martes, 24 de julio de 2012
El cochero que inexorablemente nos lleva al abismo.
Ahora sí se ve el abismo. Ahora sí se distinguen nítidamente los cortantes arrecifes a nuestros pies. Entre nosotros y la profunda sima que se abre allá abajo no hay ninguna barandilla protectora. Creíamos que Europa, Bruselas, Francia, Alemania o el Banco Central Europeo lo eran, pero no es verdad que lo sean. Estamos de pie, sin protección, a merced de los huracanados vientos financieros que soplan sobre nuestras espaldas. Estamos paralizados sobre los acantilados del miedo, inermes, a la espera del último empujón que ha de precipitarnos al vacío, como aquel personaje de Pessoa que consideraba esta vida como una posada en la cual los viajeros se limitaban a esperar la diligencia que había de conducirlos al abismo. Nuestra diligencia con destino al abismo parece vislumbrarse ya en el horizonte, cada vez más próxima y amenazadora.
Necesitamos una barandilla protectora, precisamos ayuda con absoluta urgencia, pero esa ayuda no llega. Tal vez no llega porque quienes pueden prestárnosla temen que si lo hacen podemos arrastrarlos al abismo con nosotros; tal vez porque piensan que merecemos caer en él para así pagar de una vez por todas nuestros muchos pecados. Tal vez por ambas cosas. Pero lo cierto es algo no ha funcionado en este euro que nos hizo tan pródigos, tan confiados y tan seguros de nosotros mismos. Lo cierto es que cuando todos los gobiernos del sur, sean del color político que sean, han sido tan torpes e ineficientes todos al mismo tiempo y cuando todos los gobiernos del norte, sean del color político que sean, han sido tan hábiles y eficientes todos al mismo tiempo tal vez el problema no sea de los gobiernos mismos, sino del propio diseño del edifico europeo, cuyas nobles maderas exteriores ocultaban peligrosas grietas en su estructura.
Pero a estas alturas nada de eso parece importar. La diligencia hacia el abismo se aproxima cada hora a nosotros y nadie parece dispuesto a detenerla. O al menos a intentarlo. Este artículo no es propiamente un artículo. Es más bien un responso, una oración fúnebre que en realidad no va dirigida a ningún dios porque demasiado bien sabemos que no hay dios alguno al que dirigirle esta clase de plegarias. Mal día para escribir artículos. Mal día para dejar de fumar. Mal día para conservar la esperanza. Mal día para pensar en el mañana. Al Gobierno le ha entrado el pánico y al país también. Ambos están paralizados por la pavorosa certidumbre de que no tienen fuerzas para salvarse por sí solos ni tienen a nadie a quien acudir para que les ayude a escapar del peligro. Como diría y de hecho dijo el desconsolado Vallejo: “Si España cae, digo, es un decir… ¡cómo va a castigar el año al mes, cómo van a quedarse en diez los dientes, en palote el diptongo, la medalla en llanto!”.
Mientras tanto, la diligencia se aproxima veloz y sigilosa. Ya se acerca. ¡Ya se acerca! Ya se divisa el poderoso tronco de caballos negros que la arrastra. Ya relucen las maderas funerales de su caja. Lo único que no vemos, ni nunca veremos, es a aquel que la conduce, pues lo propio de esta diligencia, como lo propio de aquella otra de Pessoa, es que no es gobernada por nadie. Un conductor invisible se sienta en lo alto del carruaje. Ni siquiera va a quedarnos ese alivio último de poder ponerle cara y nombre y apellidos al fantasmal cochero que inexorablemente va a llevarnos al abismo.
domingo, 22 de julio de 2012
Valencia ha sido intervenida por culpa de...
![]() | Valencia ha sido intervenida por culpa de la herencia recibida (trama GURTEL) ( la casta del PP) y la famila (Que se jodan los Fabra) AudioviSol on Livestream. Canal de AudioviSol - Watch live streaming Internet TV. Te permite ver las manifas en directo gracias a 15M spanishrevolutio. ¡Bienvenido a Facebook en Español (España)! Facebook es una herramienta social que pone en contacto a personas con sus amigos y otras personas que trabajan, estudian y viven en su entorno. Facebook se... |
El héroe de la reconquista del islote de Perejil y miembro del famoso trío de las Azores que emprendió la noble y fructuosa (¡cifras cantan!) cruzada de liberación de Irak y la neutralización de sus armas
Hace poco más de un decenio, el llamado milagro español nos exaltaba y provocaba la admiración del mundo entero. Nuestro presidente del Gobierno, el héroe de la reconquista del islote de Perejil y miembro del famoso trío de las Azores que emprendió la noble y fructuosa (¡cifras cantan!) cruzada de liberación de Irak y la neutralización de sus armas mortíferas, aseguraba a quien quisiera oírle que España se había zafado de la funesta influencia francesa y había recuperado la grandeza perdida desde la época del emperador Carlos V. Los hechos o, por mejor decir, la información de los hechos, le daban la razón. España era la octava potencia mundial en términos económicos, los mercados alentaban nuestro imparable crecimiento y la marca España no era solo, como hoy, la de Nadal, el Real y el Barça, sino la de todo un país que caminaba con paso firme y resuelto por la recta vía del progreso y de la prosperidad.
Eran los tiempos del ladrillo y del crédito fácil, de la feliz llegada del euro, de la culminación gloriosa de una transición democrática que servía de modelo urbi et orbi, de proyectos y obras faraónicas y de dinero derramado a espuertas.
Pero los milagros —con excepción de los científicamente demostrables por cámaras ultrasensibles en Lourdes y Fátima, según su Santidad Benedicto— no existen y en 2008, tras la quiebra de Lehman Brothers, inesperada para los accionistas crédulos, pero no para sus directores ni para las hoy célebres agencias de notación, aquellos apresuraron a privatizar los beneficios de la venta de sus activos tóxicos en favor de los responsables de la bancarrota y a “socializar” las ingentes pérdidas a costa de los estafados. Después de una sarta de noticias funestas a los largo de 2009 y 2010, abrimos finalmente los ojos y, como dicen en Cuba, “caímos del altarito”. El sueño se había desvanecido y el despertar fue amargo.
Lo de un país rico pero pueblo pobre es una constante de nuestra historia. En la época imperial evocada por José María Aznar, el oro de las Indias recalaba en España. No obstante, lo que no era invertido en la construcción de palacios e iglesias y en gastos suntuarios pasaba directamente a manos de los negociantes y banqueros de Génova y Ámsterdam. A diferencia del pragmatismo luterano, calvinista o anglicano forjador del moderno capitalismo según señaló Werner Sombart, el catolicismo hispano acumulaba sin medida fincas rústicas y heredades inmobiliarias y rechazaba por razones de hidalguía el comercio y la fabricación de bienes útiles. España, pese a los esfuerzos de los ilustrados y regeneracionistas y las actividades productivas de los llamados indianos, se descolgó del progreso europeo y quedó rezagada en su furgón de cola. A fines de los cincuenta y comienzos de los sesenta del pasado siglo, la conjunción de la salida masiva de emigrantes a una Europa a la que política y económicamente aun no pertenecíamos, con la entrada igualmente masiva de turistas procedentes del todo el Viejo Continente, y la llegada al Gobierno de los ministros tecnócratas del Opus Dei, cambiaron las cosas. Estos últimos fueron nuestros calvinistas: desculpabilizaron al catolicismo de sus siempre ambiguas relaciones con el sistema de producción y espíritu de empresa del capitalismo, y asumieron el lema de “por el dinero hacia Dios”. Como previmos algunos en fecha tan temprana como 1964, el régimen franquista se desplomaría a la muerte del Caudillo no por la acción de una izquierda aferrada al recuerdo de su lucha heroica durante la Guerra civil, sino por la transformación de una sociedad que nada tenía que ver con la que se había alzado a poder por la fuerza de las armas 25 antes.
Estamos al cabo de un ciclo histórico y una crisis de civilización. Habrá que exigir responsabilidades
Los logros de la transición que acabó con el ciclo de revoluciones, guerras civiles y dictaduras de espadones están a la vista de todos y recibieron el aplauso unánime de una Unión Europea que no tardaría en acogernos con los brazos abiertos y favorecernos con sus fondos de ayuda para el desarrollo. Pero sus limitaciones no tardarían en manifestarse mientras los sueños de grandeza se nos subían a la cabeza. Hubo una transición política de “borrón y cuento nuevo”, pero no educativa ni cultural. Los hábitos mentales creados por la rutina y el temor a las ideas frescas pero desestabilizadoras de las verdades consagradas se perpetuaron. Los sucesivos gobiernos de las tres últimas décadas no tuvieron unos la voluntad y otros el valor de denunciar el Concordato, de abolir las exorbitantes partidas presupuestarias y privilegios fiscales eclesiásticos y de crear un Estado verdaderamente laico, liberándose así de las recurrentes presiones y chantajes de una jerarquía ideológicamente retrógrada. Convertidos ya en nuevos ricos, nuevos libres y nuevos europeos, nuestra clase política, surgida al socaire de la bonanza económica y de un optimismo sin mácula, fundó sus criterios de la gestión pública en el clientelismo con el aplauso de unos ciudadanos que, confortados por el acceso a un crédito fácil, asumieron que este era un pozo sin fondo. El paso de una pobreza real a una riqueza ficticia no se produjo gradualmente sino con una brusquedad que no permitió la creación de una cultura amortiguadora de tan vertiginosa mutación. De ser un país de emigrantes en busca del pan que no ganaban en casa nos convertimos en otro que acogía a millones de fugitivos de la pobreza oriundos de Iberoamérica, Magreb y África subsahariana.
El ejemplo más extremo pero sintomático de lo que ocurría en nuestras “enladrilladas” costas mediterráneas, lo hallé en El Ejido. El país misérrimo que visité hace poco más de medio siglo saltó de un brinco a ser uno de los municipios más ricos de Europa. En medio del mar refulgente del plástico de los invernaderos bajo el que se apiñaban en condiciones indignas millares de magrebíes y subsaharianos, la ciudad improvisada sin planificación alguna albergaba según un informe del Foro Cívico Europeo que cito de memoria, una cuarentena de agencias bancarias, ciento y pico prostíbulos y una librería a todas luces superflua a ojos de una comunidad para la que la educación era algo inútil de cara al logro y al manejo del dinero. ¿Quién iba a decir en 1997 que esta sociedad derrochadora y caciquil, fruto de la megalomanía de especuladores de toda laya a cargo de las Autonomías y Diputaciones —verdaderos reinos de Taifa— iba a convertirse de pronto en el nuevo “hombre enfermo de Europa”, como lo fue hace un siglo el imperio otomano?
Al despilfarro y delirio de grandeza de la época de Aznar —el de la boda principesca en El Escorial, con un yernísimo que a diferencia del esposo de la infanta Cristina ha dejado misteriosamente de ser noticia— sucedió para alivio de muchos la llegada al poder de un joven y prometedor José Luis Rodríguez Zapatero. ¿Sabía este en marzo 2004 la envenenada herencia que recibía en manos? Quienes creíamos que no, dado su tenaz optimismo y negación obstinada de la crisis que se nos venía encima después de la quiebra fatídica de Lehman Brothers, nos equivocamos de medio a medio. Un reciente artículo de Francesc de Carreras (La razón moral del indignado, La Vanguardia, 29-5-2012) me puso sobre la pista del libro de Mariano Guindal, El declive de los dioses,cuya lectura aconsejo vivamente, en la que su autor entrevista a quien pronto sería ministro de Industria de Zapatero en vísperas de las elecciones de 2004, y en la que Miguel Sebastián declara: “Menos mal que no vamos a ganar porque la que viene sobre España es gorda […]Tenemos una burbuja inmobiliaria y es inevitable que estalle y cuando esto ocurra se lo va a llevar todo por delante incluyendo los bancos”. Si, como admite el entrevistado, Zapatero y su equipo no estaban preparados para empuñar el timón en la tempestad que se avecinaba, cabía esperar al menos que dieran a conocer la “tremenda” situación que heredaban. La culpa no era suya, y lo razonable hubiera sido coger el toro por los cuernos y afrontar con urgencia la previsible catástrofe.
Por desgracia no lo hicieron y al desmadre especulativo y saqueo del erario público sucedió su incomprensible ocultación. Todo iba bien, seguíamos en el mejor de los mundos, hasta el momento (abril 2011) en el que ya resultó imposible negar la vorágine en la que nos anegábamos y, con dicho reconocimiento tardío, Zapatero cavó su propia tumba.
Hoy, en el vertiginoso salto atrás a la pobreza, paro y ladronería bancaria, cuando los españoles vuelven a emigrar a Inglaterra, Norteamérica, Suiza o Alemania y másters en mano se ven obligados a asirse al empleo que sea en medio del naufragio; cuando liberados de la influencia francesa (¡ah, el sublime Aznar!) dependemos enteramente de la Dama de acero alemana y de las voraces agencias de notación; cuando los mineros de Asturias en huelga marchan a pie hasta Madrid y sacuden con sus justas reclamaciones los fundamentos éticos de un Estado presuntamente democrático, ¿que hacen Rajoy y su flamante Gobierno? Negar ya no la crisis sino el rescate hasta el último momento y presentar luego la capitulación como una victoria; aclarar que “donde digo digo, digo Diego”; sostener que si accedió a agarrarse al salvavidas fue cediendo a las súplicas de quienes se lo arrojaban; imponer los recortes brutales a la educación y asistencia sanitaria y dejar impunes a los causantes de la ruina y a quienes se aprovecharon desvergonzadamente de ella.
El rechazo casi general a la clase política e instituciones estatales, incluido el Poder judicial encarnado por el Dívar de los fines de semana marbellenses —por cierto, ¿por qué y por quién fue nombrado a tan alto cargo en tiempos de Zapatero?— traduce la perplejidad de unos ciudadanos que, desbordados por la magnitud de los problemas que les acucian, no distinguen ya entre los dos partidos políticos, el que originó la ruina y el que la tapó y, a falta de expresar su cólera a gritos, se refugian en la fatalista resignación. Estamos al cabo de un ciclo histórico y una crisis de civilización, y habrá que exigir responsabilidades como claman los indignados. Como se pregunta Josep Ramoneda en un reciente artículo en estas mismas páginas (Poco pan y peor circo, EL PAÍS, 14-6-12), “¿hasta cuando aguantarán los ciudadanos que nadie defienda sus intereses?
jueves, 19 de julio de 2012
En el ayuntamiento de Madrid, cada vez que van a realizar un pleno previamente se sirve un catering contratado a una empresa privada, :
Sent: Saturday, July 14, 2012 11:53 PM
Subject:

Fotos de Fernando Garcia
> LOS FUNCIONARIOS HABLAN
> ENVIADLO A DESTAJO; DESDE QUE SALE TODO POR INTERNET, LOS POLÍTICOS ESTÁN MUY NERVIOSOS.
> LO QUE VAN A HACER AHORA TODOS LOS FUNCIONARIOS ES DESTAPAR EN QUÉ SE GASTAN EL DINERO LOS POLÍTICOS, AYUNTAMIENTOS, COMUNIDADES, MINISTERIOS Y GOBIERNO. DARLE PUBLICIDAD A TODOS LOS PAPELES QUE PASAN POR SUS MANOS; QUE SE ENTERE TODO EL MUNDO EN QUÉ SE MALGASTA EL DINERO EN ESTE PAÍS. LOS FUNCIONARIOS LO SABEN TODO, Y AHORA LO VAN A PUBLICAR.
>
> No se pretende dar lecciones de nada, tan sólo informar de lo que está ocurriendo. Saca tus propias conclusiones, y ¡empecemos a manifestarnos por la poca vergüenza que tienen nuestros gobernantes!
>
> Está comprobado que los millones de msn, correos, vía móvil e Internet, han logrado exasperar a los políticos de este país. No ha sido el reconocimiento de la crisis lo que les ha llevado a bajarse el sueldo, bajada testimonial y ridícula, sino la entrada en sus medios de comunicación de correos como el que ha circulado por el país, millones de ellos con su mensaje de INDECENTE han goleado día y noche la coraza, o por mejor decir, la cara dura, de unos políticos que estiman a Las Españas como dominios donde ejercer sus derechos de clase oligarca.
> Hay que seguir denunciando y dar curso a todos estos mensajes que les pongan en evidencia.
> Ser político es un chollo con privilegios al alcance de ellos y sus herederos. Un círculo de alrededor de 80.000 personas, cerrado y opaco.
>
> TODOS TENEMOS QUE SABER QUE:
>
> 1.- Con lo que gana Rajoy en un mes, una pensionista vive 2 años con 2 hijos.
>
> 2.- Tal es el descontrol, que en España no hay ni una sola institución que conozca cuántos políticos cobran del Estado.
>
> 3.- Un español tiene una pensión máxima de 32.000 euros anuales, pero los políticos tienen derecho a pensiones vitalicias muy superiores. 74.000 euros en el caso de los primeros espadas de la "Casta". Además, estas pensiones no son incompatibles con otros sueldos de la Administración o con otras actividades económicas. Un diputado o senador tiene que estar sólo siete años en el cargo para optar a la pensión máxima, mientras que un trabajador autónomo o por cuenta ajena necesita 35 años cotizados.
>
> 4.- La retención de las nóminas de diputados y senadores es sólo del 4,5%.
>
> 5.- ¿Sabía usted que paga de su bolsillo las multas que la DGT impone a los políticos? ¿Y que además las paga con recargo?
>
> 6.- ¿Viajes innecesarios? Una comisión del Congreso pide permiso para que 60 diputados viajen cuatro días a Canarias a estudiar el cultivo del plátano.
>
> 7.- Zapatero ha sido el único presidente de la UE que carga sus gastos vacacionales a los presupuestos estatales. Viaja con 100 personas durante tres semanas.
>
> 8.- AZNAR, JOSÉ MARÍA: es el único ex-presidente del Gobierno que ha solicitado el sueldo vitalicio que supone sentarse en el Consejo de Estado: 74.000 euros anuales. Nómina que pretendía sumar a la de ejecutivo del magnate de la prensa Rupert Murdoch. Se lo denegaron pero le salió rentable. [Resulta difícil cifrar, como en el caso de otros ex-presidentes, cuánto dinero suman sus actividades privadas y públicas].
>
> 9.-ABSENTISMO: no existen datos oficiales sobre la falta al trabajo de los políticos o al menos no se han hecho públicos.
>
> 10.-AVIONES: los diputados pueden utilizar a su antojo con cargo a las arcas del Estado aviones, trenes o barcos. Disponen de 5.000.000 de euros al año para viajes.
>
> 11.-BONO, JOSÉ: entre sueldo y complementos, el presidente del Congreso cobra 13.856 euros al mes: 3.126 por diputado, 3.605 como complemento, 3.915 para gastos de representación y 3.210 de libre disposición. Las dos últimas partidas suman más de 6.000 euros mensuales para comidas, regalos y actos de protocolo. Todo este dinero sin contar las indemnizaciones previstas por ley para sufragar «gastos que sean indispensables para el ejercicio de su función».
>
> 12.-BOTELLA, JOSÉ: el cuñado de José María Aznar fue fichado en Bruselas, desde las oficinas del PP en esa capital. En el tribunal que lo examinó para funcionario estaba un miembro determinante, Gerardo Galeote, que presidía la delegación popular en Europa. En menos de dos años el hermano de Ana Botella se blindó con un sueldo europeo para toda la vida.
>
> 13.-CALDERA, JESÚS: el ex-ministro de Trabajo y Asuntos Sociales recibe 6.319 euros mensuales por su escaño en la cámara baja, donde redondea su sueldo como vocal de la Diputación Permanente y presidente de una comisión. Cuando era ministro subió el salario mínimo a 600 euros. Cuatro años después, su sueldo es 10 veces superior a esa cifra, que recibe simplemente por no abrir la boca. Caldera no ha presentado ni una sola iniciativa ni ha intervenido en el Congreso desde que comenzó la actual legislatura. Al final, cobró en 2009 más de 120.000 euros por los servicios prestados.
>
> 14.-CARGOS: Hay 8.112 alcaldes, 65.896 concejales, 1.206 parlamentarios autonómicos, 1.031 diputados provinciales, 650 diputados y senadores, 139 responsables de Cabildos y Consejos insulares y 13 consejeros del Valle de Arán.
>
> 15.-CASTIGO: nunca se ha sancionado a ningún político por incumplir el Código del Buen Gobierno, que se supone que controla las buenas prácticas del Ejecutivo.
>
> 16.-COCHES: el lujo de muchos dirigentes autonómicos les lleva a sentar sus posaderas en automóviles de más de 100.000 euros. Gallardón, el alcalde de Madrid, se mueve en un Audi A8 de 591.624 euros. Fue contratado en arrendamiento hasta 2011, así que el alcalde gasta 150.000 euros al año del bolsillo de sus ciudadanos para moverse por la ciudad y alrededores. Catorce de los 17 presidentes autonómicos usan Audi. El valenciano Francisco Camps tiene varios a su disposición (esa comunidad dispone de 200 vehículos para sus altos cargos, la mayoría de ellos Volvo S80, de 40.000 euros), lo mismo que sucedía con Chaves en Andalucía, cuyo Gobierno cuenta con 234 coches oficiales.
>
> 17.-CHAVES, MANUEL: cobra al año 81.155 euros por ser ministro, más una indemnización de 46.000 al año por abandonar la presidencia de Andalucía. O sea, 127.155 euros anuales. Dos sueldos del Estado compatibles sólo para altos cargos. Para los demás españoles está prohibido por ley.
>
> 18.- DESPILFARRO: el Congreso gasta cada año 160.000 euros en regalos navideños. 11.000 cargos públicos reciben obsequios por esas fechas, un gasto que suma al año 2.200.000 euros.
>
> 19.-DEUDAS: cada español debe a los bancos 566 euros por la deuda de los Ayuntamientos.
>
> 20.-DIETAS: los parlamentarios que no viven en Madrid reciben, además del sueldo, otros 1.823 euros al mes por sus supuestos gastos de manutención y alojamiento. Los locales, 870 para gastos, libres de impuestos. La suma de estos sencillos complementos supera el sueldo de 12 millones de ciudadanos. Además, cobran 150 euros cada día si salen al extranjero, y 120 si viajan por el país.
>
> 21.-ENCHUFADOS: hasta hace tres meses, cada eurodiputado disponía de 17.140 euros al mes para contratar a familiares. El ex presidente del PP de Cataluña y vicepresidente de la cámara europea, Alejo Vidal-Quadras, puso en nómina como secretario en Bruselas a Albert Fuertes, hermano de su esposa. Y el eurodiputado cacereño del PP, Felipe Camisón (fallecido en mayo de 2009) contrató a su cónyuge como asistente, al igual que hizo la también diputada popular Cristina Gutiérrez-Cortines con su hija. Y lo mismo hizo el socialista Enrique Barón con la hija de un militante afín. [En la actualidad, los familiares directos han sido eliminados de las plantillas de los diputados españoles. Sin embargo, los parientes de sangre han sido reemplazados por personal próximo al partido].
>
> 22.- FUNDACIONES: 52 políticos nacionales ocupan cargos en 74 fundaciones distintas: 31 por el PSOE, 28 por el PP y 4 por el resto de grupos. La conservadora Soledad Becerril parece la más activa: es miembro del patronato de seis fundaciones. No todas tienen un marcado carácter político.
>
> 23.-GUERRA REINA, ALFONSO: hijo del ex vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra. Fue elegido a dedo como asistente del vicepresidente del Parlamento Europeo, el socialista Miguel Ángel Martínez. Más de 140 millones al año se van en sueldos de 1.200 recomendados. Con ese dinero se podrían mantener los servicios de una ciudad española de 115.000 habitantes durante un año.
>
> 24.- HACIENDA: la retención de las nóminas de los diputados y senadores es sólo del 4,5%.
>
> 25.-HORAS EXTRAS: en 2008 el Gobierno de La Rioja pagó 200.000 euros extras a sus conductores. Realizaron 870.182 kilómetros , unos 2.300 al día, lo suficiente para cruzar tres veces España de este a oeste. Un gasto curioso ya que es la comunidad más pequeña del país y que su población es inferior a la de cualquier ciudad dormitorio de Madrid. El uso de coches oficiales para asuntos particulares es una práctica tan común como soterrada.
>
> 26.-IBARRETXE, JUAN JOSÉ: el ex-lehendakari del Gobierno vasco recibe unos 45.000 euros al año, la mitad de lo que ingresaba cuando era presidente. Y lo cobrará de por vida, igual que todos los miembros de su ejecutivo. Este tipo de jubilaciones están muy por encima del límite legal para el resto de los españoles, que no pueden cobrar más de 32.000 euros anuales, por mucho que hayan cotizado toda su vida.
>
> 27.-IMPUESTOS: los ciudadanos de Madrid, por ejemplo, sustentan con sus impuestos el salario de 27 concejales, 120 parlamentarios de la Asamblea madrileña, 264 senadores, 350 diputados nacionales y 54 del Parlamento Europeo. En total, 815 cargos electos con un sueldo base que supera los 3.000 euros. Y sin contar los puestos de confianza que arrastra cada uno.
>
> 28.-JUBILADO DE ORO: tras abandonar el FMI, Rodrigo Rato regresó a España con una pensión vitalicia de 80.000 dólares anuales. Sumados al sueldo de ex-ministro, en 2006 percibía 37.070 euros mensuales. [Un español necesita cotizar al menos 35 años, 15 con la base más alta, para poder cobrar la jubilación máxima de 32.000 euros al año].
>
> 29.-MARISCADAS: no hay límite legal para las comidas de representación de los políticos españoles. Tampoco hay fiscalización previa a la hora de comprar jamón, champán o puros de alta cava. Ejemplo de descontrol es el del socialista valenciano Vicent Costa. Acababa de perder las elecciones municipales a favor del PP, pero seguía siendo alcalde en funciones. Y como tal se gastó casi 500 euros en gambas, cigalas, langosta, navajas, jamón y caldereta que luego cargó al erario público. Una buena despedida.
>
> 30.-MÓVILES: los senadores cuentan con 1,7 millones de euros al año para gastos de teléfono. El Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda tenía 270 dados de alta. Entre los servicios que pagó, figuran descargas de juegos, llamadas a Cuba y a varias líneas eróticas.
>
> 31.-MOROSOS: los miembros de la "Casta" invirtieron 66,6 millones de euros en la celebración de las elecciones generales de 2008. De ese dinero, 44 millones fueron prestados por bancos españoles para financiar campañas publicitarias megalómanas. Las mismas entidades que ese año de crisis embargó las casas a 60.000 familias por falta de liquidez y 180.000 personas se quedaron sin techo. Sin embargo, los partidos de la "Casta" deben a los bancos 144,8 millones de euros. ¿Cómo van a legislar algo que les pueda incomodar a los Bancos? Y si legislasen los Bancos lo repercutiría a los ciudadanos de a pie, sin ningún control ni cortapisa por parte del Gobierno.
>
> 32.-NEGOCIOS: sólo el 33% de los Diputados del Congreso se dedica en exclusiva a su labor política. El resto engorda sus cuentas corrientes con la participación en empresas privadas, fundaciones y colaboraciones varias. Algunos, como el diputado del PP Miguel Ángel Cortés, acumulan hasta 12 actividades extraparlamentarias.
>
> 33.- NÓMINAS: los sueldos de los políticos electos (80.000 miembros de la "Casta", que llenarían un estadio como el del Real Madrid) cuestan a los ciudadanos unos 720 millones de euros al año, más que el presupuesto anual de toda la red ferroviaria, tres veces superior al dinero dedicado a cuidar el patrimonio nacional y 60 veces más que lo que gasta el país en salud bucodental para jóvenes.
>
> 34.- PAJÍN, LEIRE: en 2000 se coronó como la diputada más joven de España. Ocho años después, con 33 de edad, ya tiene derecho a una indemnización de 85.000 euros anuales del Estado. Recibe 5.500 euros al mes por su trabajo al frente del PSOE, tiene derecho al 80% de su sueldo como ex-secretaria de Estado de Cooperación, 103.000 euros anuales con todos los complementos, a lo que hay que sumar 3.126 como senadora.
>
> 35.-PENSIÓN DE ESCÁNDALO: los ex-ministros mantienen durante dos años una pensión por cese de 58.000 euros anuales, cifra seis veces superior a la pensión media española. En la actualidad, cuatro ex-ministros compatibilizan ese dinero con el sueldo de diputado: José Antonio Alonso, Fernández Bermejo, María Antonia Trujillo y Jesús Caldera.
>
> 36.-PROSTITUTAS: el concejal de Palma de Mallorca, Rodrigo de Santos, gastó más de 50.000 euros en prostibulos y bares de ambiente. En Estepona, varios miembros municipales están siendo investigados por cobrar 42.000 euros a una red investigada por la Audiencia Nacional para abrir un local de alterne. En 2002, el ex alcalde de Dolores (Alicante) fue condenado a seis meses de prisión por abonar la factura de un local de alterne, al que acudió con siete comensales.
>
> 37.-REGALOS: no hay una ley concreta sobre los obsequios que pueden aceptar o no los políticos. En EEUU, por ejemplo, pasan al Estado. Condolezza Rice recibió el año pasado en sus viajes oficiales joyas por valor de 360.000 euros. Aquí nadie tiene obligación de declararlos. Se pueden quedar con ellos. Sin más.
>
> 38.-SOLBES, PEDRO: tras dejar la política en abril de 2009, el ex-ministro de Economía se encontró con un retiro de unos 12.000 euros mensuales (una pensión de 2.725 euros por ser funcionario, su pensión vitalicia como ex-comisario europeo y otros 5.700 al mes como compensación, durante dos años, por ex-ministro). A Solbes, pues, le esperaba una jubilación cinco veces mayor que la de cualquier español.
>
> 39.-SECRETOS: el oscurantismo sobre los gastos llega al absurdo. El Parlamento Europeo cuenta con una Oficina de Lucha Contra el Fraude(OLAF, por su siglas en inglés). Sin embargo, sus informes son confidenciales y su contenido completo sólo es conocido por los parlamentarios. Los votantes pueden saber de las buenas acciones de los políticos, pero sólo la "Casta" conoce datos sobre el fraude.
>
> 40.-SIN LÍMITES: cada Parlamento autonómico, Diputación o Ayuntamiento fija el sueldo de sus cargos electos sin límite ni baremo alguno. José Bolarín, alcalde de Ulea (Murcia), con 900 habitantes, cobra unos 4.000 euros. El de Ricote, cerca del pueblo anterior, se lleva 40.000 al año en una población que no alcanza los 1.300 vecinos. Y la alcaldesa de Marbella, Marisol Yagüe, cobraba más que el presidente del Gobierno: 84.462 euros al año en un Ayuntamiento que estaba en bancarrota.
>
> 41.-TAXIS: la comodidad de sus señorías para hacer su trabajo es tal que el Congreso regala, a los que no disponen de coche propio, una tarjeta personalizada con un saldo de 250 euros mensuales para que viajen en taxi por Madrid.
> 42.- Yo le voy a añadir algo que de lo que me he enterado hoy, en el ayuntamiento de Madrid, cada vez que van a realizar un pleno previamente se sirve un catering contratado a una empresa privada, del que se benefician, todos los políticos, incluidos los contrincantes y mientras recortándoles a sus trabajadores los derechos firmados en sus convenios
Un joven desnudo
Toda una generación se ha quedado sin futuro tras el obsceno baile que han emprendido especuladores implacables junto a fanáticos políticos. Nos han llegado los palos y el hacha del recortador español
“Invierte tus ahorros solo en sectores honorables: trata de blancas, juego, tráfico de armas”
Ha decidido José K. doblar su carta —hecha a mano, papel fino, rayado, para no desviar la letra, algo temblorosa ya— y meterla dentro de una botella del vino blanco que se ha racionado durante tres meses. Si le quedaran fuerzas, ensueña, aprovecharía algún viaje del Inserso y se acercaría a un trocito de playa que entrevé libre, ya dispuesta a morir ahogada, que pronto llegará Miguel Arias Cañete para llenarla de hoteles donde estirados camareros untarán la manteca colorá con arte y oficio. Allí se ve José K., lanzando la botella al mar con un sonoro grito cual si fuera un enfático actor en un anfiteatro siciliano: “Para que sepas encarar tu duro destino, ahí te llega el mensaje de un anciano que un día vio la luz y hoy anda a tientas por un negro túnel”. Que gritado así, a las cuatro de la madrugada y en el silencio de la playa, serviría al menos para henchir por un momento el hundido pecho de nuestro derrotado amigo.
Pero nada de eso hará, que su apego a la mesa camilla y al velador del café a donde ahora va es adictivo. Pensó José K. en la gallarda apuesta de disfrazarse de minero —de ahí lo del oscuro subterráneo—, pero pronto advirtió el innecesario gesto. Si es que es igual, se dijo, se puede uno disfrazar de médico, de enfermero, de maestro, de profesor de instituto, de policía o de bombero. A todos ellos les han llegado los palos y el hacha del recortador español, que cumple órdenes del recortador europeo… que a su vez… Es verdad que a primera vista no se sabe quién está al final de la cadena, pero la deducción es fácil. Que José K. no estudió en ninguna escuela de negocios, pero imbécil tampoco es. Y la deducción es cristalina: las órdenes las dan quienes se benefician de ellas. Cuidado que es sencillo.
¿Entra José K por ese tortuoso camino en el que habitan banqueros alemanes, o suizos, o ingleses, o norteamericanos, con sus empleados, hoy políticos y antes en la nómina de sus empresas, el sombrero me lo quito y me lo pongo? Otros ya lo hacen con más criterio. Y por eso prefiere centrarse en la idea madre: el beneficio monstruoso de todos ellos sale de la espalda de Manolo Fernández García, maestro, que no va a cobrar esa paga de Navidad que apenas si llega a los 1.000 euros, que sale a la calle y se planta en Génova para llamar de todo menos bonito a quien aquí maneja la guadaña con ahínco en nombre de aquellos grandes señores ocultos en la hojarasca. Especuladores insaciables —¿qué más lujos se pueden comprar con 10.000 millones de euros que con 5.000 millones de euros?— apoyados por los obscenos aplausos de fanáticos políticos de la derecha más reaccionaria se conjugan en el perfecto baile para el fin de la sociedad de bienestar, ese peligroso paso de la historia que acercaba demasiado a los esclavos a la casa prohibida de los señores. ¿Demagogia simplona? Quizá. Pero sigan la pista del dinero, que le dijo el cinematográfico Mark Felt al cinematográfico Bob Woodward en un párking de Rosslin para aclarar el cinematográfico Watergate.
Vayamos pues al contenido de la carta, que según José K., no pretende otra cosa que evitar tantos sufrimientos a los jóvenes que pudieran leerla. Lo primero es admitir, escribe nuestro hombre, analfabeto en sentimientos femeninos, que está escrita para alguien del género masculino. Quizá alguna de las féminas que tan bien escriben en mi periódico de siempre, dice, quiera guiar a las mozas que hoy encaran el seguro precipicio de un porvenir sin salida. Sabrán hacerlo.
Transcripción de la misiva: “Primero, pues, debes pensar en el futuro. ¿Tienes en torno a los 10 años? Aún hay alguna posibilidad de no morirte de hambre como ingeniero, arquitecto, o, ni las mondas tendrás, de periodista o filólogo. Ni lo dudes: escuela de fútbol. Igual que los maletillas con mendrugo por todo festín otrora saltaban las vallas desnudos para trastear a desconcertados novillos, o en el Brasil de la miseria los chavales buscan alguna salida con el regate y el adorno, hoy el sur de Europa tiene su dorado en las botas del balompié. Españoles, italianos, portugueses, y hasta griegos, se hacen con los triunfos y las copas. Y si algo hacen ingleses o franceses es gracias a los hijos de la inmigración, lo mismo que Alemania vive de turcos o hispanos. Y entonces, ¿no consigues emular a Messi pero tienes un físico más cercano a Cristiano Ronaldo? Bien. Empecemos. En posición de firmes, ropa en la silla, hacer alguna comprobación. ¿14 centímetros? Olvídalo. ¿Más de 20? Interesante. Solo te falta la tableta ventral. ¿También? Entonces ni lo dudes: Boy para despedida de soltera y, a ratos sueltos, gigoló. No es una profesión que dure toda la vida, claro, tampoco la de futbolista, a decir verdad, así que tendrás que ahorrar. Y con el dinero que reúnas con el sudor de tu frente, y no solo de tu frente, para qué engañarnos, estudia bien cómo lo inviertes. Nunca en la banca. Ni se te ocurra. Elige solo sectores honorables: trata de blancas, juego, tráfico de armas”.
Y sigue la misiva: “De lo primero, reconozco, no sé nada. Algo de lo segundo y aún más del tercero. Hemos visto cómo un señor que responde al nombre de Sheldon Adelson ha logrado que varios de nuestros dirigentes territoriales babeen para conseguir unas cuantas mesas de black-jack y miles de máquinas tragaperras. Olvídense de las leyes, les ha dicho, que aquí les traigo maletines de dinero negro, que solo tienen que mirar para otro lado cuando lleguen los que siempre nos acompañan. Y así, además, harán una buena acción, sus banqueros y ustedes, que con la pasta que saco puedo intentar derrotar al comunista Obama y financiar al más reaccionario de cuantos candidatos a presidentes de Estados Unidos ha salido en los dos últimos siglos. Ya ves, hijo mío, lo lejos que se puede llegar con unos inocentes juegos de mesa: hasta Las Vegas o Macao, monumentales urbes que señalan el culmen de evolución de nuestra Humanidad”.
“En cuanto a la venta de armas”, sigue José K., “ahí tenemos varios ejemplos donde asomarnos. Si quisieras viajar hasta Estados Unidos, lo mismo llegas a vicepresidente, como aquel Richard Cheney, que en caso de tener que dar salida a los excedentes, incluso te puedes montar una guerra donde se te antoje. Que para eso eres el que más mandas en el mundo mundial. Si te quedas en España, tampoco está mal, puedes llegar a ministro de Defensa. Como se ve”.
Aún había una última recomendación en esa carta que nunca llegó a nadie porque nunca esa botella se arrojó al mar. “Si no te animas con esas salidas que te propongo, o el físico quizá no te acompaña, no te desesperes. Todavía te queda la opción de meterte a cura. Futuro seguro y sueldo mediano. Hay, también, grandes posibilidades de promoción. Antonio María Rouco y Antonio Cañizares, ya ves, han llegado a cardenales. Tan difícil no será…”
¿Dice estas cosas José K. porque está enfadado? Desde luego: enojado, amargado, encolerizado, iracundo, lleno de rabia ante esta situación de indignidad y vergüenza. Enfurecido ante el panorama de una juventud desnuda de futuro, a la que unos desalmados —políticos y/o financieros— les están robando el derecho a una existencia digna que tanto costó arrancar a los amos de vidas y haciendas. ¿Pide algo José K. para sí mismo? En absoluto: hasta puede prescindir del yogur desnatado. Pero esos chicos, esas chicas… Ira, auténtica ira.
Tanta que hasta hace veniales las palabras que Carlos Arniches dejaba decir de don Quintín: “Y este señor, cuando juega a la lotería y no le toca, ¿que hace con la lista? La masca. Y escupe los números. Le llevamos al dentista con bozal; no le digo a usté más. Pa probarle unas botas, hay que trabarlo; saque usté la consecuencia”.
Pues a José K., ni trabado.
martes, 17 de julio de 2012
PEREZ REVERTE. VA EN ELLO NUESTRO FUTURO Y EL DE NUESTROS HIJOS!
ARTÍCULO DE ARTURO PEREZ REVERTE"
CUIDADO...con lo que se avecina....es mas gordo de lo que os imagináis...un gobierno Europeo impuesto por los Neocon "Los Illuminatis" que irá quitando a corto plazo a los políticos demócratas y manipulando las elecciones...y colocando tecnócratas, nos queda poco. Los Indignados tienen más razón de lo que os podáis llegar a imaginar. No es una cuestion de PSOE ni de PP, nada tiene que ver. Esto solo se para negándonos a esas mentiras de pagar la deuda en que ellos nos han metido falsamente para tenernos hipotecados hasta nuestros nietos....se acabaron los Estados/Nación...adiós España.
Hay un problema laboral del colectivo de controladores aéreos que afecta al 1,2% de la población española (600.000 personas) y casi todos saltáis como energúmenos pidiendo hasta el linchamiento de ese colectivo cuando el día anterior hacen otra reforma del sistema laboral más restrictiva, quitan los 420 euros de ayuda a 688.000 parados que están en la ruina y anuncian cambios drásticos a peor en la ley de pensiones que afectan al 80% de la población y nadie se indigna ni dice nada. ¿Sois idiotas?
Estáis pidiendo a gritos al Gobierno que se apliquen medidas que quitan el derecho a la baja laboral, a los permisos retribuidos y a las horas sindicales, sacar militares a la calle ¿sois idiotas?
Estáis leyendo que mintieron en los vuelos de la CIA, en el caso Couso, que González era la X del GAL, que gente del PP cobraba de la trama Gürtel, que hay políticos que cobran más de 230.000 euros al año, pero que nos cuestan más de 3 millones de euros, que la corrupción en la política no es excepción, sino norma, que ellos mismos se adjudican el derecho a cobrar la jubilación máxima con pocos años en las Cortes y a nosotros nos piden 40 de cotización, banqueros que consiguen del gobierno medidas duras contra los trabajadores y que tenían que estar en la cárcel por delitos demostrados de fraude fiscal y no decís nada, os quitan dinero para dárselo a esa gente que cobra cientos de miles de euros año, especula con nuestro dinero, defrauda a Hacienda y seguís callados ¿sois idiotas?
Tenéis una monarquía que se ha enriquecido en los últimos años, que apoya a los poderosos, a EEUU, a Marruecos y a todo lo que huela a poder o dinero, hereditaria como en la Edad Media ¿sois idiotas?
En Inglaterra o Francia o Italia o en Grecia o en otros países los trabajadores y los jóvenes se manifiestan hasta violentamente para defenderse de esas manipulaciones mientras en España no se mueve casi nadie ¿sois idiotas?
Consentís la censura en los medios de comunicación, la ley de partidos, la manipulación judicial, la tortura, la militarización de trabajadores sólo porque de momento no os afecta a vosotros ¿sois idiotas?
Sabéis quién es toda la gentuza de las revistas del corazón, futbolistas supermillonarios pero jamás escucháis a nadie como Saramago o Chomsky u otros mil intelectuales veraces y comprometidos con vuestros problemas ¿sois idiotas?
Si mucha gente responde sí, aún nos queda un poco de esperanza de conseguir acabar con la manipulación de los políticos y poderosos.
Si la mayoría contesta no, entonces estamos jodidos.
EL GOBIERNO: Ha bajado el sueldo a los funcionarios, suprimido el cheque-bebé, congelado las pensiones y reducido la ayuda al desempleo, (EL PARO), para afrontar la crisis que han generado los bancos los políticos y los especuladores bursátiles.
Nos gustaría transmitirle al Gobierno lo siguiente:
Dediquen su empeño en rebajar LA VERGÜENZA DEL FRAUDE FISCAL,que en España se sitúa alrededor del 23% del P.I.B. (10 puntos por encima de la media europea) y por el que se pierden miles de millones de €uros, fraude que repercute en mayores impuestos para los ciudadanos honestos.
TENGAN LA VERGÜENZA de hacer un plan para que la Banca devuelva al erario público los miles de millones de euros que Vds. les han dado para aumentar los beneficios de sus accionistas y directivos; en vez de facilitar el crédito a las familias y a las empresas, erradicarlas comisiones por los servicios bancarios y que dejen de cobrar a los españoles más humildes €30.01, cada vez que su menguada cuenta se queda sin saldo. Cosa que ocurre cada 1º de mes cuando les cargan las facturas de colegios, comunidades, telefonía, Etc. y aun no les han abonado la nómina.
PONGAN COTO a los desmanes de las empresas de telefonía y de ADSL que ofrecen los servicios más caros de Europa y de peor calidad.
ELIMINEN la duplicidad de muchas Administraciones Públicas, suprimiendo organismos innecesarios, reasignado a los funcionarios de carrera y acabando con los cargos, asesores de confianza y otros puestos nombrados a dedo que, pese a ser innecesarios en su mayor parte, son los que cobran los sueldazos en las Administraciones Públicas y su teórica función puede ser desempeñada de forma más cualificada por muchos funcionarios públicos titulados y que lamentablemente están infrautilizados.
HAGAN que los políticos corruptos de sus partidos devuelvan el dinero equivalente a los perjuicios que han causado al erario público con su mala gestión o/y sus fechorías, y endurezcan el Código Penal con procedimientos judiciales más rápidos y con castigos ejemplares para ellos.
INDECENTE, es que el salario mínimo de un trabajador sea de 624 €/mes y el de un diputado de 3.996, pudiendo llegar, con dietas y otras prebendas, a 6.500 €/mes. Y bastantes más por diferentes motivos que se le pueden agregar.
INDECENTE, es que un profesor, un maestro, un catedrático de universidad o un cirujano de la sanidad pública, ganen menos que el concejal de festejos de un ayuntamiento de tercera.
INDECENTE, es que los políticos se suban sus retribuciones en el porcentaje que les apetezca (siempre por unanimidad, por supuesto, y al inicio de la legislatura).
INDECENTE, es que un ciudadano tenga que cotizar 35 años para percibir una jubilación y a los diputados les baste sólo con siete, y que los miembros del gobierno, para cobrar la pensión máxima, sólo necesiten jurar el cargo.
INDECENTE, es que los diputados sean los únicos trabajadores (¿?) de este país que están exentos de tributar un tercio de su sueldo del IRPF.
INDECENTE,es colocar en la administración a miles de asesores = (léase amigotes con sueldos que ya desearían los técnicos más cualificados)
INDECENTE, es el ingente dinero destinado a sostener a los partidos y sindicatos pesebreros, aprobados por los mismos políticos que viven de ellos.
INDECENTE, es que a un político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para ejercer su cargo (ni cultural ni intelectual).
INDECENTE,es el coste que representa para los ciudadanos sus comidas, coches oficiales, chóferes, viajes (siempre en gran clase) y tarjetas de crédito por doquier.
Indecente No es que no se congelen el sueldo sus señorías, sino que no se lo bajen.
INDECENTE, es que sus señorías tengan seis meses de vacaciones al año.
INDECENTE, es que ministros, secretarios de estado y altos cargos de la política, cuando cesan, son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del ERARIO PÚBLICO.
Y que sea cuál sea el color del gobierno, toooooooodos los políticos se benefician de este moderno "derecho de pernada" mientras no se cambien las leyes que lo regula.
¿Y quiénes las cambiarán? ¿Ellos mismos? Já.
Juntemos firmas para que haya un proyecto de ley con "cara y ojos" para acabar con estos privilegios, y con otros.
Haz que esto llegue al Congreso a través de tus amigos.
ÉSTA SÍ DEBERÍA SER UNA DE ESAS CADENAS QUE NO SE DEBE ROMPER, PORQUE SÓLO NOSOTROS PODEMOS PONERLE REMEDIO A ESTO, Y ÉSTA, SI QUE TRAERÁ AÑOS DE MALA SUERTE SI NO PONEMOS REMEDIO, está en juego nuestro futuro y el de nuestros hijos.
¿DONDE ESTÁ LA GENTE? QUE LEVANTAN MASAS PARA EL FÚTBOL Y NO PARA DEFENDER NUESTROS DERECHOS.
domingo, 15 de julio de 2012
sábado, 14 de julio de 2012
viernes, 13 de julio de 2012
Pobres todos; El tobogán se acelera.
Cada vez son más. Una muchedumbre silenciosa y a menudo inadvertida. Son las víctimas de la pobreza. Crece en una crisis sin fondo y se instala en una normalidad quebradiza. El paro, que ya lacera a 5,6 millones de personas, es un filo que se estrecha. Las facturas siguen, los subsidios se recortan; se agotan al igual que los ahorros, y el empleo no aparece. El techo peligra. O desaparece.
La casa de los familiares y los pisos compartidos —la calle en el peor de los casos— cobijan las vidas en la estacada, suspendidas en una precariedad que se extiende sin freno y que, si faltan redes de apoyo, como la familia, conduce a la exclusión social. La bajada es cada vez más acelerada, dicen los expertos, un tobogán cuyo descenso gana velocidad y al que se asoma un número creciente de personas. Hay albergues con lista de espera.
España 2012. Más de 5,6 millones de empleos y decenas de miles de techos arrasados por el huracán de la crisis. Más de 300.000 ejecuciones hipotecarias iniciadas en los últimos cinco años, muchas de las cuales han derivado en desahucios —más de 100.000— a los que se suman los motivados por el impago de alquiler. Como el de Juan, el de Carmen... Los números tienen caras detrás y un detonante común: la pérdida de ingresos, el comienzo del tobogán.
“Las torres más altas pueden caer al piso”. Esa es una de las cosas que Carmen ha aprendido en los últimos tiempos. Esta mujer de 40 años era hasta hace uno y medio una empresaria de éxito. En 2005, recién llegada a España desde Estados Unidos, creó con su marido una firma de montajes eléctricos. Hasta 16 empleados llegaron a tener, relata. Tan bien iban las cosas que lograron comprarse un piso en un barrio caro de Madrid, Chamberí. Ahora la mujer almuerza cada día en un comedor social a tiro de piedra del piso que tuvo.
“Paró todo de la noche a la mañana”, reflexiona esta mujer que pide aparecer con otro nombre. La crisis de la construcción se llevó por delante su negocio. Dejó de haber cables que poner en casas o centros comerciales flamantes. “Tuvimos que despedir a los empleados, que eran como de la familia. Les dimos lo que les correspondía y un poco más. Dejamos al día las cuentas con Hacienda, con la Seguridad Social. Quedamos limpio con todos...”. Y sin un euro en el bolsillo.
Adiós a los tiempos boyantes, cuando amortizaban la hipoteca con reembolsos anticipados y vertiginosos. “En cuatro años habíamos logrado pagar 29 de los 30 años del préstamo”, relata Carmen a la entrada del comedor. Hasta que llegó el hachazo, en marzo pasado: “Nos quedaba un año por pagar, pero el banco se quedó con el piso”, explica Carmen, de origen uruguayo.
La crisis se llevó la empresa, el piso, el bienestar, pero el zarpazo no paró ahí. El hijo de Carmen está ahora en un centro de menores: “Robó para intentar ayudarnos”. El marido sobrevive en una granja, “ordeñando vacas”. Y Carmen duerme en uno de los pocos albergues que en Madrid admiten a mujeres —disponen de un cuarto de las 1.200 plazas, según el Ayuntamiento—. “Al principio crees que te vas a volver loca”, dice esta mujer que sueña con abandonar España para volver a empezar lejos con su familia. “Lo más duro de perder el nivel de vida es no tener un lugar propio, aunque fuera una habitación”, asegura. Así evitaría tener que pasar el día en la calle: el albergue cierra desde las diez de la mañana hasta las seis de la tarde. “En mi situación se sufre mucho, pero se aprende mucho. La gente no debe olvidar que, por muy arriba que esté, se puede caer muy abajo. Todos somos seres humanos y esto le puede tocar a cualquiera”, recapitula.
Cualquiera puede ser Juan. Este madrileño de 38 años se ha instalado en un soportal de Chamberí. Su título de Formación Profesional de segundo grado no le sirve para encontrar un trabajo desde que lo perdió en 2008, cuando se encargaba de tareas técnicas en una fábrica de ladrillos. Cobró el paro hasta que se acabó. Luego fallaron las chapuzas. En 2010 perdió el piso que pagaba al banco y se instaló en el asfalto. “No hay albergues suficientes.
Me dicen que me vaya con mi hermano a su casa, pero está hasta el cuello. Va a tener que vender el camión y tiene dos hijos”, explica. Así que él sigue en la calle mientras “tres millones de pisos están vacíos”. Sí, pero la vivienda social escasea, tal como denuncia desde Cáritas España la experta Sonia Olea.
Juan comparte soportal con compañeros como Yésica y Anastasio, ella española de origen argentino, de 28 años; él, griego, de 38. Vinieron en agosto pasado, cuando desesperaron de encontrar empleo en tierras helenas. Traían una oferta de trabajo que resultó no ser tal. Cuando acabaron los ahorros solo quedó la intemperie. Cada día van por turnos —hay que vigilar los enseres— a la biblioteca pública. En los ordenadores, envían currículos y buscan trabajo. “Mando 300 y, con suerte, recibo una respuesta”, detalla Yésica. También cargan allí el móvil: hay que tenerlo listo por si, a través de la llamada, llega la esperanza. Una esperanza que “cada día se pierde más”. Cada día es igual que el anterior, sin futuro. Aunque muchos pobres lleven móvil y se manejen con Internet incluso en los albergues.
Los nuevos pobres se suman
a los veteranos porque ni siquiera
en los tiempos de bonanza
España erradicó la pobreza
a los veteranos porque ni siquiera
en los tiempos de bonanza
España erradicó la pobreza
Con esas dos armas se enfrenta también un hispanoperuano que elige el alias de Bersix para hablar en el albergue San Martín de Porres, en un barrio del extrarradio madrileño. Desde que perdió el empleo pone anuncios para hacer chapuzas, esas que le salvaron un tiempo. “Cayeron las chapuzas y caí yo”, dice este universitario de 50 años que trata de aprender sueco para emigrar. Como él, en este albergue —con “tres meses de lista de espera” para poder pernoctar en él, según su director, Francisco Rodríguez— el 12% de los acogidos tienen estudios universitarios. Antes de la crisis eran “el 3% o el 4%”, recuerda el director. Y aumenta la proporción de españoles; ya son la mitad. “La gente que viene no está deteriorada. Son hombres de clase media y media baja, preparados para trabajar y que se han quedado sin empleo”, describe Rodríguez. Pero el trabajo, el bálsamo de Fierabrás, no llega. Y la pobreza crece y se cronifica.
“Cada vez hay más gente pasándolas moradas. Si esta crisis aguda dura mucho, las consecuencias pueden ser irreversibles, sobre todo para la gente joven. Una generación se queda fuera”, advierte Pedro Cabrera, experto en pobreza y estructura social en la Universidad de Comillas. Hace un diagnóstico “terrible” de la situación: “Tenemos una fiscalidad regresiva, por austeridad se recortan los servicios sociales, que no estaban medianamente dotados, y encima el mercado de trabajo no da respuesta a millones de personas”.
Así las cosas, los nuevos pobres se suman a los veteranos, porque ni siquiera en los tiempos de bonanza España erradicó la pobreza, que no es monopolio de marginados, aunque genere una enorme exclusión social. “Nunca llegó a bajar del 20% la proporción de personas que viven por debajo del umbral de la pobreza [perciben menos del 60% de la renta mediana]. Ahora estamos en el 23%”, afirma Cabrera. El paro no es la fuente única de esta situación: también lo son los bajos salarios, que crean trabajadores pobres, matiza. “De cada 100 empleados, 14 son pobres. Es algo que ya ocurría antes de la crisis, pero el fenómeno se ha expandido al sector servicios [el que ofrece más empleo]”. Además, el recorte de las políticas sociales reduce la posibilidad de atenuar los efectos del deterioro económico en los ciudadanos desfavorecidos. “Se ha pasado del silencio de las Administraciones ante las situaciones de vulnerabilidad social al ‘no tenemos dinero”, denuncia Sonia Olea, responsable del programa de vivienda y personas sin hogar de Cáritas España.
Lavinia Mingu y su vecina española en la cola para recoger alimentos en Chamberí lo saben bien. A la primera, que empuja el cochecito de su bebé y está separada con dos niñas, le acaban de denegar la guardería pública para la pequeña. “¿Cómo podré tener trabajo si no tengo dónde dejar a la cría?”, se pregunta. La escasez de servicios públicos es otra dificultad más para salir de la pobreza para esta mujer que carece de subsidios pero no de arrojo. En parecida situación está su compañera, que pide anonimato y tiene tres hijos a su cargo. Ha trabajado en supermercados, aunque desde hace dos años no encuentra dónde. “Intento apañarme, pero es imposible”, dice. Las dos luchan por mantener sus casas, pero sobre ellas pende la amenaza del desahucio por impago. También sobre el de otra española igualmente treintañera en esta fila abundante en carritos de la compra para transportar la comida a casa y de cochecitos de bebé. Tiene dos hijos a su cargo y un empleo de limpiadora tres horas diarias. “No me llega para el alquiler y los gastos de casa. Estoy completamente sola y tan deprimida que a veces no quiero subir a casa”. Hay, también, quien evita dar detalles en este lugar, sobre todo aquellos que acaban de pisarlo por primera vez y son incapaces de superar el sentimiento de vergüenza.
“El tobogán que lleva de ser alguien a no ser nada, a sentirse mobiliario urbano, cada vez es más corto, más rápido”, afirma Olea, experta de Cáritas. Con todo, en esta crisis, como en las anteriores, el colchón familiar es la protección más fuerte. “En muchos casos, quienes soportan la situación son los abuelos”, describe. Abuelos que acogen a hijos y nietos en casa, que tratan de cubrir también las necesidades ajenas con sus propios ingresos.
Como la madre de Gregorio, un ferrallista “en paro desde hace tres años y sin cobrar desde hace uno”. “Con los 270 euros de pensión de mi madre tenemos que vivir y ayudar a mis sobrinos, de 16 y 11 años”, relata antes de echar cuentas. “Tengo 48 años y empecé a trabajar a los 14. Tenía mi coche, iba al gimnasio. Tenía una vida normal, como cualquier ser humano. Quedarme sin empleo fue un corte radical”.
Gregorio tuvo que acabar por acudir a un comedor social de su barrio de siempre, Vallecas, donde echa una mano a las monjas de la Obra Social Santa María Josefa que lo gestionan. Organiza el acceso y ve cómo se alinean las bolsas con tarteras mientras sus dueños buscan la sombra. Antes de abrir, ya hay más de 40. Las religiosas ofrecen 600 raciones diarias, el doble que hace un año.
Españoles e inmigrantes empobrecidos acuden en masa a los servicios de atención de emergencia, como el reparto de alimentos, los comedores o la ayuda puntual para el pago de alguna factura. La red social y estas ayudas, especialmente de Cáritas y Cruz Roja, registran una demanda creciente. Son claves para intentar evitar la caída definitiva por el tobogán que acaba en la gran exclusión, un descenso impulsado por la pérdida de vivienda. “O pagan el piso, o comen”, describe la hermana Josefina, que regenta el comedor donde echa una mano Gregorio.
“No es que la gente pierda el empleo, deje de pagar la hipoteca o el alquiler y se vea a continuación en la calle, aunque hay casos, pero lo determinante para eso es que se sumen otros factores añadidos, la mochila que tiene cada uno”, dice Olea. Enumera elementos de ese petate: escasa formación, empleo previo poco cualificado, problemas de adicciones o salud mental (en el 60% de los casos), baja autoestima, pobreza o falta de red familiar y social. Este último, el gran colchón, “es cada vez menos mullido”, sobre todo por el individualismo y la falta de convivencia vecinal en las grandes ciudades, pero es aún un gran colchón, apunta Olea.
Pero el perfil de pobre ha cambiado respecto a las crisis anteriores. El título universitario ha dejado de ser un gran escudo y en un país de hipotecados, los ciudadanos tratan de mantener la vivienda a toda costa. Perderla es el último peldaño en una caída para la que muchos carecen red
miércoles, 11 de julio de 2012
DERECHO CONSTITUCIONAL
Con el funcionariado está sucediendo lo mismo que con la crisis económica. Las
víctimas son presentadas como culpables y los auténticos culpables se valen de su
poder para desviar responsabilidades, metiéndoles mano al bolsillo y al horario
laboral de quienes inútilmente proclaman su inocencia. Aquí, con el agravante de
que al ser unas víctimas selectivas, personas que trabajan para la Administración
pública, el resto de la sociedad también las pone en el punto de mira, como parte
de la deuda que se le ha venido encima y no como una parte más de quienes
sufren la crisis. La bajada salarial y el incremento de jornada de los funcionarios
se aplauden de manera inmisericorde, con la satisfecha sonrisa de los gobernantes
por ver ratificada su decisión.
Detrás de todo ello hay una ignorancia supina del origen del funcionariado. Se envidia
de su status -y por eso se critica- la estabilidad que ofrece en el empleo, lo cual
en tiempos de paro y de precariedad laboral es comprensible; pero esta
permanencia tiene su razón de ser en la garantía de independencia de la
Administración respecto de quien gobierne en cada momento; una garantía que
es clave en el Estado de derecho. En coherencia, se establece constitucionalmente
la igualdad de acceso a la función pública, conforme al mérito y a la capacidad
de los concursantes. La expresión de ganar una plaza «en propiedad» responde
a la idea de que al funcionario no se le puede «expropiar» o privar
de su empleo público, sino en los casos legalmente previstos y nunca por capricho
del político de turno que quiere a los de su calaña a su servicio.
Son los gobernantes y “funcionarios políticos”, sobre todo los que se tildan de
liberales, los que, tras la perversión causada por ellos mismos en la función pública,
designando a dedo a aquellos que pueden servir a sus intenciones, arremeten
contra la tropa funcionarial, sea personal sanitario, docente o puramente
administrativo. Si la crisis es general, no es comprensible que se rebaje el sueldo
sólo a los funcionarios y, si lo que se quiere es gravar a los que tienen un
empleo, debería ser una medida general para todos los que perciben rentas por
el trabajo sean de fuente pública o privada. Con todo, lo más sangrante no es
el recorte económico en el salario del funcionario, sino el insulto
personal a su dignidad. Pretender que trabaje media hora más al día no resuelve
ningún problema básico ni ahorra puestos de trabajo, pero sirve para señalarle
como persona poco productiva. Reducir los llamados «moscosos» o días
de libre disposición –que nacieron en parte como un complemento salarial en
especie ante la pérdida de poder adquisitivo-no alivia en nada a la Administración,
ya que jamás se ha contratado a una persona para sustituir a quien disfruta de esos
días, pues se reparte el trabajo entre La medida sólo sirve para crispar y desmotivar
a un personal que, además de ver cómo se le rebaja su sueldo, tiene que soportar
que los gobernantes lo estigmaticen como una carga para salir de la crisis.
Pura demagogia para dividir a los paganos.
En contraste, los políticos en el poder no renuncian a sus asesores ni a ninguno
de sus generosos y múltiples emolumentos y prebendas, que en la mayoría de los
casos jamás tendrían ni en la Administración ni en la empresa privada si sólo se
valorasen su mérito y capacidad. Y lo grave es que no hay propósito de enmienda.
No se engañen, la crisis no ha corregido los malos hábitos; todo lo más, los ha
frenado por falta de financiacióno, simplemente, ha forzado a practicarlos de manera
más discreta.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







