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jueves, 10 de octubre de 2013

Esto no se arregla con clases de matemáticas sino de decencia.



Desde que en el año 2012 el Partido Popular ganó las elecciones generales ha desplegado una estrategia mediática digna heredera de la propaganda del Gran Hermano orwelliano denominada neolengua tan magistralmente narrada en la famosa novela 1984. Así todas y cada uno de las declaraciones del presidente Rajoy, del gobierno de la nación en pleno y de todos los dirigentes del Partido Popular chocan frontalmente con la verdadera realidad de los hechos, de tal forma que la mejor y más rápida manera de entender el pensamiento y los actos de nuestros actuales dirigentes consiste en interpretar las declaraciones en negativo.
Los miembros del Gobierno y los dirigentes del PP en general tienen una edad muy mala, esa franja en la que la capacidad matemática de los españoles es muy deficiente, según ha revelado esa especie de informe Pisa para adultos que hemos conocido estos días y que sitúa al país definitivamente enfrentado a las ciencias exactas. La culpa de sus problemas para manejarse con las cuatro reglas básicas no será suya seguramente, que bastante tuvieron en su día con hacerse hueco en política, pero empieza a ser cargante la obsesión con la que algunos se empeñan en hacer comulgar a los demás con piedras de molino auténticamente intragables.
Empezaron con la reforma de las pensiones, con la que está a punto de consumarse el mayor desfalco perpetrado contra los jubilados y que, básicamente consiste en hacer perder poder adquisitivo a los abuelos mientras la Seguridad Social esté en números rojos –una situación que no se corregirá en años- y en facilitarles una ganancia ridícula cuando las cuentas estén en positivo, de manera que muchos de ellos morirán antes de poder recuperar lo perdido.
Pese a la evidencia palmaria, no hemos dejado de escuchar la letanía de que gracias al PP las pensiones subirán siempre, un carro a cuyo estribo se encaramó el propio Rajoy con una frase memorable acerca de lo que significaba la reforma: “Es una apuesta por no bajarlas”. Tal y como han estimado los ideólogos del atraco que sí saben de matemáticas, el ahorro ascenderá a 33.000 millones entre 2014 y 2022 o, lo que es lo mismo, que durante una década los pensionistas perderán irremisiblemente poder adquisitivo. ¿Que qué le dice la curva a la tangente? No me toques.
El dos y dos son cinco ha llegado de la mano de nuestro singular ministro de Hacienda, para quien los salarios en España no han bajado sino que han crecido moderadamente, lo cual vendría a demostrar que Montoro se perdió ese capítulo de Barrio Sésamo y posiblemente también otro en el que se explicaban las diferencias entre arriba y abajo  con Coco en el papel protagonista.
Una cosa es que a Montoro le perdonemos esa equivocación de 10.000 millones de nada en la previsión de deuda pública para 2014 y asumamos la teoría de la errata de imprenta, y otra que venga a discutirnos los billetes que llevamos en la cartera. La única explicación posible es que el ministro se refiriera a sus compañeros de la dirección del partido, cuyo sueldos nunca dejaron de subir mientras Bárcenas tuvo sobres a mano.
Las dificultades del titular de Hacienda con las matemáticas no son baladí, como ya se puso de manifiesto con el balance de su amnistía fiscal, el mayor premio concedido en el mundo a los defraudadores. Según nuestro moderno Pitágoras se afloraron 40.000 millones de euros evadidos, lo que al tipo del 10% previsto debía equivaler a 4.000 millones de ingresos para las arcas públicas. Sólo se recaudaron algo más de 1.200 millones, y ello porque para que el blanqueo fuera de Ariel ultra únicamente se gravaron los rendimientos de los capitales evadidos de los ejercicios no prescritos. En resumen, muchos delincuentes sólo pagaron el 1% y no el 10%, en una versión avanzada del cálculo infinitesimal de Leibniz.
Tenemos realmente un problema mayúsculo que no cabe atribuir a la LOGSE de Rubalcaba. De seguir así las cosas vamos a tener que pensar que no es estulticia sino desfachatez. Y eso no se arregla con clases de matemáticas sino de decencia.

miércoles, 13 de marzo de 2013

se tira la casa por la ventana, sí, pero la de la Barbie con sus muebles y todo.



Mientras España cada mes bate un nuevo récord de desempleo, especialmente entre los jóvenes, el presidente del Gobierno Mariano Rajoy ha presentado un “plan de empleo juvenil” de 3.500 millones de euros para los próximos 4 años..El sendero recorrido esta lleno de mentiras, y el que viene lo mismo. Hay que ganar tiempo mientras Europa nos quita los garbanzos--------
Para acabar con el paro juvenil, habrían tenido más éxito implantando las becas Erasmus (con viaje sólo de ida y sin posibilidad de vuelta).
Los lideres sindicales si tuvieran un mínimo de vergüenza después de la foto deberian haber presentado su dimisión, seguro que Rajoy les encontraba acomodo en alguna "cosica". A lo mejor de investigadores.

Andaba muy preocupada Merkel con el paro juvenil en España y Rajoy, que otra cosa no pero atento es un rato, le sirvió uno ayer vuelta y vuelta, tirando a crudo, para que la institutriz mueva el bigote. La cosa se llama Estrategia de Emprendimiento y Empleo Joven y consta de 100 medidas, que es un número redondo y definitivo. Es su mayor acierto, ya que elaborar un plan que incluyera sólo 69 medidas, pongamos por caso, habría sido absurdo aunque el número tuviera su gracia.
El deslumbrante plan del Gobierno merece un primer comentario acerca de su dotación, que asciende a la formidable suma de 3.500 millones de euros en cuatro años, de los que un tercio serán aportados por la UE. Dicho más claramente, el Gobierno destinará cada año unos 580 millones para atajar el problema más grave de la economía española. Esta última cifra tampoco es exacta ya que el grueso de las medidas son bonificaciones de futuros contratos o reducciones en cuotas, además de un estupendo portal de Internet, que era lo que todos echábamos en falta. En definitiva, se tira la casa por la ventana, sí, pero la de la Barbie con sus muebles y todo.
El catálogo es de lectura obligada, especialmente si uno tiene un mal día y se quiere echar unas risas. Una de las iniciativas más hilarantes se encuadra en el paquete educativo. Dice así: “Contribuir al desarrollo de una investigación de calidad y con resultados transparentes enfocada al desarrollo económico y social del entorno, y a la cooperación con otras instituciones nacionales o internacionales para estimular un intercambio fluido con otras universidades, centros de investigación, centros de Formación Profesional (a través de pasarelas), empresas, etcétera”. ¿Quién no daría medio brazo por ver la cara de felicidad de esos investigadores que han visto cómo las partidas públicas en I+D+i se han recortado en un 30% desde que el PP llegó al poder?
Hay medidas concretas: “En el ámbito universitario fomentar el espíritu emprendedor y la innovación, así como promover las iniciativas de emprendimiento”. Muy concretas: “Seguir potenciando las fórmulas del empleo a tiempo parcial para quienes deseen compaginar su trabajo con sus estudios u otras actividades de formación o de índole personal”. Y concretísimas: “Hacer posible que los jóvenes que hayan concluido su formación tengan, cuanto antes, una primera experiencia profesional o continúen mejorando su cualificación en línea con lo establecido en la Garantía Juvenil”. Sin palabras.
A la presentación de este guión de ópera bufa acudieron los líderes sindicales de UGT y CCOO, que expresaron educadamente su rechazo pero que accedieron a hacerse la foto para que Rajoy pudiera enviársela a Merkel por el guasap, antes de que sea de pago. Dicen que es un gesto de buena voluntad para reanudar el diálogo social. Los 1.007.967 menores de 25 años inscritos en el INEM tienen motivos para la esperanza.