidación y ajuste de plantillas, tanto al sector privado como al sector público.
La reforma laboral no ha frenado la destrucción de empleo; no ha favorecido la contratación indefinida; no se ha avanzado mediante la negociación en la flexibilidad interna de las relaciones laborales; no ha fomentado la contratación, ni se ha reducido la temporalidad. Al contrario, se han incrementado los despidos, disminuyen las suspensiones de contratos y las reducciones de jornada, fiel reflejo del escaso papel de la flexibilidad interna en el marco de la empresa; favorecida, además, por el debilitamiento del control judicial y la desaparición de la autorización administrativa.
Estas medidas y no otras son las que están detrás de que el volumen de desempleo esté en unos niveles inaceptables e insoportables. La ocupación cae a la par que el desempleo crece y la precariedad laboral se extiende.
Si nos centramos en el empleo asalariado, se pasa de una pérdida de 575.000 empleos entre 2009 y 2011 a 1.400.000 empleos en los dos años posteriores a la reforma. Esto supone pasar de una destrucción de 788 empleos diarios a que cada día 1.918 personas pierdan su trabajo.
Entre 2007 y 2009 se destruyeron 1.475.300 empleos y el desempleo aumentó en 2.313.400 personas. Entre 2009 y 2011 se destruyeron 782.700 puestos de trabajo (si contamos a asalariados y autónomos) y el desempleo aumentó en 850.800 personas, 68.100 más que los empleos perdidos.
Entre 2011 y 2013 se han destruido 1.354.644 empleos y, sin embargo, el desempleo ha aumentado en 989.800 personas y la tasa de paro ha crecido 4,7 puntos, hasta el 26,5%. Si se hubieran mantenido en paro todos los que perdieron su trabajo, la tasa de desempleo sería del 27,6%. ¿Qué ha ocurrido? El número de activos ha descendido en 363.600 y la población en 592.800 personas. No es que haya menos desempleo, sino que parte de las personas paradas han desaparecido a efectos estadísticos.
El objetivo real de la reforma es el de bajar el coste del factor trabajo para las empresas
La reforma laboral está provocando un intenso proceso de sustitución de trabajo a tiempo completo por trabajo a tiempo parcial. Se está fomentando el tiempo parcial no deseado, aplicándose salarios relacionados con esta modalidad de contratación (tiempo parcial) y por el contrario las jornadas de trabajo que se están realizando son las del contrato a tiempo completo.
La reforma laboral ha agravado de forma drástica la precarización de las condiciones laborales en nuestro país, promoviendo un mercado laboral más ineficiente e injusto.
De los 14.792.614 contratos registrados en 2013, solamente 1.134.949 son indefinidos. Esto supone solamente el 7,67% de los contratos registrados.
La reforma laboral es una herramienta para la devaluación salarial. El objetivo real, aunque solo parcialmente reconocido, es el de bajar el coste del factor trabajo para las empresas. Para ello, la reforma introduce un grave desequilibrio en las relaciones laborales en favor de una de las partes y, sobre todo, introduce cambios en la negociación colectiva para dotar de instrumentos tanto legales como de presión a los empresarios para conseguir ese objetivo.
Esta devaluación salarial ha mejorado los márgenes empresariales, pero, al mismo tiempo, ha provocado una enorme caída de la demanda interna y, por lo tanto, de la cifra de negocio de las empresas, especialmente de la gran mayoría de las pequeñas y medianas empresas que tienen como único destino el mercado interior y cuyas más dramáticas consecuencias están en el empleo.
Lo que han ganado con la devaluación salarial de sus empleados lo han perdido con menores ventas debido a la pérdida generalizada de poder adquisitivo de los salarios.
La razón es evidente: los salarios son la principal fuente de ingresos de la mayoría de la población, ya que en España, de cada 100 personas ocupadas, 83 trabajan por cuenta ajena.
En el 46% de los hogares, el principal origen de renta es la retribución salarial y en el 41%, las prestaciones públicas, la mayoría de las cuales también provienen del trabajo por cuenta ajena. Menos del 2% tienen como fuente de ingresos las rentas de la propiedad y del capital.
La destrucción de empleo y la pérdida de poder adquisitivo de salarios, pensiones, prestaciones por desempleo y otras transferencias sociales suponen una caída en los ingresos que se traduce en una reducción al 10% en el consumo de los hogares.
Durante este periodo, y hay que subrayarlo, se está produciendo un incremento del volumen de personas que teniendo trabajo se sitúan por debajo del umbral de la pobreza.
En definitiva, las reformas laborales han incidido en el estado lamentable en el que están las cosas, generando una quiebra en materia de derechos. A la vez, no han contribuido a reducir la tasa de desempleo; más bien al contrario, ha acelerado su destrucción.
Las reformas laborales no han ayudado a hacer más estable el empleo. Por el contrario, al facilitar y abaratar el procedimiento del despido, han provocado que el empleo estable se reduzca más que nunca en la crisis.
Convertir el despido en algo socialmente irrelevante, desde el concepto ideológico más neoliberal de “depreciación del valor del trabajo”, en el fondo es el objetivo.
Rodolfo Benito Valenciano es secretario confederal de Estudios de Comisiones Obreras y presidente de la Fundación 1º de Mayo.

lunes, 10 de febrero de 2014

Cerdos.





Cuando la vida vale menos que la bala que los mata - Crónicas de la nada.

   Hay 14 cadáveres en Ceuta. Cuando ustedes lo lean, quizás haya aparecido alguno más. Su rigidez se ha impuesto, con la despiadada lógica de lo irremediable, sobre la superficie amarronada y pestilente de la actualidad nacional. Para colmar la copa de la desolación, los supervivientes acusan a la Guardia Civil de haber disparado contra ellos mientras estaban en el agua. Pero en esta tragedia cabe un poco más de tristeza todavía.
Recordarán ustedes que el argumento clave para endurecer las leyes de inmigración fue el llamado “efecto llamada”. En Marruecos se ve la televisión española, nos decían, y claro, tanto concurso millonario, tanto modelo de alta costura, tanta opulencia, induce a los inmigrantes a pensar que merece la pena pagar cualquier precio para traspasar el umbral del paraíso. Pero si vienen muchos, seguían declarando ante los micrófonos, mientras en sus despachos amañaban toda clase de concursos y adjudicaciones para forrarse con el dinero que ahora falta en escuelas y hospitales, se acabará todo.
Pues bien, ellos mismos se han encargado de acabar con todo sin la ayuda de nadie. En Marruecos se siguen viendo los telediarios españoles, una repugnante espiral de escándalos, corrupción, desahucios, suicidios, desempleo y desesperación, pero ellos lo siguen intentando. Con concertinas, con botes de humo, con las mortíferas corrientes del Estrecho, se siguen jugando la vida, la siguen perdiendo. Prefieren ser pobres en España que uno más en sus países de origen. A mí, cuando pienso en ellos, en su miseria, en sus anhelos, en las camisetas del Barça o del Madrid que algunos se pondrían para venir a morir a Ceuta, se me parte el corazón. Y hasta echo de menos a Dios, porque si creyera en él, tendría al menos la esperanza de que alguien pague por esto alguna vez, en alguna parte.

martes, 21 de enero de 2014

No habíamos escarmentado.




La digestión inmobiliaria de la economía española no ha concluido, a pesar del importante ajuste en precios que han sufrido los activos de esa naturaleza desde el inicio de la crisis. A diferencia de otras fases de recuperación de crisis económicas, en esta el sector de la construcción residencial y de la actividad inmobiliaria no actuará como principal tractor de la actividad y del empleo. La razón es la sobrecarga de este tipo de activos que la economía española tuvo en los años precedentes a la crisis. Y, desde luego, el protagonismo que tuvo en el agravamiento de la particularización de la crisis global en la economía española. La economía española llegó a 2007 produciendo más viviendas que ningún otro país europeo con uno de los índices de revalorización de sus precios más acusados de todo el mundo. El peso de la construcción residencial en el PIB español doblaba el que tenía el promedio de las economías europeas. Pero también duplicaba el que representaba en el PIB español cuando se desencadenó la anterior crisis inmobiliaria, en 1992.
No habíamos escarmentado. En realidad, las autoridades seguían estimulando fiscalmente la adquisición de viviendas a pesar de que los tipos de interés de la financiación hipotecaria habían caído de forma muy significativa. A la tradicional propensión de la familia media española por disponer de viviendas en propiedad se añadían así incentivos fiscales y financieros destacados; y una revalorización anómala sobre cuyas consecuencias apenas se advertía. A esa euforia no fue ajeno el sistema bancario dispuesto a intensificar su endeudamiento para atender esa demanda de crédito específico. Cuando sobrevino la crisis de las hipotecas de alto riesgo en EE UU, los balances bancarios españoles estaban cargados de activos vinculados a la expansión inmobiliaria. Lo que vino después es en gran medida la consecuencia de aquello.
Ahora el sector está deprimido y el número de viviendas iniciadas es históricamente bajo, consecuente con la brusca paralización de la demanda, las restricciones de crédito y, en definitiva, las graves dificultades de las empresas productoras y comercializadoras de ese tipo de activos. Han desaparecido muchas de las miles que se crearon al socaire de la fiebre expansiva y la mayoría de las que quedan se encuentran en una situación de precariedad financiera.
Es un hecho que en algunas provincias españolas ya se aprecian resistencias a la continuidad del descenso de precios, al tiempo que en el litoral aumenta de forma explícita la demanda extranjera. Son buenas señales, pero sería iluso confiar en que la recuperación de este mercado está a la vuelta de la esquina. Su dependencia de la renta disponible de los hogares y de la financiación crediticia, entre otros factores como la demografía, no favorece una reactivación intensa, ni mucho menos. La nueva actividad, en todo caso, reflejará cambios importantes como el desplazamiento gradual hacia la demanda de alquiler y la adecuación de la oferta al tamaño de los hogares. También tendrá que satisfacer exigencias medioambientales y de sostenibilidad que en la etapa expansiva se pasaron por alto. Quizás sea esta una de las contrapartidas favorables a esa pérdida de protagonismo en la economía española.

domingo, 19 de enero de 2014

Este país revienta por las costuras harto de corrupción





¿Por qué una persona, a partir de los 50 años de edad, no tiene posibilidad, si está en el paro, de encontrar un trabajo? Y en el caso de ser afortunado y tener trabajo, es viejo para promocionarse, viejo para que lo valoren, viejo para una mejora salarial; pero no se es viejo para trabajar más horas, para tener movilidad, para asumir responsabilidades, para adaptarse a nuevos métodos y tecnologías, para afrontar nuevos retos...
Y nuestras nuevas generaciones, muy preparadas, siguen incrementando las listas del paro o teniendo que salir de nuestro país para poder trabajar; y el que tiene la “suerte” de tener trabajo aquí, lo es con un salario bajo y los más afortunados con ayuda de sus padres, si pueden. Nos vendría bien un momento de reflexión, de sentido común y de sensatez, que falta va haciendo. Se ha rescatado la economía, según dicen, pero nos están obligando a perder la dignidad.
Me da vergüenza cada día que me levanto enterarme de que ha habido nuevos casos de corrupción. Los medios de comunicación hacen una gran labor para sacar a la luz algunos de ellos, porque me figuro que otros seguirán ocultos. Pero más vergüenza me da tener un Gobierno que nada hace por cortar esta sangría o inmundicia y una oposición que mira también para otro lado, señal de que todos pueden tener algo que callar. Y así, día a día, me encuentro en un país al que no le veo solución con políticas de este tipo. Porque deberían ser ellos, los políticos, los que sacaran por las orejas de su partido a todos los simplemente sospechosos, y su actitud es defenderlos. Hay casos esperpénticos. Y, obviamente, una total impunidad. Y gente que aún aplaude a “sus corruptos”
España está en crisis por falta de meritocracia. Al igual que en el deporte donde destacamos a nivel mundial, se debe alentar la meritocracia a nivel político y empresarial. Solo la eliminación del amiguismo y de la elección a dedo, en todos los órdenes de la empresa y la política, para quedarse así con el más capaz y mejor preparado puede sacar a nuestro sufrido país de la crisis en que está perdido. Y es que en la sociedad española han coexistido los dos platillos de la balanza: meritocracia y amiguismo. Pero en el momento actual ha degenerado tanto el amiguismo que tapa peligrosamente el buen hacer de los méritos españoles hasta el punto de la desastrosa gestión política, que no invierte suficientemente en educación ni en investigación, da la impresión de retrotraer a España culturalmente a los tiempos preconstitucionales, cumpliendo así el sueño de la ultraderecha española.
Solo un cambio radical exigido y demandado por la sociedad española puede desviar esta tendencia para que la meritocracia reine en lugar del puro amiguismo.
Los bueyes doblan la frente impotentemente mansa delante de los castigos; los leones la levantan y al mismo tiempo castigan con su clamorosa zarpa”, escribió Miguel Hernández cuando el levantamiento del general Franco contra el legítimo Gobierno de la República. Hoy, 78 años después, en un barrio de Burgos el pueblo se rebela. El cuerpo social de este país revienta por las costuras harto de corrupción, de injusticia, de desesperanza ante la implacable radiografía: el espectro político desde la izquierda a la derecha, tocado de escándalos y abusos; el Estado de bienestar en derribo (la sanidad, la educación, la dependencia); el paro, imparable; España, malbaratada a los inversores extranjeros; y la Monarquía, supuesto garante y árbitro más allá de las contingencias sociales y políticas, afectada igualmente por la metástasis.
Los políticos, mientras tanto, tratando de ocultar con eufemismos la realidad: para hacer “sostenible” el Estado de bienestar, lo desmantelan. A la emigración de la generación mejor preparada la llaman “movilidad exterior”. Pero el pueblo, que no es tonto y siempre habló en román paladino, ha dicho basta. Ha sucedido en el barrio de Gamonal en Burgos. Atención, poderosos: este no es un pueblo de bueyes.
Tanto el PSOE como el PP «rindieron el Estado de Derecho» en materia antiterrorista, de «repartirse los nombramientos del Poder Judicial» para «asegurarse su control y, de paso, su impunidad por los casos de corrupción», y de «mantener la mastodóntica estructura del Estado» (con cargos de confianza ó l. designación) mediante el aumento de los impuestos, «algunos, ya confiscatorios».
Todo lo aquí expuesto, es la lacra de esta crisis:
Se tiene que resolver el problema de la Zalia, el plan de vías, y lo que es más urgente; TRABAJO; 
1º los cursillos de reciclaje son inútiles.
2º se tiene que prohibir totalmente los cargos de libre designación.
3º solo un asesor por partido.
4º reponer todas los puestos de trabajo de todas las administraciones; mediante concurso-oposición, incluidos los de las empresas: municipales ó estatales (del director al último operario)  YA ESTA BIEN QUE SOLO LOS QUE TIENEN CARNET DEL PARTIDO ENCUENTREN TRABAJO.
5º limitar el salario de los alcaldes a 1.500 €, y los concejales un 10% menos.

6º eliminación de subvenciones  a los partidos, sindicatos, patronal, y las fundaciones de ellos.

7º reforma de la constitución,  ley financiación de los partidos y electoral.

8º los cargos electos no cobraran ni un céntimo mas, por ninguna función en las empresas municipales, ni por su participación como consejeros, o cualquier otro trabajo que este implícito con su cargo.

9º todo el importe que resulte de estos cambios se invertirá en empleo.


10º contratación indefinida, en los puestos que no sean de funcionarios, esto  crea equilibrio social y de futuro.

lunes, 13 de enero de 2014

Hay que pedir responsabilidades, y que devuelvan lo robado, a los banqueros y políticos.




Los ciudadanos cargan con unas pérdidas de las que no tienen responsabilidad alguna y los banqueros vuelven a los grandes beneficios como si no hubiera pasado nada. Este balance es intolerable.


Durante los últimos días hemos recibido dos tipos de noticias difíciles de conciliar. Por una parte, se ha conocido que con la venta de NCG Banco al grupo venezolano Banesco por 1.000 millones de euros, el Estado, es decir, los contribuyentes, solo recuperarán una décima parte de los 9.226 millones de la ayuda pública concedida a esta entidad. Esta operación confirma de forma específica lo que las autoridades ya habían anticipado de manera general cuando dieron por perdidos 36.939 millones de las ayudas globales concedidas al sector.
Al mismo tiempo que trascendían estas desmesuradas pérdidas, las entidades anunciaban un fuerte aumento de sus beneficios en 2013. Durante los primeros nueve meses del mismo año, las entidades financieras obtuvieron unas ganancias de 6.702 millones de euros, lo cual representa un aumento del 98% respecto al año anterior. Los ciudadanos cargan con unas pérdidas de las que no tienen responsabilidad alguna y los banqueros vuelven a los grandes beneficios como si no hubiera pasado nada. Este balance es intolerable. Primero la banca debe devolver las ayudas.
La sumisión del Gobierno y los supervisores a los banqueros no puede ser más vergonzante. España es realmente una excepción en el panorama internacional por la manera en que se han administrado las ayudas públicas durante la crisis financiera. En Estados Unidos, el Gobierno ha recibido de los bancos asistidos 273.000 millones de dólares en concepto de pagos, dividendos e intereses, lo cual supone unos 28.000 millones más que los 245.000 millones de ayudas públicas inyectadas. En el Reino Unido, Gordon Brown, el primer ministro que tuvo que afrontar la crisis, decidió expresamente sanear la banca mediante aportaciones de capital en lugar de préstamos con el propósito de recuperar el dinero de los contribuyentes cuando las entidades se restablecieran. El Estado posee el 84% del Royal Bank of Scotland y el 32,7% del Lloyds. Con la venta del 6% de este último, el Tesoro británico ha obtenido una plusvalía de 60 millones de libras que destinará a reducir deuda.
El relato de la gestión de las ayudas a la banca en España ha sido completamente distinto. Las promesas del presidente Mariano Rajoy y demás miembros de su Gobierno de que el rescate bancario “no costaría un euro a los ciudadanos” han quedado en palabras vacías. No es solo el incumplimiento de un compromiso. Lo grave es que el Ejecutivo ha contraído una seria responsabilidad al regalar a la banca unas sumas astronómicas sin consentimiento de los contribuyentes.
En el caso de NCG, por ejemplo, el Estado, a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), tenía una participación del 62,75%. Si ahora no era posible obtener un precio mejor, el Gobierno debería haber mantenido una parte de sus acciones esperando un mejor momento para la recuperación del valor a fin de recobrar la mayor parte posible de la ayuda. Seguramente veremos la misma dejación de la defensa de los contribuyentes en las futuras ventas de los bancos nacionalizados. La participación del Estado, a través del FROB, en Bankia es del 68,4%; en Catalunya Banc, del 66%, y en BMN, del 65%.
La realidad es que este no ha sido el único regalo que ha obtenido la banca española. El Banco Central Europeo (BCE) ha proporcionado a las entidades financieras unos 250.000 millones de euros a un tipo de interés privilegiado que ha oscilado entre el 0,25% y el 1%. Buena parte de este dinero lo han invertido en deuda soberana española con un rendimiento cercano al 4%, lo cual les ha proporcionado unos beneficios de unos 12.000 millones de euros entre 2012 y 2013. El presidente del BCE, Mario Draghi, ya ha dado a entender que está dispuesto a prolongar la prebenda en los años siguientes con ciertas condiciones.
Por si todo esto no fuera suficiente, el Banco de España acudió el pasado enero en defensa del sector financiero limitando los rendimientos de los depósitos de los ahorradores al 1,75% a un año y al 2,25% a dos años, lo cual se ha traducido en un notable beneficio directo para las entidades.
Todo esto ocurre en un país en el que la banca con el respaldo/exigencia de Bruselas ha esquilmado con 14.750 millones de euros a cientos de miles de pequeños ahorradores titulares de participaciones preferentes y deuda subordinada. Otros cientos de miles han sido víctimas de las abusivas “cláusulas suelo”, que han impedido a los titulares de hipotecas beneficiarse de la rebaja del precio del dinero. Y otro amplio colectivo ha sido expulsado de su vivienda por imposibilidad de pago, pero sin poder liberarse de la deuda.
El mayor problema es que, a pesar del trato privilegiado recibido, estamos ante una banca ineficiente incapaz de dar créditos, hecho que está originando una fatal asfixia para numerosas empresas. Las empresas y familias disponen actualmente de 390.000 millones de euros menos en créditos que en 2008, lo cual supone una reducción de más del 20%.
¿Para qué nos sirve una banca tan costosa que, a pesar de los apoyos recibidos, no atiende las demandas de crédito? Es el momento de plantearse un nuevo sistema financiero que incluya una sólida banca pública y apoyar a las cooperativas de crédito, que no han costado un euro a los ciudadanos y han aumentado el crédito a las empresas y familias.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Pensemos en clave social.



Es preocupante que mientras vemos cómo la pobreza se extiende a nuestro lado no seamos capaces de hacer nada, incluso pensando de forma egoísta que los próximos podemos ser nosotros. Preferimos curar nuestra culpa donando ropa o colaborando económicamente con la compra de juguetes o comida para los más necesitados, en vez de pensar por qué ocurren estas desgracias e indignarnos con la situación existente y como consecuencia rebelarnos luchando, de forma cívica y constructiva, por cambiarla. Confundimos pues caridad con solidaridad.
La caridad es simplemente que los más poderosos, o los que pueden, se curen de sus culpas donando bienes materiales para paliar la situación de aquellos que sufren los daños colaterales de un sistema que permite que unos pocos tengan demasiado, mientras otros muchos tienen muy poco, sin ninguna intención de cambiar las cosas. Por su parte la solidaridad es una relación entre iguales, afectados y no afectados, que entienden que existe una situación injusta y se unen para conseguir sobrepasarla y buscar soluciones.
Dejemos ya de pensar en clave cristiana y pensemos en clave social, si queremos un mundo más justo debemos ser menos caritativos y más solidarios.— 
Se dice que se “externaliza” la gestión de un servicio público, pero lo que en realidad significa es que se privatiza ese servicio.
Se dice que se establecen “copagos” de medicinas para ahorrar, pero lo que sucede realmente es que se obliga a pagar, otra vez, lo que ya se ha pagado con los impuestos.
Dicen que “revalorizan” las pensiones, pero lo que ocurre realmente es que la subida está muy por debajo del IPC, por lo que se pierde valor adquisitivo, o lo que es lo mismo, las pensiones, en realidad, bajan.
Aducen que los recortes, a los que ellos llaman “reformas”, son en bien de la economía. Y sí, es en bien de la economía de los más ricos y en perjuicio de todos los demás.
Se habla de “movilidad exterior” y de “afán aventurero” de nuestros jóvenes y es, simple y llanamente, emigración de los ciudadanos que no encuentra trabajo y se ven obligados a abandonar sus casas y sus familias para tratar de vivir dignamente.
Nos dicen que los sueldos no bajan, que “suben moderadamente”, y los trabajadores ven como cada vez trabajan más y cobran menos, justo como quería el ahora encarcelado Díaz Ferrán.
Hacen una Ley de Seguridad Ciudadana para “garantizar que podamos manifestarnos” y, en realidad, se trata de emplear medidas y métodos más represivos, con multas delirantes y cañones de agua a presión, en un país donde la conflictividad es mínima y donde la propia policía dice que esa ley es innecesaria.
El presidente dice que lo de Génova, 13 no es un registro (14 horas, nada menos), sino una colaboración con la justicia.
A ver si este no es un lenguaje de trileros.—
Esta nueva ley del aborto, que se debe a la presión del ala más conservadora del PP, nos hará volver a las mujeres a las situaciones de hace 30 años. En esa época tenías que viajar a Londres o Ámsterdam, pero en Madrid, por el módico precio de 185.000 pesetas, podías hacerlo en la consulta de un ginecólogo en la calle Juan Bravo, en cuya sala de espera estaba colgada la bandera preconstitucional con el águila. ¡Viva la hipocresía!— 
Decide el Gobierno que la madre no puede interrumpir su embarazo aunque el feto tenga un problema de salud o una malformación por muy graves que sean. Y esto lo imponen no a sus mujeres o a sus hijas —si se dejan — sino a todas las españolas los del PP que se autoproclaman “liberales e ilustrados”.—
En el discurso del estado de la Unión 2012 el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, hacía un llamamiento a la importancia de la participación ciudadana en la vida europea. Subrayaba la necesidad de potenciar la dimensión ciudadana, asegurando que la participación de cada ciudadano en la colectividad y la sociedad de las que forma parte era vital para la salud democrática y el futuro de la UE. Salvando las distancias, estos argumentos, tan convincentes, me recordaron el Discurso fúnebrede Pericles, testimonio de cultura y civismo. El poderío de la antigua democracia ateniense, fundamentada en la ciudadanía activa, no solo sería motivo de admiración para sus contemporáneos, sino que lo sería también para los que habrían de venir después. Pasados más de dos milenios, celebramos el Año Europeo de la Ciudadanía no para celebrar la dinámica y activa vida de la misma, sino para informar mejor a los ciudadanos sobre el modo en que pueden beneficiarse de los derechos y políticas de la UE y estimular su participación activa.
Este año pretendía dar repuesta al demoledor informe de 2010 de la Comisión sobre la ciudadanía de la UE, el cual concluía que los ciudadanos no aprovechaban plenamente sus derechos porque no los conocían. El año 2013 llega a su fin. Lejos queda la consecución de este objetivo cuando la mayoría de la ciudadanía europea ni siquiera se ha enterado que este era su año.—