jueves, 23 de febrero de 2012
Carta al Gobierno; La carta que ha incendiado las redes sociales
FRANCISCO PASTOR GUZMÁN - Castellón - 17/01/2012
Trabajo desde hace 14 años en I+D y desde hace 10 años lo compatibilizo con unas horas semanales de profesor en la universidad. Me esforcé de niño y adolescente en intentar aprender, sacar buenas notas y pasarlo bien. Me esforcé en la universidad para sacar la carrera y pasarlo bien. Me esforcé luego dando clases particulares y continúo ahora esforzándome en mis dos trabajos. Hace 10 años, junto a mi pareja, compramos un piso que entraba dentro de nuestras posibilidades. Ahora, tras 10 años de esfuerzo, hemos ahorrado el dinero suficiente para pagar lo que nos queda de hipoteca. Llevo años esforzándome y nunca he vivido por encima de mis posibilidades. Podía permitirme coches más caros pero no los he comprado, nunca he pedido un crédito para irme de vacaciones, reformé mi piso cuando tuve dinero para hacerlo. Me esfuerzo en educar a mis hijos lo mejor posible, los llevo a la escuela pública y me esfuerzo en la asociación de padres para ayudar a mejorarla. Cuando mis hijos enferman los llevo a la sanidad pública y si me queda jarabe en casa le digo al médico que no me haga una receta que no necesito.
Ahora estoy a punto de quedarme sin trabajo gracias a los que han vivido "por encima de nuestras posibilidades". Ahora me piden "un esfuerzo más". Yo siempre he pagado puntualmente la hipoteca y lo sigo haciendo así que no he hundido a la banca. Yo no he hecho bajar la Bolsa , no he hundido los mercados, no he inflado la economía, no he especulado con la vivienda, no he organizado carreras de coches en mi ciudad, no necesito un aeropuerto sin aviones, no tengo yate para ver la salida de la Copa América , no he ido nunca a ver la ópera en el Palau de les Arts. Yo no he deteriorado la escuela ni la sanidad públicas, no he tenido becas ni subvenciones, no he cobrado nunca el paro ni he provocado déficit al Estado, la autonomía ni la Seguridad Social. Yo no conozco a Moody's, Fitch ni Standard & Poor's pero sí conozco a los que vivieron por encima de mis posibilidades. Yo no les voté, a mí no me representan.
Soraya, el esfuerzo se lo pides a ellos.
RECIBÍ, HACE UNAS SEMANAS, UN FORMULARIO DEL CENSO PARA SU
ACTUALIZACIÓN.
Y ESTE ME HA SIDO DEVUELTO, Y MIRA QUE FUI LO MAS EXPLÍCITO RELLENANDO TODAS LAS CASILLAS, INCLUSO ELABORÉ ALGO MAS DE LO NORMAL AL RESPONDER A LA
PREGUNTA;
¿TIENE PERSONAS A SU CARGO O QUE DEPENDAN DE USTED?
YO RESPONDÍ:
-2 MILLONES DE INMIGRANTES ILEGALES
-1 MILLÓN DE DELINCUENTES
-5 MILLONES DE DESEMPLEADOS
-900.000 PERSONAS REPARTIDAS EN UNAS 80 PRISIONES
-350 IDIOTAS Y VIVIDORES EN EL PARLAMENTO.
-266 SENADORES.
- 17 GOBIERNOS AUTÓNOMOS.-
- 1 UNA CASA REAL ¡¡¡JODER QUE CASA REAL!!!
APARENTEMENTE ESTA NO FUE LA RESPUESTA ADECUADA, POR LO VISTO
NO ES DEL TODO COMPLETA, ¿ME HABRÉ OLVIDADO DE ALGUIEN?
miércoles, 22 de febrero de 2012
Rajoy sobre Valencia: "Como somos un gobierno de fantasmas, podemos dar esta imagen de nuestro país"
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha admitido esta mañana que ha podido haber "algún exceso" y alguna "actuación desproporcionada" en la acción de la policía ante las protestas de estudiantes en Valencia. El ministro ha defendido, en general, la acción policial y ha limitado esos excesos a "alguna actuación individual",pero ha asegurado que se estudiarán los casos y "actuaremos en consecuencia". Por su lado, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha llamado desde Londres a la tranquilidad y "mesura" para que este tipo de incidentes no vuelvan a repetirse. "Todos debemos hacer un esfuerzo y tirar del carro porque es la hora de la tranquilidad y la serenidad. Si todos actúan con mesura, esta situación no va a repetirse", ha afirmado en presencia del primer ministro británico, David Cameron. "Los españoles no podemos dar una imagen de país que no es la que es", ha dicho respecto a la repercusión que los sucesos de Valencia han tenido en la prensa internacional.
Los estudiantes no se han arredrado y esta mañana han seguido protestando por los recortes en educación llevados a cabo por el Gobierno valenciano, y la contundente carga policial se ha convertido en tema del momento a nivel global en Twitter.
En una entrevista a Catalunya Ràdio, Fernández Díaz ha calificado de "poco afortunadas" las palabras pronunciadas ayer por el Jefe Superior de Policía de Valencia, Antonio Moreno, que se refirió a los manifestantes como "el enemigo" para negarse a cuantificar los efectivos policiales que se desplegaron ayer por el centro de Valencia. "No voy a proporcionar esa información al enemigo", dijo. "Errar es de humanos", ha señalado el ministro que ha dicho "entender lo que quería decir" pero reconoce que no lo hizo "de la manera más afortunada". Además, Fernández Díaz ha anunciado que comparecerá en la comisión de Interior del Congreso para explicar la actuación policial y ha indicado que entre los estudiantes (que protestan por falta de calefacción en el Instituto Lluís Vives, al igual quer ocurre con otros) hay "radicales y violentos infiltrados que son los que están creando los problemas". "Los excesos de unos y otros son los que hemos de controlar", ha afirmado.
El exministro del Interior y secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, preguntado por la actuación policial durante un viaje a Bruselas ha destacado que "se han visto imágenes que no son tolerables" y por ello espera "que el ministro las aclare". Ferraz ha difundido entre los dirigentes socialistas un argumentario que señala "quien da las órdenes" como principal responsable, ya que la policía es "la misma que hace cuatro meses", antes del 20-N.
Lejos de estas declaraciones y también la relativa autocrítica de Fernández Díaz, el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, ha defendido este martes la actuación de la policía en Valencia en respuesta a las protestas estudiantiles y ha advertido de que no hay que "llevar las simpatías a los que atacan" a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. En una entrevista en RNE, Gallardón ha subrayado que los agentes policiales han sido "violentamente agredidos" y han actuado "obligados" por esa violencia de las protestas estudiantiles. "El Estado democrático es el único capacitado para realizar una acción legítima de fuerza, porque todo lo que sea una acción de fuerza que no sea ejercida por el Estado democrático significa una vulneración de la ley, y tiene que dar respuestas equilibradas", ha afirmado el ministro.
Las palabras del ministro del Interior no han gustado a los miembros del Sindicato Unificado de la Policía (SUP), que ha remitido un comunicado en el que califica sus declaraciones de un "acto de cobardía política y personal" ya que consideran que si cree que la actuación policial ha sido excesiva "debe empezar por cesar a la máxima responsable política, la Delegada del Gobierno". El sindicato justifica la actuación de la policía y asegura que la "orden de cargar" salió de la delegada del Gobierno y del jefe superior de Valencia que "cometieron un grave error".
Por su parte, el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, ha dicho en la Cope que "hay que acabar con las protestas violentas" que "no respetan el derecho de manifestación" para no generar un "efecto llamada". Tampoco la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, ha querido hacer autocrítica y ha afirmado que las manifestaciones y protestas estudiantiles responden a "una estrategia predeterminada de la izquierda". En una entrevista en la Cope, Barberá ha dicho que las manifestaciones son fruto de "la izquierda, con métodos de la izquierda y objetivos de la izquierda".
La portavoz socialista en el Congreso de los Diputados, Soraya Rodríguez, ha pedido al ministro del Interior que “desautorice” las declaraciones de la delegada del Gobierno quien calificó estos hechos de "anécdota", y ha emplazado al director general de la Policía a que haga lo propio con el jefe superior en Valencia y “le diga que no está tratando con enemigos, sino con ciudadanos en una democracia, muchos de ellos menores de edad”.
Además, Jueces para la Democracia (JpD) ha expresado en un comunicado su "preocupación" ante el "salto cualitativo que se está produciendo en Valencia en materia de orden público" tras las protestas estudiantiles que tuvieron su origen en las críticas por los recortes en educación y ha lamentado la "situación caótica provocada por quienes tendrían que haber garantizado el orden público con una mayor prudencia y sentido de la responsabilidad". Lejos de esta consideración está la del PP valenciano que, en boca de su secretario general, Antonio Clemente, considera que las declaraciones del Jefe de policía se ha sacado de contexto.
El secretario de los socialistas valencianos, Jorge Alarte, se ha reunido con la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Paula Sánchez de León. Además de los socialistas, Esquerra Unida, Compromís, sindicatos y la Federación de Padres y Madres de Alumnos de Valencia han pedido su dimisión.La delegada del Gobierno ha recibido esta mañana de la Federación de Estudiantes un decálogo en el que reclaman, entre otras, cosas, que cesen las cargas policiales, que el Jefe Superior de Policía se retracte de sus palabras y que se retiren los cargos a los detenidos.
¡Vergonzoso....!
NOTICIA PUBLICADA EN PERIÓDICOS CATALANES:
El hospital Santa Tecla de Tarragona tiene un nuevo "asesor", que cobrará una
nómina de 6000 € al mes. Se llama Josep Lluís Carod-Rovira y es el ex-vicepresidente de
la Generalitat de Cataluña.
No olvidemos que la Consejera de Salud de la Generalitat de Cataluña ha
anunciado que se recortan los presupuestos en cuestión de centros de salud y
hospitales. No son capaces de contratar a más personal sanitario y de otros colectivos,
que son los que hacen falta, pero sí que son capaces de pagar 6000 €
mensuales a un "asesor" que no tenemos ni idea de lo que va a
asesorar
Claro, no pueden contratar a más médicos ni enfermeras,
pero sí a un asesor y pagarle ¡¡¡6000€ mensuales!!!
¡¡¡Y luego dicen que no hay dinero!!! Pero "para ellos" sí que lo hay.
Y DIGO YO, ¿QUÉ VA A ASESORAR ESTE EN MATERIA DE SANIDAD?
--
La hélice mantiene fresquito al piloto, cuando se para el piloto empieza a sudar
NOTICIA PUBLICADA EN PERIÓDICOS CATALANES:
nómina de 6000 € al mes. Se llama Josep Lluís Carod-Rovira y es el ex-vicepresidente de
la Generalitat de Cataluña.
No olvidemos que la Consejera de Salud de la Generalitat de Cataluña ha
anunciado que se recortan los presupuestos en cuestión de centros de salud y
hospitales. No son capaces de contratar a más personal sanitario y de otros colectivos,
que son los que hacen falta, pero sí que son capaces de pagar 6000 €
mensuales a un "asesor" que no tenemos ni idea de lo que va a
asesorar
Claro, no pueden contratar a más médicos ni enfermeras,
pero sí a un asesor y pagarle ¡¡¡6000€ mensuales!!!
¡¡¡Y luego dicen que no hay dinero!!! Pero "para ellos" sí que lo hay.
Y DIGO YO, ¿QUÉ VA A ASESORAR ESTE EN MATERIA DE SANIDAD?
--
La hélice mantiene fresquito al piloto, cuando se para el piloto empieza a sudar
¿POR QUÉ NO PONEN FOTOS DE NIÑOS HAMBRIENTOS EN ENVASES DE McDONALD'S?
¿POR QUÉ NO PONEN FOTOS DE ANIMALES TORTURADOS EN PRODUCTOS COSMÉTICOS?
¿POR QUÉ NO PONEN FOTOS DE VÍCTIMAS DE CONDUCTORES EBRIOS, EN BOTELLAS
DE CERVEZA, VINO, RON, ETC.?
¿POR QUÉ NO PONEN FOTOS DE POLÍTICOS SINVERGÜENZAS, DESHONESTOS Y LADRONES,
DISFRUTANDO DE NUESTRO DINERO, EN LAS DECLARACIONES DE IMPUESTOS?
¿POR QUÉ LAS GRANDES JOYERÍAS NO PONEN A LOS PUEBLOS MASACRADOS DE ÁFRICA?
domingo, 19 de febrero de 2012
Estamos ante una auténtica tercera Gran Depresión...
![]() | Estamos ante una auténtica tercera Gran Depresión. Si el nuevo Gobierno no nos saca de apuros, pues se elige otro España no se encuentra ante una simple recesión, ni ante una crisis más o menos grave. El mal llamado ciclo alcista de 1996 a 2008 no fue más que un espejismo y desembocó en un desastre del que costar... ![]() Con Google+, compartir en la Web es casi como compartir en la vida real. Más información Entra en Google+ |
| Has recibido este mensaje porque fernando carlos Garcia lo ha compartido con garciafernandocarlos.esperando@blogger.com. Anula la suscripción a estos correos electrónicos. | ![]() |
Las grandes crisis de la economía española / 7. La Tercera Gran Recesión España en el país de las maravillas
España no se encuentra ante una simple recesión, ni ante una crisis más o menos grave
El mal llamado ciclo alcista de 1996 a 2008 no fue más que un espejismo y desembocó en un desastre del que costará mucho tiempo recuperarse
La historia demuestra que el crecimiento económico moderno ha sufrido frecuentes interrupciones, crisis que se expresan en una fuerte caída del ritmo de aumento del PIB. En dos etapas históricas, en 1881-1896 y 1929-1939, la prolongada postración de la actividad productiva dio forma a sendas Grandes Depresiones. A estas alturas, comenzado el año 2012, resulta obvio que no nos encontramos ante una simple recesión —caída del PIB en dos trimestres consecutivos— ni ante una crisis de mayor o menor gravedad, sino ante una auténtica tercera Gran Depresión.El estallido de la actual Gran Depresión se produjo en agosto de 2007 con la crisis de las hipotecas subprime en Estados Unidos. Pese a que nos hallamos muy lejos de ponerle fin, la crisis se ha revelado ya mucho más rápida, diversa, compleja y cambiante que ninguna de sus antecesoras; algo así como la madre de todas las crisis. Las crisis económicas nunca han afectado al mundo entero por igual. Se han cebado en aquellos países que padecían de mayor fragilidad y que estaban menos preparados para afrontarlas. Tampoco ahora se trata, como se dice machaconamente, de “una crisis económica mundial”. Lo es por la gravedad de las consecuencias de lo que sucede en Europa sobre el resto del mundo. Pero el PIB de Asia crecerá en 2012 un 7,2%. Brasil y otros países latinoamericanos también obtendrán buenos resultados. Es fundamentalmente la crisis de Latinoeuropa y, sobre todo, de Italia y España. Berlusconi y Zapatero. De Islandia, Grecia, Portugal e Irlanda también, pero son economías pequeñas cuya caída no pondrá al mundo patas arriba.
EEspaña no iba nada bien. Nunca se habían cantado las maravillas del crecimiento económico español como se ha hecho en los últimos 15 años. Con referencia a 1996-2007, se ha escrito que la crisis cierra un “ciclo de doce años de vacas gordas” o una etapa de “13 años de crecimiento ininterrumpido y robusto (3,5% de media en este periodo)”. Se ha calificado de “portentoso ciclo alcista”, “década prodigiosa” o de “larguísima década prodigiosa que va de 1996 a 2008”. Se apunta que “la economía pudo crecer desaforadamente” y que “España protagonizó una impresionante historia de éxito”. Y unas cuantas lindezas más. Todo falso. Ha sido un crecimiento económico ficticio. ¿En qué estarían pensando los analistas que contaban aquellas inverosímiles maravillas? ¡Perdónales, Señor, no sabían lo que escribían! ¿O sí lo sabían?
Como conocen todos los estudiantes de primer año de Economía, el crecimiento no se mide por el aumento del PIB, sino del PIB por habitante. En estos años, España ha aumentado su población gracias a una inmigración de dimensiones desconocidas en la historia, muy por encima de los demás países del mundo occidental. Así que, ponderado por el aumento de sus habitantes, el crecimiento del PIB supera por muy poco al crecimiento de la UE de 15 miembros en la primera parte del periodo, para quedar por debajo ya en 2004 y de forma permanente a partir de 2006, según datos de Eurostat.
En comparación con el conjunto del mundo, el resultado es mucho peor: la economía española ha crecido por debajo de la tasa de crecimiento del PIB mundial. El único periodo en que España lideró el crecimiento, solo por detrás de Japón, fue en 1961-1973: nada menos que el 8% de aumento anual del PIB. El tamaño de la economía se multiplicó por un factor 2,7 en solo 13 años. Algo que hoy no podemos siquiera soñar.
Hay que añadir, todavía, que el exceso de crecimiento relativo del PIB español sobre el de la UE, con referencia al tamaño demográfico, es muy inferior a la gigantesca ayuda económica recibida. Se ha crecido algo más que la media gracias a los donativos gentilmente concedidos por alemanes y otros europeos del Norte, cerca de un 1% anual del PIB entre 1996 y 2006. Más, mucho más, que el Plan Marshall que permitió reconstruir Europa después de la II Guerra Mundial. Dos grandes conocedores del tema, José Luis González Vallvé y Miguel Ángel Benedicto Solsona, han calificado estos hechos como “la mayor operación de solidaridad de la historia”. Pero el maná no podía durar eternamente. ¿Quién creyó que nos iban a mantener de por vida? ¿No están ahora ellos, los europeos del Norte, en su derecho de pasar cuentas?
EEl capitalismo del despilfarro. La pregunta más grave es otra: ¿qué se hizo de aquella inmensa ayuda recibida, producida por el trabajo de nuestros socios de los países donantes? ¿Ha servido para elevar la productividad relativa y hacer más competitiva la economía? La respuesta es clara: se han construido numerosas líneas del TGV —nuestro entrañable AVE— ruinosas, autopistas y autovías que no llevan a ninguna parte, aeropuertos, universidades, centros tecnológicos, auditorios, polideportivos, sedes de partidos y sindicatos, ciudades de la ciencia y todo lo que usted quiera. Particularmente inquietante aparece el diagnóstico de Germà Bel, cuando anuncia que el lastre para el crecimiento de una infraestructura inútil seguirá en el futuro porque es, en sí mismo, “el problema de España”, su razón de ser.
El país entero se sintió invitado a la fiesta. Pisos en propiedad como derecho constitucional para todos, segundas y terceras residencias, embarcaciones deportivas, vacaciones en las antípodas, bodas y festejos varios por todo lo alto. En fin, ¡a vivir que son cuatro días! Antiguamente, la prosperidad del personal procedía de tener “un tío en América”. De golpe, la cosa era más cercana: “¡Ya somos europeos!”. Como alguien acabaría pagando la factura, ¡tonto el último! El fin de la presunta década dorada es “el estallido de una burbuja inmobiliaria de proporciones monstruosas”, como señaló The Economist, que estamos muy lejos de digerir.
El crecimiento económico depende del aumento de la productividad. La productividad española ha ido de capa caída. El gráfico 2 muestra su evolución en 1996-2010, expresada en porcentaje de la que ha tenido la UE de 27 miembros. El balance es desolador. Pese a los ingentes fondos europeos, la productividad relativa se deterioró hasta 2005. Solo el comienzo de la crisis y la pavorosa destrucción de empleo han permitido recuperar el nivel relativo de 1996, aunque sin consolidar esa recuperación. ¡Gracias a que no trabaja casi nadie! Al paso que vamos, llegaremos a tener el récord mundial de productividad… No se haga el lector muchas ilusiones, la productividad por persona ocupada, en términos reales, no ha mejorado apenas desde 2006. Solo que se ha empezado a deteriorar también en los restantes países de la UE.
La orgía del gasto no ha servido de mucho. Seguimos sin ancho de vía europeo, con el consiguiente diferencial de costes para la exportación a Europa. La última ocurrencia, con la que se despidió el ministro de Fomento saliente, consistió en anunciar la construcción de cinco corredores ferroviarios de ancho europeo. Observe el lector la aguda reflexión de nuestro amable rector y guía: ¿quieren ustedes caldo? Pues, cinco tazas. Si se tarda en hacerlo 50 años, mejor. Así habrá promesas electorales disponibles para lo que nos pueda quedar de vida, si conseguimos sobrevivir. Porque, entre tanto, habrá que recortar otra vez salarios, subir impuestos, congelar pensiones y retrasar de nuevo la edad de jubilación, y solicitar de la bondad humana —señora Merkel o sucesores— que nos sigan subsidiando.
ETarde y mal. El Gobierno de Rodríguez Zapatero se lució con una pésima gestión de la crisis desde el principio. Ni su país, ni su partido, se merecían este lamentable galimatías. Alfredo Pastor resume: “Diagnósticos engañosos, planes improvisados, órdenes seguidas de contraórdenes, compromisos rotos son los hitos que jalonan una trayectoria lamentable”. La imagen ante el mundo, patética: “Tanta incompetencia agrava nuestra situación ya delicada”, concluye. Quim Monzó escribió, unas semanas atrás, “ni el historiador más benévolo sabrá encontrar nada para poder colocarle en un discreto altar”. Así es. A él, a ellos, desde luego, la historia no les absolverá.
Uno de los problemas más graves de este periodo ha sido el sometimiento de las voces disidentes al silencio. J. Bradford DeLong, ex secretario adjunto del Tesoro de EE UU y profesor de Berkeley, escribe (La ciencia económica en crisis, EL PAÍS, 22 de mayo de 2011): “Cuando los rectores y estudiantes de las universidades exijan pertinencia y utilidad, tal vez esos colegas se pongan a enseñar cómo funciona la economía y dejen a los economistas académicos inmersos en una disciplina reducida a su mínima expresión y que se limite a enseñar la teoría de las opciones lógicas. Necesitamos más historiadores monetarios e historiadores del pensamiento económico y menos constructores de modelos”.
Por cierto, las autoridades universitarias tendrían que reflexionar: ¿por qué se ha eliminado la Historia Económica de España de los planes de estudio de Administración de Empresas? ¿Cabe mayor despropósito? El nuevo Ministro de Educación, Cultura y Deporte debería exigir una urgente rectificación de las universidades públicas. Las privadas, y las escuelas de negocios de la Iglesia (IESE, ESADE, etcétera), que hagan lo que quieran. Algo se ha ganado con la crisis, tristemente. Los ciudadanos, de golpe y sin ponerse a estudiar, han aprendido Economía. No es muy probable que vuelvan a dejarse embaucar por encantadores de serpientes. La democracia española ha perdido su ingenuidad.
Entre tanto, acabamos de batir el récord histórico de déficit público en porcentaje del PIB, el récord histórico del desempleo, el récord histórico del déficit exterior. La Seguridad Social ya está en déficit. ¡Ah! Y no se olviden ustedes de que “la culpa la tenemos todos”. Como si el pobre ciudadano de a pie pudiera cambiar las leyes o decidir las inversiones (¡!) públicas. Un dato para los aficionados a las comparaciones: la tasa de paro de Alemania en diciembre de 2011 se situó en el 6,6%. Es la más baja desde la reunificación en 1990. ¿Alguien se cree lo de que es “una crisis mundial”?
El plan E, o plan Zapatero, fue un programa de inversiones del Gobierno central que comportó una inyección de más de 5.000 millones de euros, fundamentalmente en pequeñas obras públicas. Un empresario, con buen criterio, aseguró que fue “tirar el dinero a la basura”, porque no sirvió para nada. Cabe matizarle: cuando se tira el dinero a la basura siempre hay por allí algún avisado para recogerlo. Como reza el segundo principio de la termodinámica, el dinero no se destruye, solo cambia de manos.
E Cui prodest? El enorme esfuerzo inversor realizado tenía que haber acrecentado nuestra posición competitiva en el mercado mundial. Nada de eso: nuestra exportación es muy baja y depende casi únicamente de un par de comunidades autónomas. Adquirimos toda la tecnología en el extranjero, pero no tenemos nada que vender. Se ha invertido mucho en el exterior, pero se debe casi todo. ¡Suerte que nos quedan el Barça y el Madrid!
Francisco Comín, el mejor especialista en el tema, ha escrito: “Desde que se inventó la deuda (pública y privada), los acreedores mandan. El Estado español (desde los Austrias, el mayor serial defaulter del mundo; este es un récord mundial que todavía ostentamos) es la mejor prueba histórica de que los inversores mandan. Y ahora, por el efecto contagio, por las crisis del euro y por ese historial brillante de mal pagador, los inversores exigen la reducción del déficit. No hay otra salida, si de verdad el Estado español se quiere graduar de una vez en la gestión de la deuda”.
Para entender el desaguisado, hágase el lector la misma pregunta que todos hacemos al leer una novela policíaca: Cui prodest? ¿A quién beneficia? No es verdad que se haya tirado el dinero. Algunos sabían muy bien para dónde iba. Con todo, la principal ganadora del boom de la construcción, estimulado sin escrúpulo alguno por los que mandan, ha sido la recaudación de impuestos. Ya saben, “Hacienda somos todos”. Aunque algunos más que otros.
Luego vienen los particulares. Con tanta nueva infraestructura, muchos se han llenado los bolsillos y otros muchos han encontrado puestos de trabajo, de por vida que no sirven para nada. Construyendo, financiando, administrando y, sobre todo, gobernando. Algunos deben responder ante la Justicia. Otros han gozado, legalmente, de cargos, dietas, viajes, coches oficiales, fondos de pensiones astronómicos y todo tipo de prebendas. A veces, por duplicado, por triplicado, etcétera. Los más listos tienen ya sus ahorrillos en “paradero desconocido”. Los otros, pues ya se sabe, como reza el refrán, “un tonto y su dinero se separan pronto”.
¿La cosa tiene remedio? Sí. Los reaccionarios —siempre los hay, aunque, a veces, muy bien disfrazados— dicen, como san Ignacio de Loyola, “en tiempos de aflicción no hacer mudanza”. Pues resulta que debe ser exactamente al revés. Hay que hacer toda clase de mudanzas. Habrá que apretarse mucho el cinturón. Y pagar las deudas. Y gastar solo en lo que tenga retornos seguros. Y acabar con las subastas a por el voto del personal. Y crear un verdadero mercado de trabajo. Y reformar a fondo el sistema financiero. Y cumplir con la palabra dada. Los gobernantes deben estar sujetos al Código Penal. Las instituciones deben ser transparentes y absolutamente fiables.
Keynes se murió hace tiempo, en 1946. En una economía absolutamente abierta, como la España de hoy, las recetas keynesianas son inaplicables. Aumentar la demanda interna, como recomiendan algunos sabios (¡de izquierdas!), solo traería un aumento extraordinario de las importaciones —sobre todo de China y de Alemania, o de...—, más déficit exterior, más déficit público y, como escribía el poeta Fernando Pessoa, una ruina peor.
La única solución es la mejora de la productividad con reformas estructurales. Hay que acabar con los abusos y las disfunciones. Poner fin al despilfarro de recursos en la Sanidad, exigir algún copago para que la gente no se piense que ir al médico es como ir al café a jugar al dominó, introducir precios reales —o, por lo menos, un poco realistas— en la enseñanza superior y becas para quienes se las ganen, penalizar el absentismo de quienes todavía tienen trabajo, poner peajes a diestro y siniestro, dar fin al gasto suntuario y electoralista en materia de inversiones. No se puede construir un puerto de mar en todas las capitales de provincia por la monserga de la equidad territorial.
Hay que arrimar el hombro y asumir las medidas de quienes tienen ahora la responsabilidad de sacarnos del pozo, aun si no nos gustan. No hay otro remedio. De no hacerlo así, al presidente Rajoy, los mercados, el Fondo Monetario Internacional y la señora Merkel, en tres o cuatro meses, le pondrán en la calle. Si este nuevo Gobierno no logra sacarnos de apuros, pues se elige otro. Felizmente, para eso sirve la democracia. La receta no es muy difícil, aunque la medicina será muy amarga. Pero lo sucedido no debe repetirse jamás.
miércoles, 15 de febrero de 2012
Ley de Reforma del Congreso de 2011 (enmienda a la Constitución)
> Ley de Reforma del Congreso de 2011 (enmienda a la Constitución)
>
> En tres días, la mayoría de las personas de este país tendrán este
mensaje. Esta es una idea que realmente debe ser considerada y repasada para
el Pueblo.
> Ley de Reforma del Congreso de 2011 (enmienda de la Constitución de
España)
>
> 1. El diputado será asalariado solamente durante su mandato. Y no tendrá
jubilación proveniente solamente del mandato.
> 2. El diputado contribuirá a la Seguridad Social. Todos los diputados
(anteriores, actuales y futuros) que están actualmente en el fondo de
jubilación del Congreso pasarán al régimen vigente de la Seguridad Social al
día siguiente de la publicación de esta enmienda en el BOE. El diputado
participará de los beneficios dentro del régimen de la S.Social exactamente
como todos los demás ciudadanos. El fondo de jubilación no puede ser usado
para ninguna otra finalidad.
>
> 3. Cada diputado habrá de pagar su plan de jubilación, como todos los
españoles.
>
> 4. El diputado dejará de votar su propio aumento de salario. Los aumentos
de salario estarán previstos en función de una serie de tablas como las que
rigen para todos los ciudadanos.
>
> 5. El diputado dejará su seguro actual de salud y participará del mismo
sistema de salud que los demás ciudadanos españoles.
>
> 6 El diputado debe igualmente cumplir las mismas leyes que el resto de los
españoles. Su inmunidad cesará con el cese de su mandato y los hechos
delictivos que haya podido cometer habrán de ser juzgados una vez cese su
inmunidad parlamentaria sin que, a efectos de prescripción, cuente el tiempo
que haya ejercido como diputado.
>
> 7. Servir en el Congreso es un honor, no una carrera. Los diputados deben
cumplir sus mandatos (no más de 2 legislaturas), después irse a casa y
buscar empleo.
>
> Si cada persona pasa este mensaje a un mínimo de veinte personas, en tres
días la mayoria de los españoles recibirán este mensaje.
> La hora para esta enmienda a la Constitución es AHORA.
>
> ES ASÍ COMO PUEDES ARREGLAR EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS.
> Si estás de acuerdo con lo expuesto, envíalo.
>
> Por favor, mantén este mensaje
CIRCULANDO.>
domingo, 12 de febrero de 2012
Los Indignados tienen más razón de lo que os podáis llegar a imaginar.
EL GOBIERNO: Ha bajado el sueldo a los funcionarios, suprimido el cheque-bebé, congelado las pensiones y reducido la ayuda al desempleo, (EL PARO), para afrontar la crisis que han generado los bancos los políticos y los especuladores bursátiles.
Nos gustaría transmitirle al Gobierno lo siguiente:
Dediquen su empeño en rebajar LA VERGÜENZA DEL FRAUDE FISCAL,que en España se sitúa alrededor del 23% del P.I.B. (10 puntos por encima de la media europea) y por el que se pierden miles de millones de €uros, fraude que repercute en mayores impuestos para los ciudadanos honestos.
TENGAN LA VERGÜENZA de hacer un plan para que la Banca devuelva al erario público los miles de millones de euros que Vds. les han dado para aumentar los beneficios de sus accionistas y directivos; en vez de facilitar el crédito a las familias y a las empresas, erradicarlas comisiones por los servicios bancarios y que dejen de cobrar a los españoles más humildes €30.01, cada vez que su menguada cuenta se queda sin saldo. Cosa que ocurre cada 1º de mes cuando les cargan las facturas de colegios, comunidades, telefonía, Etc. y aun no les han abonado la nómina.
PONGAN COTO a los desmanes de las empresas de telefonía y de ADSL que ofrecen los servicios más caros de Europa y de peor calidad.
ELIMINEN la duplicidad de muchas Administraciones Públicas, suprimiendo organismos innecesarios, reasignado a los funcionarios de carrera y acabando con los cargos, asesores de confianza y otros puestos nombrados a dedo que, pese a ser innecesarios en su mayor parte, son los que cobran los sueldazos en las Administraciones Públicas y su teórica función puede ser desempeñada de forma más cualificada por muchos funcionarios públicos titulados y que lamentablemente están infrautilizados.
HAGAN que los políticos corruptos de sus partidos devuelvan el dinero equivalente a los perjuicios que han causado al erario público con su mala gestión o/y sus fechorías, y endurezcan el Código Penal con procedimientos judiciales más rápidos y con castigos ejemplares para ellos.
INDECENTE, es que el salario mínimo de un trabajador sea de 624 €/mes y el de un diputado de 3.996, pudiendo llegar, con dietas y otras prebendas, a 6.500 €/mes. Y bastantes más por diferentes motivos que se le pueden agregar.
INDECENTE, es que un profesor, un maestro, un catedrático de universidad o un cirujano de la sanidad pública, ganen menos que el concejal de festejos de un ayuntamiento de tercera.
INDECENTE, es que los políticos se suban sus retribuciones en el porcentaje que les apetezca (siempre por unanimidad, por supuesto, y al inicio de la legislatura).
INDECENTE, es que un ciudadano tenga que cotizar 35 años para percibir una jubilación y a los diputados les baste sólo con siete, y que los miembros del gobierno, para cobrar la pensión máxima, sólo necesiten jurar el cargo.
INDECENTE, es que los diputados sean los únicos trabajadores (¿?) de este país que están exentos de tributar un tercio de su sueldo del IRPF.
INDECENTE,es colocar en la administración a miles de asesores = (léase amigotes con sueldos que ya desearían los técnicos más cualificados)
INDECENTE, es el ingente dinero destinado a sostener a los partidos y sindicatos pesebreros, aprobados por los mismos políticos que viven de ellos.
INDECENTE, es que a un político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para ejercer su cargo (ni cultural ni intelectual).
INDECENTE,es el coste que representa para los ciudadanos sus comidas, coches oficiales, chóferes, viajes (siempre en gran clase) y tarjetas de crédito por doquier.
Indecente No es que no se congelen el sueldo sus señorías, sino que no se lo bajen.
INDECENTE, es que sus señorías tengan seis meses de vacaciones al año.
INDECENTE, es que ministros, secretarios de estado y altos cargos de la política, cuando cesan, son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del ERARIO PÚBLICO.
Y que sea cuál sea el color del gobierno, toooooooodos los políticos se benefician de este moderno "derecho de pernada" mientras no se cambien las leyes que lo regula.
¿Y quiénes las cambiarán? ¿Ellos mismos? Já.
Juntemos firmas para que haya un proyecto de ley con "cara y ojos" para acabar con estos privilegios, y con otros.
Haz que esto llegue al Congreso a través de tus amigos.
ÉSTA SÍ DEBERÍA SER UNA DE ESAS CADENAS QUE NO SE DEBE ROMPER, PORQUE SÓLO NOSOTROS PODEMOS PONERLE REMEDIO A ESTO, Y ÉSTA, SI QUE TRAERÁ AÑOS DE MALA SUERTE SI NO PONEMOS REMEDIO, está en juego nuestro futuro y el de nuestros hijos.
*¿DONDE ESTÁ LA GENTE ? QUE LEVANTAN MASAS PARA EL FÚTBOL Y NO PARA DEFENDER NUESTROS DERECHOS. *"
La nueva ley permite a las compañías incumplir los convenios
Menos indemnización para los contratados a partir de 1984
La reforma laboral no solo abaratará las indemnizaciones por despido improcedente de los nuevos contratos, sino que también afectará a los firmados antes de la nueva norma. Desde ahora, solo podrán aspirar al tope de 42 mensualidades de indemnización por despido improcedente quienes ya tengan una antigüedad de 28 años o más en su trabajo, pese a que la referencia del Consejo de Ministros parecía dar a entender lo contrario. “Se respetarán los derechos adquiridos de los trabajadores: para los contratos antiguos, la nueva indemnización solo será de aplicación para el periodo de trabajo que se realice a partir de la aprobación de la norma. Estos contratos conservan el derecho a una indemnización de hasta 42 mensualidades”, decía. Lo que no se aclaraba es que solo conservan el derecho a una indemnización de hasta 42 meses los que ya la habían acumulado. En cambio, los contratados desde 1984 hasta 1996 verán congelarse el importe teórico de la indemnización por despido procedente en el nivel ya alcanzado. Y, en general, para todos los contratados hace menos de 16 años, desde febrero de 1996, la indemnización máxima queda establecida en 720 días (24 meses), por mucha antigüedad que acumulen en el futuro.
Lo que dice el decreto ley es lo siguiente: “La indemnización por despido improcedente de los contratos formalizados antes de esta norma se calculará a razón de 45 días de salario por año de servicio por el tiempo de prestación de servicios anterior a dicha fecha de entrada en vigor y a razón de 33 días de salario por año por el tiempo de prestación de servicios posterior”. Pero hay topes: “El importe indemnizatorio no podrá ser superior a 720 días de salario, salvo que del cálculo por el periodo anterior a la entrada en vigor resultase un número de días superior, en cuyo caso se aplicará este como importe máximo, sin que dicho importe pueda ser superior a 42 mensualidades, en ningún caso”. Es decir, para todos aquellos que ya tuviesen acumulada una indemnización teórica por despido improcedente de más de 720 días, ese pasa a ser su límite, que ya no subirá.
Europa vive un golpe de estado económico liderado por políticos y grupos financieros coludidos. Han actuado de forma muy inteligente: el fracaso del modelo capitalista que siempre los benefició, lo han transformado en una gran oportunidad para modificar unilateralmente las condiciones de los trabajadores y el gasto social. En este contexto, dado que además controlan los medios de información, entre más dramática se presente la crisis más libertad tendrán para llevar a cabo todos los ajustes que deseen en desmedro de los logros conseguidos por los trabajadores durante años de lucha, socializando simultáneamente las pérdidas generadas por el fracaso del capitalismo. Esta nueva etapa les dará unos años adicionales de sobrevivencia mientras las personas se convenzan de una vez por todas que deben actuar para terminar con este abuso.
Porque la deuda española tiene mala calificación, respecto de la alemana p.ej. El tema de la relación deuda/PBI es un tema que confunde. Porque España tiene en realidad una MEJOR relación deuda/PBI que alemania. A eso lo vemos todos. Porque entónces paga alemania tasas de 1. o tiene calificación AAA+ y la calificación de la deuda española esta rondando con suerte los 300 puntos, y eso se traducen en tases de +/- 5-6% ?? Eso tiene que ver con la composición de la deuda. Cuando España tomó deuda, la dedicó a obras de infraestructura en el sector público (para verse mas lindos) y a inmuebles en el sector privado. La famosa industria del ladrillo. o No?. Pero NO invirtieron en el desarrollo de la Industria o de nuevas industrias. Por eso la deuda española si bien menor, es de menor "calidad" que la alemana. Además, y esto no se ve pero es lamentablemente real, "detras de la escena" juegan otros factores de interés financiero representados por el FMI, el BCE y las agencias de calificación, cuyo objetivo es justamente "descalificar" vuestros sistemas económicos, como los de grecia, portugal, etc.
Lecciones de la recesión Un grupo de historiadores vuelve al pasado para ayudar a entender los males de hoy. Una serie de siete artículos viaja desde la Edad Media hasta la actualidad
Los desastres económicos disparaban hambre y mortandad
El exceso de deuda, la desigualdad o los ajustes abundan en el relato
Cuando la bola de las hipotecas subprime empezó a rodar en EE UU, a mediados de 2007, muy pocos aventuraban que aquello fuese a ser mucho más que otro sobresalto financiero, una intensa, pero breve, corrección en los mercados bursátiles tras el estallido de una burbuja, como ocurrió con las empresas puntocom en el arranque del siglo. Era una visión generalizada, sobre todo en Europa, donde se limitaba el descalabro a la banca de inversión estadounidense. Año y medio después ya estaba claro que la crisis, por su impacto en la economía de los países avanzados, pasaría a la historia. Han discurrido más de cuatro años, y lo que se debate ahora es si la Gran Recesión, como aún se la conoce, no será un nombre de guerra demasiado amable, vistos los estragos ocasionados. Sobre todo, en Europa.
La rapidez con la que se asumió que esta crisis es un fenómeno histórico se tradujo, en España, en el brusco despertar de un sueño de prosperidad que había durado 15 años. Con los ojos de la Gran Recesión, aquella etapa apacible se revela como una época de excesos y desequilibrios, origen de muchos de los males actuales. Esa experiencia empuja a una revisión más amplia del pasado de la economía española, en busca de referencias que sirvan de guía en la comprensión de lo que ocurre hoy.
Y eso es lo que propuso a Negocios un grupo de historiadores económicos, coordinado por Enrique Llopis, catedrático de la Universidad Complutense. "Salvo excepciones, nos hemos prodigado poco en los medios de comunicación. Nos sentimos más cómodos en nuestros propios y estrechos circuitos, en congresos, seminarios, revistas científicas y libros para especialistas. La gravedad de los problemas que aquejan a España demanda que abandonemos ese relativo aislacionismo y que intentemos transmitir a un público más amplio los principales resultados de nuestras investigaciones sobre las grandes recesiones de la historia económica española en el último milenio", explica.
La colección de siete artículos que arranca hoy bucea hasta el final de la Edad Media para emerger en la Gran Recesión. En este apretado recorrido por grandes crisis económicas, los historiadores se adentran en el siglo XVII, en el funesto inicio del siglo XIX, en las réplicas de la Gran Depresión en la década de 1930, en la primera etapa del franquismo o en los años setenta del siglo pasado, donde confluyeron la crisis internacional del petróleo y los necesarios ajustes internos simbolizados en los Pactos de la Moncloa.
La amplitud del recorrido descarta, de partida, que este sea un ejercicio de comparación con los motivos y las consecuencias de la crisis actual. Para hacer aflorar el pasado más lejano, los historiadores se ven obligados a escudriñar partidas bautismales, diezmos o registros de aduanas. Nada parecido al enorme aparato estadístico, el maná de datos de todo tipo con el que se calibra el día a día de la Gran Recesión. Muchas crisis económicas se aceleraban por devastadoras guerras o epidemias calamitosas; otras se dilataban por décadas de estancamiento. Hasta bien entrado el siglo XX, la economía española dependía de un sector agrario, en buena parte, poco productivo. No hay comparación posible, tampoco, en los efectos de una recesión, que antes disparaba la mortandad y la hambruna. Algunos de los apelativos que recibieron las crisis analizadas -"la pequeña edad de hierro", "el largo siglo XVII", "los años del hambre"-, hablan por sí solos.
"La potencial aportación de las lecciones del pasado a la toma de decisiones en el presente no debe magnificarse, pero, tal vez, desvelar las claves de ciertos hitos históricos ayude a evitar o minimizar yerros y a incorporar al análisis de los asuntos candentes una perspectiva temporal más amplia", añade el catedrático Llopis, quien enfatiza que, en la serie de artículos, se presta "una especial atención al papel que los acontecimientos europeos e internacionales tuvieron en la gestación y superación" de las grandes crisis económicas españolas.
La explosiva combinación de choques externos con las fragilidades de la economía española es algo más que una coincidencia en este recorrido histórico. También es recurrente que los efectos del derroche por los que gestionan la Hacienda se hagan notar enseguida, o que la deuda pública se convierta en un termómetro habitual de la crisis, como desvela ya en la primera entrega de la serie el catedrático de la Universidad de Valencia Antoni Furió al tratar la crisis en la baja Edad Media. La débil productividad o los efectos de una distribución de la renta muy desequilibrada son también asuntos que emparentan tiempos tan dispares.
"Nuestra preocupación como ciudadanos impregna esta colección de artículos sobre los grandes desastres económicos de nuestro pasado remoto, y no tan remoto", acota Llopis. Durante las próximas semanas, los textos de los historiadores revelarán que incluso las recesiones más distantes dejan valiosas lecciones para arrojar luz sobre la Gran Recesión.
sábado, 11 de febrero de 2012
Da gusto leer un poco de sensatez de vez ...
![]() | Da gusto leer un poco de sensatez de vez en cuando. La verdad es que el capitalismo está agonizando y los líderes que tenemos, especialmente en Europa, le están dando la puntilla. Por un lado no podemos seguir viviendo por encima de nuestras posibilidades, lo que hemos hecho impulsados por nuestro políticos y nuestro sistema en los últimos años, pero tampoco podemos pasar al polo opuesto, con unos políticos que nos llevan hacia atrás con una rapidez impresionante. Llamemos a todos por la movilización contra el sistema. No sé cual será el siguiente, pero algo distinto del capitalismo y del comunismo debe de surgir de aquí, en muy poco tiempo, 3 ó 4 años, por el bien de las nuevas generaciones Haría falta toda esta página para reflejar un currículum plagado de cargos y experiencias pero, en todos ellos, ha mantenido una vehemente , que, c ![]() Con Google+, compartir en la Web es casi como compartir en la vida real. Más información Entra en Google+ |
| Has recibido este mensaje porque fernando carlos Garcia lo ha compartido con garciafernandocarlos.esperando@blogger.com. Anula la suscripción a estos correos electrónicos. | ![]() |
domingo, 5 de febrero de 2012
—————————————————————— ► Shanghai Lady Drives...
fernando carlos Garcia ha compartido una publicación contigo sobre Google+. Con Google+, compartir en la Web es casi como compartir en la vida real. Más información
Entra en Google+![]() | Ver o comentar la publicación de fernando carlos Garcia » |
| Has recibido este mensaje porque fernando carlos Garcia lo ha compartido con garciafernandocarlos.esperando@blogger.com. Anula la suscripción a estos correos electrónicos. | ![]() |
LAS GRANDES CRISIS DE LA ECONOMÍA ESPAÑOLA / 4. LA POSGUERRA Los años del hambre
La autarquía, fruto del nacionalismo exagerado, tuvo efectos devastadores.
Hasta 1952 España no empezó a recuperar los niveles de vida que tuvo en 1935
Con el mercado negro nació una nueva clase: los estraperlistas
"Franco había contado con las simpatías de Churchill, de las grandes empresas americanas y de las finanzas internacionales; el comercio con Reino Unido y otros países europeos nunca se interrumpió, y la ayuda "a" Argentina fue fundamental para la supervivencia del Régimen" ----------------------------------------------------------------------- la ayuda "a" argentina es un error.....es la ayuda "de" argentina ....que es distinto.. ----------------------------------------------------------------------- por otra parte, la ayuda "de" argentina a españa con envios de barcos con cargamento de alimentos, no fue una ayuda a franco, fue una ayuda al pueblo español, que moria de hambre, en tal caso este comentario se definiria como tremendamente hipocrita, ya que en los tiempos que corren son muchos los paises del mundo que reciben ayudas humanitarias y que son gobernados por dictaduras asesinas, pero creo que esta ayuda humanitaria en la que participa muchas veces españa, no es una ayuda a esas dictaduras asesinas, es una ayuda a los pueblos que mueren de hambre., no es asi?Los resultados de las investigaciones en la historia económica del franquismo son unánimes y coinciden en señalar la profundidad y duración de la depresión que sufrió la economía española durante los años cuarenta. Basta echar un vistazo a la evolución de las macromagnitudes más significativas -producción agraria e industrial, comercio exterior, inversión, PIB o PIB per cápita- para hacerse una idea de la magnitud del desastre.
Para la mayor parte de los españoles fueron, sencillamente, los años del hambre, del estraperlo, de la escasez de los productos más necesarios, del racionamiento, de las enfermedades, de la falta de agua, de los cortes en el suministro de energía, del hundimiento de los salarios, del empeoramiento de las condiciones laborales, del frío y los sabañones.
La otra cara de la moneda fue la restauración de la propiedad privada, la recuperación de los beneficios de las empresas y de la banca, el desvergonzado enriquecimiento de los grandes estraperlistas protegidos del Régimen y el restablecimiento de los privilegios de la Iglesia y el Ejército.
Además de su intensidad, el otro rasgo característico de la depresión de los cuarenta fue su larga duración: hasta 1951 y 1952 no se recuperaron los índices del PIB y PIB per cápita, respectivamente, de 1935. No obstante, debe señalarse que la recuperación de los niveles de bienestar fue más tardía, como consecuencia de la apuesta del Régimen por la industria pesada, a costa del abandono de la agricultura y las industrias de consumo. Así, el nivel de consumo alimenticio de preguerra, en términos de calorías totales, solo se alcanzó a mediados de los años cincuenta y el consumo de algunos productos alimenticios de calidad se retrasó hasta entrados ya los sesenta. Comparativamente, la depresión posbélica española fue mucho más intensa y larga que la de los países europeos afectados por la Segunda Guerra Mundial.
Para el Régimen, la grave y prolongada depresión fue debida a los daños causados por la Guerra Civil, al aislamiento internacional y a las adversas condiciones climáticas.
Las destrucciones de la guerra deben ser, sin embargo, matizadas: fueron limitadas sectorial y territorialmente. Tan solo fueron verdaderamente importantes en los transportes y las infraestructuras. A ello hay que añadir la pérdida de las reservas internacionales, el endeudamiento, la desarticulación económica y los problemas monetarios. Los daños fueron pequeños en la agricultura, aunque algo mayores en la ganadería, muy escasos en la industria y la minería, limitados y muy localizados en la vivienda. En todo caso, fueron muy inferiores a los que sufrieron los países afectados por la Segunda Guerra Mundial.
Las pérdidas más graves, curiosamente olvidadas por el Régimen, fueron las de vidas humanas. Los cientos de miles de muertos en los frentes de batalla y en las retaguardias; las miles de víctimas de la represión tras el final de la guerra; los fallecidos por hambre, privaciones y enfermedades. Pero no solo fueron los muertos. Cientos de miles de españoles fueron víctimas de variados tipos de represalias y depuraciones, y la población penitenciaria alcanzó cifras extraordinarias. Finalmente, hay que tener en cuenta el capítulo de los exiliados, particularmente importante desde el punto de vista del capital humano. Resulta muy llamativo que incluso un personaje como Himmler aconsejara a Franco, durante su visita a Madrid, una política de menor rigor represivo y más favorable a la integración de la clase obrera en las estructuras del “Nuevo Estado”. La depuración ideológica y el retorno del fundamentalismo religioso fueron una pesada losa que impidió el desarrollo de la libertad y la iniciativa. La sociedad española fue una sociedad, además de empobrecida, temerosa. Para colmo de males, el lugar que dejaron vacío los científicos, intelectuales y maestros republicanos fue ocupado por elementos del Régimen que, generalmente, carecían de las cualidades y la preparación técnica necesaria.
El aislamiento internacional de España también debe matizarse. En primer lugar, hay que decir que fue más espectacular, por la retirada de embajadores y la condena de la ONU, que efectivo en términos económicos. Franco había contado con las simpatías de Churchill, de las grandes empresas americanas y de las finanzas internacionales; el comercio con Reino Unido y otros países europeos nunca se interrumpió, y la ayuda a Argentina fue fundamental para la supervivencia del Régimen.
Lo cierto es que, por encima de cualquier circunstancia, la duración y profundidad de la crisis no puede ser entendida sin situar en un primer plano la esencia política del Régimen, sus fundamentos y objetivos y la propia política económica desarrollada. Un Régimen nacido del apoyo directo de las potencias totalitarias y que se alineó de manera entusiasta con ellas hasta casi el final de la guerra. La situación de España en 1945 fue el resultado de una opción voluntaria de Franco que resultó equivocada.
El denominado bando nacional estaba conformado por una abigarrada mezcla de fuerzas conservadoras (burguesía y grandes propietarios agrarios), reaccionarias, como los tradicionalistas, el Ejército y la Iglesia e, incluso, algunas autoproclamadas revolucionarias, como Falange y las JONS. Estaban unidas por su oposición al progresismo de la República y por una serie de principios: nacionalismo, autoritarismo, corporativismo, ansias imperiales y rechazo del liberalismo, del socialismo y de las influencias culturales exteriores. Eran viejas ideas. Lo original en el Movimiento Nacional fue el carácter extremado de estos planteamientos.
Algunos dirigentes, entre los que podemos señalar al propio Franco y a su gran amigo el ingeniero naval militar Juan Antonio Suanzes, tenían ideas propias sobre economía y sobre la historia económica de España. Franco llegó a afirmar que las concepciones económicas del Nuevo Estado provocarían cambios en las teorías económicas vigentes. Sobre la situación del país, consideraban que el modelo liberal había sido el responsable del fracaso de España durante el siglo XIX, por lo que correspondía al Estado la tarea de industrializar el país. Un Estado fuerte, totalitario, capaz de imponer sus designios. Y no hablamos de personajes secundarios. Recordemos que Suanzes desempeñó la presidencia del INI desde su creación hasta 1963 y que ocupó la cartera de Industria y Comercio y la presidencia del Instituto Español de Moneda Extranjera entre 1945 y 1951.
El nacionalismo y el rechazo a lo extranjero culminaron en el ideal de la autarquía. Con el tiempo, y a la vista del fracaso, los dirigentes del Régimen intentaron cambiar la historia, afirmando que la autarquía había sido impuesta desde el exterior. Lo cierto es que las bibliotecas están llenas de libros y revistas donde se pueden encontrar centenares de textos de los más destacados dirigentes y economistas franquistas defendiendo el proyecto autárquico. El propio general no dejó dudas al respecto: “España es un país privilegiado que puede bastarse a sí mismo. Tenemos todo lo que hace falta para vivir y nuestra producción es lo suficientemente abundante para asegurar nuestra propia subsistencia. No tenemos necesidad de importar nada”.
Desgraciadamente para el país, el objetivo autárquico era una quimera y partía de la ignorancia de la teoría económica vigente. Para España, un país pequeño y atrasado, con un mercado interior pobre, con insuficiente ahorro, subdesarrollado científica y tecnológicamente, con un alto nivel de analfabetismo, con grave escasez de materias primas y bienes intermedios, mal dotado de productos energéticos y carente absolutamente de petróleo, era un suicidio.
El logro de la autarquía exigía el control estricto del comercio exterior. Los aranceles quedaron arrumbados ante instrumentos más poderosos de intervención como el comercio de Estado, las licencias y contingentes, los acuerdos bilaterales y, sobre todo, el control de cambios y el monopolio del comercio de divisas. En definitiva, las decisiones sobre lo que se podía o no importar se sustraían del ámbito empresarial y quedaban en manos de las autoridades. Para colmo de males, Franco, como otros dictadores, consideraba el tipo de cambio como un símbolo del prestigio internacional del país. El tipo de cambio de la peseta estuvo permanentemente sobrevalorado, agudizando los problemas de la balanza de pagos.
España se había beneficiado de manera extraordinaria de su neutralidad durante la Primera Guerra Mundial. Los países que permanecieron neutrales durante la Segunda Guerra lograron, igualmente, importantes beneficios. De manera inversa, la autarquía y la posición favorable al Eje perjudicaron gravemente al país.
La confianza del Régimen en que la autoridad, ejercida sin vacilaciones y acompañada de sanciones (incluida la pena de muerte), podía conseguir un orden económico más eficiente que el del mercado se consagró, incluso, como ley fundamental del Nuevo Estado. El Fuero del Trabajo proclamaba, en uno de sus puntos, de manera rotunda y castrense: “Se disciplinarán los precios”. La idea de que los precios podían “disciplinarse”, que podían someterse a las órdenes de la autoridad, muestra ignorancia y desprecio de los más elementales mecanismos económicos. Para desgracia de la mayor parte de los españoles, los precios, indisciplinados y maliciosos, se burlaron de las normas que pretendían sujetarlos bajo montañas de papel del BOE y se escaparon de las férreas, pero incompetentes, manos de los interventores, elevándose de forma incontenible.
La fijación de precios, el establecimiento de cupos y el racionamiento, así como la larga vigencia de estos mecanismos —que pueden tener un cierto éxito temporal en momentos de excepcionalidad—, tuvo efectos devastadores, aunque perfectamente esperables conforme a la teoría económica (previa a la revolución nacional-sindicalista, claro). Fijar precios oficiales por debajo de los que se alcanzarían en el mercado tiende a reducir la oferta, provoca un mayor deseo de consumo y genera un mercado negro. Los productores tenderán a producir bienes alternativos no sometidos a intervención y, por lo tanto, de precios libres, e intentarán reducir los costes, utilizando menos y peores insumos. En último extremo, preferirán dedicar sus productos a usos alternativos antes de entregarlos a los organismos de intervención a los bajos precios oficiales. En cualquiera de los casos, el resultado será el mismo: reducción de la oferta y precios más altos en el mercado negro. Estos efectos depresivos fueron particularmente graves en sectores como el energético y el de la construcción y rehabilitación de viviendas, consecuencia de la fijación de bajas tarifas y la congelación de los alquileres.
El establecimiento de racionamientos y cupos tuvo efectos similares. Resultaba imposible hacer coincidir los deseos de consumidores y productores con las cantidades asignadas y los precios que estaban dispuestos a pagar. Era frecuente el caso de un industrial cuyo cupo de una materia prima fuera insuficiente y estuviera dispuesto a adquirir cantidades adicionales a precios más altos. O el de un consumidor que tuviera derecho al racionamiento de un producto que para él carecía de valor, pero cuya cotización en el mercado fuera muy elevada. En todos estos casos de desajuste entre la demanda y los cupos o racionamientos asignados, el equilibrio solo podía conseguirse acudiendo a transacciones ilegales. Paradójicamente, el mercado negro sirvió para resolver, aunque fuera con extraordinarios costes, algunas de estas ineficiencias.
Evidentemente, había otra solución más barata y segura de conseguir cupos más elevados: acudir directamente a los organismos interventores. Si se contaba con las influencias políticas adecuadas, se podían conseguir pingües beneficios. La corrupción se convirtió así en otro de los rasgos característicos de la posguerra.
Socialmente, el mercado negro tuvo dos caras. Por un lado, la de los estraperlistas, una clase de nuevos ricos con hábitos de consumo y ostentación de riqueza que se hicieron célebres. Por otra parte, las clases populares de las grandes ciudades industriales, de mayoritaria filiación republicana.
Desde un punto de vista económico, el Nuevo Estado mostró una debilidad extrema. El raquitismo del presupuesto, consecuencia de un sistema fiscal insuficiente, anticuado, inflexible, ineficaz, injusto y minado por el fraude, dificultó la reconstrucción del país. Las elevadas exigencias de los gastos militares y de los cuerpos de seguridad y las necesidades del servicio de la deuda dejaban exhausto el presupuesto. Los gastos que podían mejorar las infraestructuras, el nivel educativo y la salud de los ciudadanos quedaron bajo mínimos. Acabar con aquella situación exigía una reforma fiscal que, necesariamente, tendría que haber afectado a los poderosos, y eso era, dada la esencia del Régimen, imposible.
Sin recursos y sin capacidad de aumentar los ingresos, el déficit de la hacienda resultaba inevitable. Los gobernantes optaron por una solución fácil a corto plazo, pero con efectos letales a medio y largo plazo. Se procedió a la emisión de deuda que, adquirida por los bancos, era monetizada mediante su pignoración en el Banco de España.
La monetización del déficit fue una fuente permanente de inflación y un saneado negocio para la banca que consolidó su poder sobre la economía española. Además, aumentó la injusticia fiscal ya que la inflación golpeó más duramente a las capas más desfavorecidas de la sociedad.
La inversión privada se mostró sumamente débil como consecuencia de las grandes incertidumbres generadas por la intervención y el futuro del Régimen. Por su parte, muchos de los recursos (tan escasos y valiosos) canalizados en inversiones públicas terminaron en grandiosos fracasos. Así sucedió con ENCASO, el buque insignia del INI, incapaz de suministrar los productos nacionales sustitutivos del petróleo.
En 1951 se produjo un cambio de Gobierno que incluía algunos ministros —Cavestany, Arburúa y Gómez de Llano— más o menos críticos con la política autárquica y partidarios de introducir reformas de signo liberalizador. Este cambio se había venido gestando desde hacía bastante tiempo. Los españoles, víctimas de tantas penalidades, empezaron a manifestar abiertamente su malestar, desencadenándose las primeras huelgas y protestas. También comenzaron a expresarse opiniones, dentro del propio Régimen, favorables a un cambio de rumbo.
Pero los cambios vinieron impulsados, fundamentalmente, desde el exterior, desde Estados Unidos, la gran potencia dominante en el mundo occidental. El estallido de la guerra fría, la caída de China en manos del Partido Comunista, la fabricación de la bomba atómica por la URSS y la guerra de Corea impulsaron el proceso de acercamiento hacia España. La ayuda americana, vital para el Régimen, tuvo, sin embargo, limitaciones cuantitativas y cualitativas; fue condicionada; exigió importantes contrapartidas y se mantuvo en un ámbito estrictamente bilateral.
Nuestro país estaba fuera de los organismos creados en Bretton Woods y del GATT; excluido del Plan Marshall y de la OECE; al margen de la UEP, de la CECA, del Acuerdo Monetario Europeo y del Tratado de Roma. La dictadura y la persistencia de planteamientos autárquicos e intervencionistas impidieron que España se beneficiase plenamente de la época dorada del capitalismo. A finales de los años cincuenta, la virtual quiebra exterior obligó a adoptar un programa de excepción, de nuevo gestado en el exterior: el Plan de Estabilización de 1959.
Tras el éxito del Plan, los años sesenta fueron, finalmente, los del desarrollo. Las causas no hay que buscarlas en la política económica interna, sino en el efecto de arrastre de una economía mundial en la mejor década de la historia. Sin embargo, el modelo de industrialización ocultaba problemas y carencias que se manifestarían al acabar la etapa de prosperidad: la economía seguía intervenida y fuertemente protegida, la hacienda mantenía todos sus defectos, el sistema financiero continuaba gozando de su posición oligopolista, persistía el atraso tecnológico, científico y educativo y se había levantado un sector industrial basado en tecnologías maduras y de elevados consumos energéticos.
miércoles, 1 de febrero de 2012
martes, 31 de enero de 2012
Seis meses de bronca e inacción
El gobierno de Francisco Álvarez-Cascos se ha caracterizado por su incapacidad para llegar a acuerdos// el niemeyer y la rtPa han centrado su polémica gestión todo ello para poner a su mujer al frente del Niemeyer y asi salvar la empresa de esta, de la ruina en la que el mismo Cascos la metio por su inutiliad como empresario y como persona"
31/01/2012 08:00 / PILAR CAMPO / OVIEDO
31/01/2012 08:00 / PILAR CAMPO / OVIEDO
Su deseo de revancha se ha quedado en frustración. Francisco Álvarez-Cascos no ha sido capaz de aguantar más de seis meses al frente de un Ejecutivo en minoría. Su incapacidad para dialogar con los agentes sociales y la patronal, y, especialmente, con los grupos parlamentarios de la oposición -PSOE, PP e IU-Los Verdes- para sellar con una negociación consensuada los presupuestos del Principado le han acabado por pasar factura.
Su discurso victimista ante la prórroga presupuestaria sólo le ha durado tres comparecencias: las de sus consejeros José María Navia-Osorio (Sanidad), Paloma Menéndez Prado (Bienestar Social e Igualdad) y Ana Isabel Álvarez (Educación y Universidades) que, en sus descripciones apocalípticas sobre la devaluación de sus respectivas áreas ante una supuesta pinza PP-PSOE han provocado por sí mismas una alarma social, quizá desmesurada. La ronda de comparecencias no llegó a completarse con el resto de los miembros de su Consejo de Gobierno para explicar las consecuencias de los incumplimientos de obras de cada departamento por la prórroga presupuestaria porque no les dio tiempo.
Durante el día de ayer, Álvarez-Cascos cambió hasta dos veces consecutivas su agenda de trabajo -los afectados fueron los agentes sociales, a los que se pospuso dos veces la reunión prevista por la mañana- en función de la sorpresa que tenía reservada para la tarde con el anuncio de la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones adelantadas para el próximo 25 de marzo, coincidiendo con la fecha de celebración de los comicios en Andalucía.
Su imposibilidad de aceptar la mano que, inicialmente, le tendió la portavoz parlamentaria del PP, Isabel Pérez-Espinosa, le ha costado cara. "Déjese ayudar, no es una muestra de debilidad, es de grandeza, sea generoso con Asturias", le instó la antigua alumna al maestro. Pero Francisco Álvarez-Cascos era el jefe y no aceptaba consejos y así lo dejaban claro, en petit comité, algunas personas cercanas al presidente del Gobierno regional que, si bien se mostraban proclives a pactar con el PP como su socio ideológico natural, jamás se atreverían a llevarle la contraria y mucho menos en público. La revancha Álvarez-Cascos retornó a la política activa del Principado, después de siete años retirado de la vida pública, con una gran fuerza. Tras su decepción inicial al no lograr entrar en las querencias de los dirigentes populares de Génova para auparle a la cabeza de la lista del partido por Asturias en las elecciones del 22 de mayo, en detrimento de la candidata elegida -Isabel Pérez-Espinosatuvo que ingeniárselas para crear, con apenas tres meses y a contrarreloj, su propio partido de acólitos. Y no sólo lo consiguió sino que incluso ganó los comicios. Pero su victoria se cobró la ruptura de la derecha. Álvarez-Cascos volvía a provocar una gran convulsión entre la derecha asturiana, como había hecho, 14 años atrás, durante el pulso que mantuvo con el entonces presidente Sergio Marqués .
Su regreso a Asturias llegaba a través del partido que le sustentaba y al que bautizó como Foro Asturias Ciudadanos (FAC), compartiendo además las siglas de su nombre. Poco antes del inicio de la campaña electoral, uno de los fundadores y redactor de los Estatutos internos del partido, el abogado ovetense Gonzalo Botas, causaba la primera baja significativa. Aunque alegó motivos profesionales y personales, a su abandono voluntario de las filas del partido le sucedieron, goteo a goteo, numerosos compañeros, algunos significativos, hasta superar el centenar. Unas pérdidas para el partido que éste compensaba con notas de prensa sobre incremento de altas.
Sin embargo, el primer revés serio que sufrió Álvarez-Cascos al frente de su recién estrenado cargo le llegó de forma inesperada de su lista de candidatos a formar parte de su equipo. El presidente de la octava legislatura del Principado recibía una carta de renuncia del que iba a ser designado como viceconsejero de Educación y Formación Profesional (FP) del Principado, Miguel Ángel Forascepi, quien rechazaba el nombramiento "de forma irrevocable aduciendo motivos de salud. Álvarez-Cascos hizo pública la renuncia al inicio del acto de toma de posesión de los viceconsejeros del Ejecutivo autonómico, entre los que se iba a contar el propio Miguel Ángel Forascepi.
A la hora de nombrar a su Consejo de Gobierno eligió a técnicos con escasa o nula actividad política. Pero él, desde un principio, mantuvo que era el perfil que buscaba: profesionales dispuestos a trabajar "a tres turnos". Tras participar en la primera foto de familia con su Consejo de Gobierno, el 18 de julio de 2011, Álvarez- Cascos volvía a su despacho con el deseo de poner en práctica su ideario comprometido en su programa electoral. Pero sus seis meses de gobierno, lejos de mejorar las expectativas socio-económicas de los asturianos, ha conseguido el efecto contrario y en su balance sólo se encuentran broncas e inacción.
Los enfrentamientos
En este medio año de gobierno en minoría -Foro tiene 16 escaños de los 45 de la Cámara-, Alvarez-Cascos ha tenido sonoros enfrentamientos con los grupos parlamentarios de la oposición. Su empecinamiento en no abonar las transferencias del Principado a la radiotelevisión autonómica, en una decisión unilateral, fue muy contestado en la Junta y en la calle. Los trabajadores se movilizaron ante los cientos de compañeros que deja en el paro y en condiciones muy precarias. Su segunda afrenta se dirigió hacia el centro Niemeyer de Avilés y sus ecos llegaron incluso hasta Brasil, donde llegaron a desautorizar la utilización del nombre del arquitecto.
Sus desavenencias con la alcaldesa de Avilés, Pilar Varela, han sido continuas y todos sus deseos por reconducir la situación se estrellaron por el camino. La destitución del director del festival de Cine de Gijón, José Luis Cienfuegos, y el nombramiento de Nacho Carballo como su sucesor generó el siguiente capítulo de acoso y derribo en el ámbito cultural. El 25 de enero pasado fue el punto de inflexión en la vertiginosa hoja de ruta del presidente del Principado. Ese día, anunció que el PP y el PSOE habían unido sus votos para rechazar el proyecto de presupuestos de su Ejecutivo en lo que suponía "una moción de censura destructiva que significa imponer a los asturianos la vuelta a la política del gobierno socialista".
Los 25 votos a favor de PP y PSOE, los 4 de abstención de IU y los 16 en contra de FAC, con que se cerró la votación de la enmienda a la totalidad, dejaba la imagen de un presidente aislado y abatido. El 26 de octubre pasado, el secretario general de la Federación Socialista Asturias (FSA), Javier Fernández, aseguró cuando se cumplían los cien días de su toma de posesión que "peor no se puede hacer". Una crítica en la que coincidía el presidente del Partido Popular, Ovidio Sánchez, quien, el 23 de noviembre pasado le recomendaba que "deje de lado los disparates y las disculpas y gobierne". Tampoco los agentes sociales encontraron eco en el presidente hacia sus reivindicaciones sociales. Más bien al contrario. El 18 de noviembre pasado, Álvarez-Cascos les culpabilizaba de los altos índices de paro. "El empeño de los sindicatos por atrincherarse en el empleo fijo es lo que ha llevado a España a tener cinco millones de parados", sostenía sin ningún empacho. Todos los damnificados por los seis meses de gobierno de FAC no se sorprendieron ayer cuando el presidente eligió el 25 de marzo; día en que Asturias volverá a decidir cuál será su futuro, con o sin Cascos.
Su discurso victimista ante la prórroga presupuestaria sólo le ha durado tres comparecencias: las de sus consejeros José María Navia-Osorio (Sanidad), Paloma Menéndez Prado (Bienestar Social e Igualdad) y Ana Isabel Álvarez (Educación y Universidades) que, en sus descripciones apocalípticas sobre la devaluación de sus respectivas áreas ante una supuesta pinza PP-PSOE han provocado por sí mismas una alarma social, quizá desmesurada. La ronda de comparecencias no llegó a completarse con el resto de los miembros de su Consejo de Gobierno para explicar las consecuencias de los incumplimientos de obras de cada departamento por la prórroga presupuestaria porque no les dio tiempo.
Durante el día de ayer, Álvarez-Cascos cambió hasta dos veces consecutivas su agenda de trabajo -los afectados fueron los agentes sociales, a los que se pospuso dos veces la reunión prevista por la mañana- en función de la sorpresa que tenía reservada para la tarde con el anuncio de la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones adelantadas para el próximo 25 de marzo, coincidiendo con la fecha de celebración de los comicios en Andalucía.
Su imposibilidad de aceptar la mano que, inicialmente, le tendió la portavoz parlamentaria del PP, Isabel Pérez-Espinosa, le ha costado cara. "Déjese ayudar, no es una muestra de debilidad, es de grandeza, sea generoso con Asturias", le instó la antigua alumna al maestro. Pero Francisco Álvarez-Cascos era el jefe y no aceptaba consejos y así lo dejaban claro, en petit comité, algunas personas cercanas al presidente del Gobierno regional que, si bien se mostraban proclives a pactar con el PP como su socio ideológico natural, jamás se atreverían a llevarle la contraria y mucho menos en público. La revancha Álvarez-Cascos retornó a la política activa del Principado, después de siete años retirado de la vida pública, con una gran fuerza. Tras su decepción inicial al no lograr entrar en las querencias de los dirigentes populares de Génova para auparle a la cabeza de la lista del partido por Asturias en las elecciones del 22 de mayo, en detrimento de la candidata elegida -Isabel Pérez-Espinosatuvo que ingeniárselas para crear, con apenas tres meses y a contrarreloj, su propio partido de acólitos. Y no sólo lo consiguió sino que incluso ganó los comicios. Pero su victoria se cobró la ruptura de la derecha. Álvarez-Cascos volvía a provocar una gran convulsión entre la derecha asturiana, como había hecho, 14 años atrás, durante el pulso que mantuvo con el entonces presidente Sergio Marqués .
Su regreso a Asturias llegaba a través del partido que le sustentaba y al que bautizó como Foro Asturias Ciudadanos (FAC), compartiendo además las siglas de su nombre. Poco antes del inicio de la campaña electoral, uno de los fundadores y redactor de los Estatutos internos del partido, el abogado ovetense Gonzalo Botas, causaba la primera baja significativa. Aunque alegó motivos profesionales y personales, a su abandono voluntario de las filas del partido le sucedieron, goteo a goteo, numerosos compañeros, algunos significativos, hasta superar el centenar. Unas pérdidas para el partido que éste compensaba con notas de prensa sobre incremento de altas.
Sin embargo, el primer revés serio que sufrió Álvarez-Cascos al frente de su recién estrenado cargo le llegó de forma inesperada de su lista de candidatos a formar parte de su equipo. El presidente de la octava legislatura del Principado recibía una carta de renuncia del que iba a ser designado como viceconsejero de Educación y Formación Profesional (FP) del Principado, Miguel Ángel Forascepi, quien rechazaba el nombramiento "de forma irrevocable aduciendo motivos de salud. Álvarez-Cascos hizo pública la renuncia al inicio del acto de toma de posesión de los viceconsejeros del Ejecutivo autonómico, entre los que se iba a contar el propio Miguel Ángel Forascepi.
A la hora de nombrar a su Consejo de Gobierno eligió a técnicos con escasa o nula actividad política. Pero él, desde un principio, mantuvo que era el perfil que buscaba: profesionales dispuestos a trabajar "a tres turnos". Tras participar en la primera foto de familia con su Consejo de Gobierno, el 18 de julio de 2011, Álvarez- Cascos volvía a su despacho con el deseo de poner en práctica su ideario comprometido en su programa electoral. Pero sus seis meses de gobierno, lejos de mejorar las expectativas socio-económicas de los asturianos, ha conseguido el efecto contrario y en su balance sólo se encuentran broncas e inacción.
Los enfrentamientos
En este medio año de gobierno en minoría -Foro tiene 16 escaños de los 45 de la Cámara-, Alvarez-Cascos ha tenido sonoros enfrentamientos con los grupos parlamentarios de la oposición. Su empecinamiento en no abonar las transferencias del Principado a la radiotelevisión autonómica, en una decisión unilateral, fue muy contestado en la Junta y en la calle. Los trabajadores se movilizaron ante los cientos de compañeros que deja en el paro y en condiciones muy precarias. Su segunda afrenta se dirigió hacia el centro Niemeyer de Avilés y sus ecos llegaron incluso hasta Brasil, donde llegaron a desautorizar la utilización del nombre del arquitecto.
Sus desavenencias con la alcaldesa de Avilés, Pilar Varela, han sido continuas y todos sus deseos por reconducir la situación se estrellaron por el camino. La destitución del director del festival de Cine de Gijón, José Luis Cienfuegos, y el nombramiento de Nacho Carballo como su sucesor generó el siguiente capítulo de acoso y derribo en el ámbito cultural. El 25 de enero pasado fue el punto de inflexión en la vertiginosa hoja de ruta del presidente del Principado. Ese día, anunció que el PP y el PSOE habían unido sus votos para rechazar el proyecto de presupuestos de su Ejecutivo en lo que suponía "una moción de censura destructiva que significa imponer a los asturianos la vuelta a la política del gobierno socialista".
Los 25 votos a favor de PP y PSOE, los 4 de abstención de IU y los 16 en contra de FAC, con que se cerró la votación de la enmienda a la totalidad, dejaba la imagen de un presidente aislado y abatido. El 26 de octubre pasado, el secretario general de la Federación Socialista Asturias (FSA), Javier Fernández, aseguró cuando se cumplían los cien días de su toma de posesión que "peor no se puede hacer". Una crítica en la que coincidía el presidente del Partido Popular, Ovidio Sánchez, quien, el 23 de noviembre pasado le recomendaba que "deje de lado los disparates y las disculpas y gobierne". Tampoco los agentes sociales encontraron eco en el presidente hacia sus reivindicaciones sociales. Más bien al contrario. El 18 de noviembre pasado, Álvarez-Cascos les culpabilizaba de los altos índices de paro. "El empeño de los sindicatos por atrincherarse en el empleo fijo es lo que ha llevado a España a tener cinco millones de parados", sostenía sin ningún empacho. Todos los damnificados por los seis meses de gobierno de FAC no se sorprendieron ayer cuando el presidente eligió el 25 de marzo; día en que Asturias volverá a decidir cuál será su futuro, con o sin Cascos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




















