jueves, 25 de octubre de 2012

UNOS CUANTOS MITOS DEL SECTOR PÚBLICO

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UNOS CUANTOS MITOS DEL SECTOR PÚBLICO

Posted: julio 26, 2012 in Corrupción, Deuda Pública, Estado de Bienestar, Impuestos,Neoliberalismo, Sector Público, Servicios Públicos
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¿Qué es lo realmente caro para la sociedad y la economía española? Lo realmente caro para el conjunto de la sociedad es soportar el fraude fiscal, la economía sumergida, la precariedad laboral y la corrupción inherente al sistema. Tener un sector público amplio centrado en el bienestar de las personas, los trabajadores y el medio – y no en el lucro a cualquier precio que no repara en las consecuencias de sus actos – no solo sería beneficioso sino muy barato a largo plazo.
1.    El fraude fiscal se sitúa en 88.500 millones anuales, la mayoría perpetrado por las grandes fortunas y empresas. Más del 80% de las grandes empresas tienen sociedades radicadas – para evadir capitales – en paraísos fiscales. ¿No hay dinero?
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2.    La economía sumergida alcanza el 23% del PIB, más de 200.000 millones de euros. No sólo supone una enorme pérdida de ingresos por diversos conceptos, sino también, la creación de una clase trabajadora barata y precaria a la que se le niega una vida digna.
3.    No deja de ser curioso que en España los empresarios declaren ingresar 6.000 euros menos que lostrabajadores.

4.    Esto es sólo la punta del iceberg de un sistema tributario que permite que grandes empresas y fortunas, prácticamente, no paguen impuestos. Reciban regalos fiscales y, además, con ese dinero evadido financien al Estado – los Mercados –, nos sangren con los intereses de la deuda y reciban en concepto de privatizaciones el patrimonio nacional a precio de saldo.
5.    Es posible que el hombre más poderoso de España, Emilio Botín, – uno de los que está saliendo más beneficiado de la ‘crisis’ – y su familia posean 2.000 millones de euros en Suiza y desde un gobierno ‘democrático’ se impidan investigaciones contra él por evasión de capitales. Este mismo hombre tributa – mediante SICAV – al 1%. ¿No nos podemos pagar los servicios públicos?
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6.    Es permisible que mientras un empresario, Pablo Isla, haya ganado 145 millones de euros en 2011 – por tener la visión empresarial (Inditex) de copiar ropa y, explotar a niños y mujeres en diversos países – el resto de trabajadores españoles malamente rocen los 15.000 euros ¡9.800 veces menos!
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7.    La privatización de las empresas y servicios públicos – poner en manos de una minoría la riqueza nacional –  ha supuesto una perdida enorme de ingresos para la sociedad y, además, una enorme subida de precios que solobeneficia a una minoría de elegidos ‘a dedo’. Aunque no contribuya al bienestar nacional, después agitan la bandera nacionalista para defender sus negocios privados.
8.    El ataque a los funcionarios tiene como objetivo convertir a estos trabajadores – como al resto – en precarios y sumisos. Igualarnos a todos por abajo. Unos trabajadores que sin derechos y sin protección quedarán a merced del abuso de poder del político de turno y su red clientelar.
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9.    El ataque a los funcionarios de carrera – que han alcanzado su puesto mediante una oposición – oculta que el verdadero deseo de las reformas es tener vía libre para colocar arbitrariamente a personas, amigas, familiares, etc.
10.   Por esta razón ya se han abierto muchísimas vías en la Administración para saltarse el filtro de una oposición en igualdad de condiciones para todos. La creación de empresas públicas, encomiendas de gestión, privatización de servicios y la elección de cargos de libre designación que supone que personas elegidas a dedo ganen un 35% más que la media de los funcionarios.
11.   La mayoría de estos altos cargos ‘enchufados’ ganan de 7.000 a 9.000 euros mensuales que no se verán afectados por los recortes, simplemente, subirán. ¿A quién favorece este despilfarro de recursos del sector público?Curiosamente, a las mismas personas que critican ‘lo público’ y hacen negocio a costa de él.
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12.   El mito más extendido es que los trabajadores públicos son unos privilegiados – como si los políticos, propagandistas y empresarios que quieren hacerlos desaparecer para provecho propio fueran ‘mileuristas’ – Tristemente, en la Administración Pública, también, reina la precariedad y el 72% de los trabajadores están sujetos a ella. Sólo un 28% es funcionario, lo que favorece – estrategia deseada por los asaltantes de la Administración Pública – los comportamientos discrecionales, el amiguismo, el nepotismo, las redes clientelares y la corrupción de estos mismos asaltantes. Además, el salario de la mayoría los trabajadores públicos ronda los 1.000 euros.
13.   Los países más desarrollados económicamente – todavía no, totalmente, subyugados por la falacia neoliberal – tienen sistemas públicos más potentes, con un gasto mayor y un número de empleados públicos – dedicados a los servicios del bienestar – más elevado. 
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14.   El gasto social – familia, educación, ancianos, pensiones, sanidad – en España está a la cola de Europa.Nuestros servicios públicos, no sólo, son baratos, sino que, son muy reducidos y son deficitarios porque están infrafinanciados. La media de la UE-15 gasta en bienestar social un 28%, mientras que, España gasta un 20%…
15.   España según su PIB gasta un 20% menos – que la media de la U-15 – de lo que le corresponde por su nivel de desarrollo en gasto social.Esto supone 66.000 millones de euros que deberían dedicarse al crear empleo y riqueza social. Una riqueza que recaería en los trabajadores y las personas y, no en el enriquecimiento de un minoría.
16.   Ante esto algunos todavía argüirán el falso pretexto de la falta de ingresos. Como hemos visto esta carencia de ingresos se debe al fraude fiscal. A pesar de ser el 4º país con mayores impuestos, recaudamos solo un 34% del PIB, el promedio de la UE-15 un 44% y Suecia un 54%.
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17.   Esto se debe a que Suecia gasta 6 veces en la recaudación de impuestos y la consecuente persecución del fraude fiscal. Si España – aquí preferimos amnistía fiscales a delincuentes – llevará a cabo está misma política fiscalrecaudaría ¡200.000 millones más! Adiós crisis, adiós chantaje de los mercados.
18.  Como ha comentado el mismo profesor Navarro, si España elevará su gasto social al nivel europeo podríamos crear 5.000.000 de empleos dedicados al bienestar de las personas. Renunciaríamos a tener casi 6.000.000 de parados dedicados al enriquecimiento de una minoría…
19.  Con los datos actualizados, Suecia – en cabeza de los países más competitivos del mundo – tiene un 25% de lapoblación trabajando en los servicios públicos del Estado de bienestar; España, el 9%…
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20.   Ante la propaganda que dice que a mayores servicios públicos y mayores ayudas sociales, mayor paro e ineficiencia nos encontramos con que Suecia tiene una tasa de empleo del 80%. Suecia ha creado empleo público para cuidar de niños, ancianos y dependientes; apoyando a la mujer y a la familia, posibilitando que la mujer pueda acceder a trabajar, una vez, cubiertas las necesidades de cuidado familiar que recaen sobre ella.  
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21.  Se cita, constantemente, el mito de que la iniciativa privada es más eficiente que el sector público. Que el excesivo peso de la Administración Pública lastra la economía española. No deja de ser un mito… En España, un 10,64% de la población es empresaria o autónoma; en la UE-15, un 9,78%. Como hemos dicho España emplea en el sector público al 9% de la población, la media de la UE-15, se encuentra en el 16%. Es indudable el mayor bienestar que disfrutan estos países de la UE.
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22.  Un sector público fuerte centrado en el bienestar de los ciudadanos reduce la pobreza, las desigualdades, la criminalidad y la fragmentación social. España y EEUU son dos de los países con mayores desigualdades, lo que les lleva a tener una enorme proporción de población carcelaria y un enorme gasto en seguridad – 2,1% y 2,2% del PIB, respectivamente –
23.  En cambio, Noruega, Suecia y Dinamarca – países con un sector público muy desarrollado, que posibilita una mayor igualdad y calidad de vida, que no impide una elevada eficiencia económica y competitividad – incurren en un gasto mucho menor en seguridad – 0,9%, 1,3% y 0,9%, respectivamente –.
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24.  No tenemos que olvidar – contra lo que dice la propaganda – que el problema de la deuda es privado. De los 4,25 billones de deuda total – un 400% del PIB – El 84% de la deuda es privada. Un 32% corresponde a los bancos y un 31% a empresas. Sólo el 16% de la deuda pertenece al sector público. Y, el 21% a las familias.
25.   La deuda pública está creciendo a razón de salvar a los bancos. Al comienzo del desastre financiero – en 2007 – el endeudamiento de las empresas alcanzaba el 200% del PIB; el de las familias se acercaba al 100%; y, el endeudamiento público era del 50% del PIB. Hoy se encuentra en torno al 75% del PIB- siendo la privada, todavía, cercana al 321% del PIB – con el peligro que va a suponer socializar las perdidas privadas.
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26.  Tampoco debemos olvidar que constructoras e inmobiliarias deben unos 523.000 millones de euros del desastre de la burbuja que – según decían – no existía y ha acabado siendo el cáncer de nuestra sociedad. Los bancos deben 1,35 billones, el conjunto de empresas 1,30 billones, las familias 900.000 millones de euros – prácticamente de deuda hipotecaria – y el sector público 700.000 millones.  
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27.  Cuando se habla y se repite – alejándonos totalmente de los hechos – que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, habría que recordar que de las deudas, el 40% de lo debido corresponde al 10% más rico; que, de lo debido por las empresas un 95% pertenece a las grandes empresas, créditos usados para alcanzar sus sueños de concentración y expansión de la riqueza.
28.  La mayoría de las familias trabajadoras parece haber sido más responsable de sus gastos y solo un 16,5% de ellas tiene deudas por devolver; en cambio, no podemos decir lo mismo de las familias más adineradas, pues, un 64,7% de ellas tiene deudas por pagar. Parece que, quienes han vivido por encima de sus posibilidades nos quieren hacer pagar al resto sus deudas…
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miércoles, 24 de octubre de 2012

martes, 23 de octubre de 2012

Tras los totalitarismos, ahora surge el nacionalismo integrista


El nacionalismo tiende a manipular los sentimientos hasta convertirlos en ideología política

Un futuro de turbulencias y negros presagios





En las últimas décadas una oleada de fanatismo, intolerancia e irracionalidad se está apoderando de numerosos sectores de población en algunos países, hasta el extremo de amenazar la convivencia entre distintas comunidades y, en algunos casos, poner en peligro la paz mundial. Se presenta embutida en un ropaje ideológico que se pretende progresista y enraizado en las más puras esencias de cada pueblo. En el fondo, son variantes de un mismo fenómeno: “nacionalismos integristas”, reaccionarios y excluyentes, ya sean de índole religiosa, étnica, cultural o identitaria. No son, como a primera vista podría pensarse, exclusivos del mundo musulmán. Se dan también en muchas otras naciones que creíamos vacunadas de esta enfermedad. Es un fenómeno que está desvirtuando la naturaleza de estas sociedades y destruyendo los valores que cimentaban la convivencia entre comunidades que antaño vivían en relativa armonía. No son movimientos espontáneos. Durante años han sido apoyados, atizados y subvencionados por partidos políticos, Gobiernos y por determinados grupos y lobbies con mezquinos intereses.
Incomprensiblemente, los sectores progresistas parecen estar contra las cuerdas, sin capacidad de reacción y en sus cuarteles de invierno, como si la crisis económica hubiera arruinado nuestras vidas y su lucidez y ganas de luchar por un mundo mejor.
Preocupante es la violenta reacción que se ha producido en algunos países musulmanes como respuesta a un ridículo vídeo y viñetas que se mofaban del Profeta. Esta absurda provocación no la justifica. Abre muchos interrogantes sobre las esperanzas que había generado laprimavera árabe. Concita el temor de que los Gobiernos despóticos derrocados sean sustituidos por nacionalismos teocráticos, todavía más represivos.
Desaparecidas las dos grandes ideologías totalitarias que asolaron el Viejo Continente en el siglo XX, ahora surge el nacionalismo integrista como la nueva plaga. Hemos visto sus trágicas consecuencias en los Balcanes, en algunas naciones africanas y, para hacer interminable la tragedia de Oriente Próximo, cada día crece en Israel, país dominado por los sectores más ultraconservadores de su historia, que han aupado al poder a Netanyahu, quien está decidido a impedir que los palestinos tengan su propio Estado, paso obligado para conseguir la estabilidad de la zona. Si finalmente el Ejército israelí ataca Irán, las consecuencias pueden ser catastróficas. Escalofríos da pensar que el republicano Romney pueda alcanzar el poder en EE UU. Preocupante es su apoyo incondicional al Gobierno de Israel y sus manifestaciones de que son los palestinos quienes no quieren la paz. Un razonamiento parecido debió ser el que inspiró al general Custer para tratar de aplastar a los sioux en Little Big Horn.

A su vez, en nuestro país, impulsados por una serie de demagogos y políticos populistas, avanzan los nacionalismos identitarios. Sorprende que el actual Gobierno de Cataluña, una de las comunidades más dinámicas y creativas en los últimos años, lugar de encuentro y hogar para muchos otros españoles que contribuyeron a fortalecer su economía, pueda plantear su independencia con el trauma que para todas las partes supone. Poco rigor tienen sus argumentos. No son las vacas flacas, ni el pacto fiscal, ni la sentencia del Tribunal Constitucional ni el orgullo herido por haber tenido que pedir el rescate, razones suficientes para plantear la fractura de un país que, durante siglos y más allá de las diferencias, ha permanecido unido. Difícilmente puede entenderse Cataluña sin España y viceversa. Ninguna sería lo que es sin la otra. Pero el nacionalismo tiende a manipular los sentimientos hasta convertirlos en ideología política. Necesita un enemigo exterior y presentarlo como destructor de la propia identidad. De esta forma fomenta la cohesión interna de sus seguidores. A veces, le sirve para justificar sus propios fracasos.
Los islamistas utilizan el odio a Occidente, a pesar de que más allá de la doble vara de medir con la que a veces interviene en Oriente Próximo, nunca ha hecho mayor esfuerzo por aceptar el islam; e incluso a los partidos islamistas en el poder, hasta hace poco sus feroces enemigos. Israel utiliza siempre el antisemitismo cuando se le acusa, con razón, de negar el pan y la sal al pueblo palestino. Hace años su gran Satán era la OLP, luego Hamás y ahora la teocracia iraní que, a pesar de sus bravatas, difícilmente puede amenazar la supervivencia del todopoderoso Estado israelí. El nacionalismo catalán encuentra su motor y la gasolina que alimenta su deriva independentista en el “nacionalismo español”, que afortunadamente desapareció hace años. Si realmente hubiera continuado, difícilmente Cataluña tendría el mayor autogobierno de su historia.
Los nacionalistas radicales se caracterizan por el rechazo dogmático de quienes no piensan como ellos, incluso aunque pertenezcan a su propia comunidad; y, a su vez, por ser insaciables. Cuando prácticamente han conseguido casi todos sus objetivos, aumentan la velocidad y fuerzan al límite su último objetivo: la independencia aun al precio de romper la convivencia.
En estos tiempos tan necesitados de líderes políticos sensatos y clarividentes, conviene recordar lo que dijo el gran pensador francés Ernest Renan de que “una nación es un grupo de gente unida por una visión equivocada del pasado y el odio a sus vecinos”.

lunes, 22 de octubre de 2012

1. Hundimos a los países mediante la especulación...






1. Hundimos a los países mediante la especulación en bolsa/mercado. Los volvemos locos de miedo a lo que dirán los mercados, que nosotros controlamos, cada día.
2. Los obligamos a recurrir a préstamos para mantenerlos en Status Quo, o "salvarlos". Estos préstamos están estrictamente calculados para que los países no los puedan pagar, como es el caso de Grecia que no podría haber cubierto su deuda ni aunque su gobierno vendiera el país entero, y no es ninguna metáfora, es matemática. 
3. Exigimos recortes...
LA VERDAD ESTA MAS ALLA: GOLPE DE ESTADO DE GOLDMAN SACHS A EUROPA
La situación político-económica en Europa es ya insostenible. Asistimos impasibles al traspaso de poderes en Italia y Grecia. Los medios de comunicación pasan de puntillas sobre el fondo del asunto, e...
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En 1990 una expedición buscaba fósiles de...





En 1990 una expedición buscaba fósiles de dinosa-
urios en una zona cercana a una pirámide. De
 pronto dieron con un antiguo cofre deteriorado por
 los siglos…en el interior hallaron una vieja tela,
 esta envolvía un objeto de metal…era una especie
 de cetro finamente labrado, y aunque parecía muy
 antiguo la herrumbre que lo cubría era muy poca, 
la analizarlo junto con la tela y el cofre y todos
 dieron una antigüedad entre 10.000 y 8.000 años
 de antigüedad. Además no se pudo identificar el
 metal del que...
LA VERDAD ESTA MAS ALLA: Las pirámides
 de China
A finales de la II Guerra Mundial el piloto de la 
US Air Force James Gaussman realizaba una
misión de abastecimiento de víveres y provisiones
 a fuerzas del ejército chino. Pero el motor de su
 aparato ...


domingo, 21 de octubre de 2012

*LOS QUE ESTÁN EN CONTRA DEL TRABAJO INFANTIL...

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elizabeth reynosa
LOS QUE ESTÁN EN CONTRA DEL TRABAJO INFANTIL,
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*asi es*

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asi es
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Al no conocer belleza ni inteligencia, la basura le resulta hermosa.





Ensayo. Hace ya muchos años que la expresión "pensamiento filosófico" resulta de tan mal gusto como "esposa honesta" o "probo funcionario". No sin razón. Fue el propio Heidegger quien rechazó que le llamaran "filósofo" y no admitía otra denominación para su oficio que la de "pensador". No son momentos populares para la filosofía, reducida como se encuentra al campo de concentración universitario, pero de vez en cuando alguien asoma la cabeza por una ventana de la facultad y grita cuatro frescas. Entonces uno siente un gran alivio. Este es el caso del libro que comentamos. Junto con otros brillantes colegas suyos, José Luis Pardo pertenece a un grupo de ensayistas cuya hazaña es considerable: han logrado que haya pensamiento en España, e incluso pensamiento filosófico. No lo tenían fácil y para constatarlo el lector puede comenzar por el artículo titulado 'Literatura y filosofía', en donde comprobará la dureza del territorio. Con una muy grata ironía, expone Pardo los bandazos de la filosofía en los últimos años y la patética necesidad (y necedad) de que todo, desde la gastronomía hasta los usos sexuales, tenga que ser de derechas o de izquierdas, incluida la Verdad. El relato de cómo la filosofía más reaccionaria ha podido pasar por progresista en los medios de persuasión (y viceversa) es de lo más hilarante del libro, si no fuera porque hace llorar. Pero he usado la palabra "ironía" en razón de que Pardo es un escritor dedicado a la filosofía y no lo contrario. Su voluntad narrativa (excepto en algún artículo muy técnico) está siempre presente en el texto, el cual no aspira a ninguna neutralidad objetiva, ni (líbrenos Dios) a la exigencia científica. Lo cual no obsta para que los asuntos de que trata Nunca fue tan hermosa la basura sean contundentemente serios, es decir, filosóficos. Que ello es posible, que el pensamiento serio exige una forma literaria igualmente seria, es una de las columnas de la obra. El título, naturalmente, señala el camino. Este endecasílabo de Juan Bonilla resume el argumento. Se trata de la súbita y totalitaria estetización de absolutamente todo, típica de nuestra sociedad, y la substitución de los códigos éticos por sucedáneos estéticos. Pardo marca con exactitud la frontera entre la estetización general (o política) y la "obra de arte", fenómeno no sólo perfectamente ajeno a lo anterior sino además (y por paradoja) su opuesto absoluto. Dicho con una simplificación imperdonable, Pardo expone desde diversas perspectivas y con múltiples objetos que allí donde hay "obra de arte" hay experiencia del sentido del mundo y del significado humano, pero allí donde hay estetización sólo hay nihilismo. Así, por ejemplo, la invasión de la basura en el conjunto completo de nuestras vidas (ciudades-basura con edificios-basura para habitantes-basura) que fuerza una estetización universal de la basura (sólo lo reciclable es bello) y en consecuencia impone un valor políticamente correcto a los detritos gracias a su virtual reciclado. Las viviendas reciclables pueden mudar en hoteles, hospitales, aeropuertos o iglesias. Los trabajadores reciclables están en un perpetuo reciclado laboral. Los humanos reciclables tienen pechos, rostros o hígados de recambio. Pero sumados todos los casos, siendo la basura lo propiamente reciclable, la extensión del vertedero se ha hecho escalofriante.

Nunca fue tan hermosa la basura

José Luis Pardo
Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores
Madrid, 2010. 400 páginas. 21 euros
Es en verdad chocante que la sociedad más rica, acomodada, lujosa y potente de toda la historia conocida, sólo pueda alimentarse de basura, deba vivir acariciando el cáncer en ciudades venenosas o matarse en un mundo laboral residual y putrefacto. Menos mal que la tele-basura, con su tono tan jacarandoso y positivo como el del jefe de Gobierno y sus señoras, nos convence de que somos los más ricos y guapos y sanos de la historia. O sea, que somos sostenibles y progresamos en la sociedad del conocimiento. Ideología-basura. A partir de este juicio (que he esbozado brutalmente) las ilustraciones que ofrece Pardo son muy variadas. Están los niños cuyos juguetes tecnificados (y reciclables) les tecnifican a ellos mismos, de modo que aprenden, como Buzz Lightyear de Toy Story, que ya nunca más habrá resurrección y que es dudoso que siga habiendo niños. O están los escribientes y copistas, como Bartleby, que habían sido la condición de posibilidad de lo que nosotros llamamos "literatura", cuya desaparición es necesaria a medida que se impone la literatura-basura. O los cuerpos-basura que deben ser reciclados constantemente mediante implantes, cirugía, culturismo, o con tatuajes y piercing si son económicamente débiles. Está también la enseñanza-basura, definida por Pardo como "gelatina de conocimiento" (¡esos créditos universitarios!), que es lo que ahora reciben los estudiantes como preparación para sus trabajos-basura, junto con una ideología apropiada para la sumisión al feudalismo local. O bien la defensa teológica de los mitos-basura (el caso Che Guevara), mercancía de ínfima calidad que se vende como reliquia santa de una religión que se avergüenza de sí misma.
Cuatro son los nombres que aparecen una y otra vez en estos textos, Nietzsche, Benjamin, Heidegger y Sánchez Ferlosio. Son los expertos jugadores con quienes Pardo se juega los cuartos. Todos ellos unen la precisión conceptual con un talento literario fuera de lo común. En algunos casos (Ferlosio) la fibra creativa nos tensa con tanta fuerza que casi no advertimos el vigor del pensamiento. En otros (Benjamin) se da el efecto contrario y la profundidad de la mirada (de la theorein) nos distrae de la precisión de la prosa. Los cuatro elegidos forman parte de la casta menos académica, menos mercantil, menos institucional de los siglos XIX y XX. Son outsiders del vertedero que viven en él como el anarco de Jünger vivía en el palacio del dictador. José Luis Pardo, que ya dio lecciones de simbiosis entre filosofía y literatura en La Regla del Juego y Esto no es música, vuelve a permitirnos hablar de pensamiento filosófico en otra excelente pieza literaria. El lugar desde donde habla, en la peligrosa frontera entre dentro y fuera, terreno frecuentado por predicadores con un colt en la Biblia, vendedores de crecepelo, indios alcohólicos, sacamuelas, mujeres ultrajadas y caza recompensas, allí, no muy lejos de las puertas de la Universidad y del Parlamento, a pesar de todo también puede crecer la verdad, según dijo Hölderlin, otro outsider.Hay lugares peores: hace dos siglos y medio la filosofía estaba en elboudoir. -
Uno de los males de la globalzación y la unión monetaria del Euro para combatir los ataques especulativos financieros ha sido marcar una gran brecha entre las rentas altas- con mejores cartas para jugar en este poker mundial- y las rentas bajas. La desaparición de las clases medias nos muestra claramente la decadencia de la socialdemocracia. El Neoliberalismo y su defensa del individuo y sus libertades- obviamente privilegia a los que más poder tienen para fomentar el egoismo individual- y la desregulación de los mercados entre otros factores han instaurado el deterioro de las condiciones económicas de los ciudadanos y condenado a la miseria y la hambruna a millones de personas de los paises menos favorecidos.

El Honor




Un Gobierno que recoge estas restricciones no merece el menor respeto; todos sus miembros, y no solo el Ministro del Interior, deberían poseer una mínima base de educación constitucional. Pero ellos están bajo la obsesión de cristianizar España y acoplarla a sus retrógradas creencias,


Por lo visto, el Ministro del Interior prefiere el honor de los policías a la integridad física de los ciudadanos. Física y moral. Confirma que no se podrán grabar ni difundir por medio alguno imágenes de los policías antidisturbios en su trabajo, alegando que no es admisible esta perversión y ampararse en el derecho de manifestación y de expresión para hacerlo. Aparte de la imposibilidad de cumplimiento ante lo que por fortuna ha prosperado el mundo de las comunicaciones, el solo hecho de que el Gobierno lo decrete refleja la ideología nostálgica de la represión que lo sustenta, y demuestra su bajísimo nivel democrático al ignorar el valor de los derechos fundamentales, en el que unos decaen antes que otros.
En un país ya con más de treinta años de democracia, resulta intolerable amparar los desafueros que pueda cometer la policía o en el mejor de los casos sus excesos en sus funciones, bajo la disculpa de que son ellos los agredidos, y solamente indica que vamos por mal camino al pretender ciudadanos desinformados. Es tan absurdo como decir que no se podrá grabar ni informar si un policía es sorprendido violando a una o un menor.
Un Gobierno que recoge estas restricciones no merece el menor respeto; todos sus miembros, y no solo el Ministro del Interior, deberían poseer una mínima base de educación constitucional. Pero ellos están bajo la obsesión de cristianizar España y acoplarla a sus retrógradas creencias, ya sea en la educación, ya sea en la moral valenciana de giras nocturnas a bares de copas, ya ocultando las placas de identificación de los policías, ya azuzándoles contra quienes se manifiesten y graben palizas con sus móviles. Tendrán que cachearlos antes de toda manifestación. No le demos más vueltas: no es demagogia ni crítica barata: es simplemente el retorno a la dictadura, tratando de revestirla de cierta apariencia democrática. Y lo grave sería que estos policías actuaran así cumpliendo órdenes estrictas (Director General, Secretario de Estado o Ministro del Interior), con olvido de que la obediencia debida no es una eximente, y por tanto tendrían su cuota de responsabilidad.
Sorprende el máximo silencio de toda la oposición. Lo cual les hace cómplices. Si no lo son, deberían integrarse en masa a quienes se manifiesten el próximo día 23 delante del Congreso, mientras el Partido en el poder apruebe en solitario los Presupuestos que definitivamente nos sumirán en la miseria. Y que no vengan con la coartada del abandono de su labor parlamentaria de oposición: hay veces en que esa oposición es mejor en la calle que en el escaño.
Aunque el verdadero drama reside en que a los ciudadanos no les preocupa mucho este asunto capital.
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Gota de la PERPLEJIDAD: ETA ha comunicado que se plantea no disolverse y permanecerá en la clandestinidad. Los presos de ETA anuncian su voto a Bildu, ‘su única opción’.
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Gota de la INCONGRUENCIA: La Fiscalía abre una investigación sobre el asalto al Colegio Salesiano de Mérida, pero no sobre las declaraciones de Felip Puig sobre los Mossos d’Esquadra.
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Gota sobre el ASESINO CULTURAL WERT: Académicos de la historia y de la lengua suscriben la carta que la Sociedad de Estudios Clásicos ha enviado a Rajoy en la que le piden salvar la cultura clásica de la reforma Wert, que supondría la muerte real de los contenidos griegos y latinos en el sistema educativo.

Nos mienten; La mentira está a la orden del día.






Y yo me pregunto, dentro de unos años ¿quien comprará estas viviendas del banco malo? Se podría dar el caso que los mismos accionistas de bancos, es decir en época de crisis han vendido sus activos tóxicos (sus inversiones pasadas falladas) al estado sin tener pérdidas, esperando a que la economia se recupere para poder volver a comprarlas a buen precio. Una gran estafa, vamos.


La mentira está a la orden del día. El ilusionismo está de moda como instrumento político para que los grandes capitales se salgan con la suya. Una mentira en cada titular que se repite sin mesura en aras de crear ficticiamente una verdad. Contra este tipo de ilusionismo, sólo queda darle la vuelta a este mundo al revés. La crisis no es un meteorito. La integración de la Unión Europea ha desintegrado a Europa. El presidente que más gasta en temas militares, Obama, se llevó el Nobel de la paz. Una belicosa Unión Europea se lleva este año el mismo galardón. El problema en España no es la deuda pública sino la privada, la de los bancos, la de las grandes empresas. La evasión fiscal no se debe a la prestación por desempleo. La prima nunca tiene riesgo porque siempre ganan los mismos. Se propone corregir el déficit fiscal a cambio de más déficit social. El rescate es la mejor manera de hundir a los ciudadanos. La reforma no es laboral por ser una represión contra los trabajadores. Se llama justicia a quien sentencia a favor del BBVA en el caso de una dación de pago en detrimento de una familia que se quedará sin casa pero con deuda. Quienes actúan simbólicamente contra las injusticias llevándose comida de Mercadona son tildados como ladrones; mientras tanto, los banqueros siguen siendo símbolos mediáticos. La soberanía de Rajoy se reduce a la defensa de la cuenta de beneficios de una empresa como Repsol de capital extranjero mayoritario. La mayoría es inversamente proporcional a la minoría hiper representada. Nosotros somos el 99%, y ellos, con suerte, llegan al 1%. No votamos a quienes nos gobiernan. Todo esto y mucho más en el gran circo de la democracia trucada, donde ni siquiera quedan payasos que nos hagan reír, sino magos de poca monta y escapistas a la alemana, y eso sí, mucho prestidigitador a quien ya le vamos descubriendo todas sus fullerías.
Dos de las últimas colosales mentiras son: una, la creación del “banco malo” que paradójicamente es muy bueno para los grandes intereses económicos, y dos, la trampa de la compra de deuda pública española por parte del Banco Central Europeo (BCE). Ambas noticias han sido vendidas con júbilo por las magníficas consecuencias para la economía española, entendida ésta miopemente como la prima de riesgo y los beneficios de las empresas que participan en bolsa. Es cierto que la prima bajó, pero quizás sea para tomar impulso tal como ya sucedió hace unos meses después de unas declaraciones de Draghi. Además, hubo una minoría que reaccionó muy positivamente: el principal indicador bursátil (IBEX 35) creció y creció para la felicidad de las pocas familias que comen de este pastel (nótese que 20 familias y empresarios tienen al menos el 37% del IBEX 35). En el caso de estas ambas medidas-mentiras, se encaraman en otra gran mentira basada en la siguiente táctica: las soluciones son planteadas por afuera de la política, y entonces, quedamos a la deriva de salidas técnicas pero ancladas en una estructura política dominante. La política desaparece como gran truco de magia, y entonces, la encrucijada técnica es ideal para condicionar la toma de decisión. En el caso de la prima de riesgo, una vez hecho desaparecer algunas alternativas políticas, la disyuntiva técnica está entre prima que sube como la espuma con intereses usureros, o BCE comprando deuda a bajo interés. Claro, así, se elige pulpo. Pero esta elección, restringida por la gran mentira de la técnica como arma sustitutiva de la política, también está llena de otras mentiras. Primera: el BCE comprará deuda pública acudiendo al mercado secundario donde se presta dinero a bancos privados para que éstos sean quienes compren la deuda pública. La trampa es perfecta: el BCE presta dinero al 1% a la banca privada para que ésta compre deuda pública a un interés superior sin necesidad de especular. Esto es, la prima de riesgo se convierte así en prima de seguridad. Segunda: bajo esta modalidad, los vencimientos ya no serán a diez años, sino entre uno y tres años, condicionando aún más los tiempos de devolución del préstamo, y por lo tanto, de la política fiscal. Tercera: esto se hará sin relajación cuantitativa. Traducido al castellano: el dinero que inyecta el BCE comprando deuda pública será el mismo dinero que retire por otra vía. La cantidad destinada en compra de deuda pública será la misma que se despoje para otros fines, como por ejemplo créditos productivos, créditos a las pequeñas y medianas empresas. La obsesión monetarista por la inflación sigue siendo el eje de la UE neoliberal. Lo que te doy por allá, te lo quito por acá; así se evita supuestamente que no haya subida de precios que afecte principalmente al capital financiero, que sería el gran perjudicado en caso de inflación porque su dinero se devalúa en términos reales. Para las mayorías, la inflación comienza a ser un problema de segundo nivel, porque primero será disponer de un trabajo y un salario digno, y luego ocuparse que no le afecte la subida de precios. Los poderes financieros europeos vuelven a diseñar política para ellos, y poco le importan que la economía real tenga más restricciones de créditos para salir verdaderamente de esta recesión económica. Cuarta mentira: una notable novedad es la no consideración de las agencias de (des)calificación para esta deuda, de tal manera que cada banco privado podrá usar el titulo, aunque sea basura, porque tiene el aval del BCE, pudiendo así usarlo como garantía para obtener más financiación. Quinta, y la más importante de las mentiras: este préstamo al Estado en forma de compra de deuda pública viene sujeto a la pérdida paulatina de la escasa soberanía que nos va quedando. Se presta pero bajo condiciones ESM (en inglés, European Stability Mechanism), que es algo así como tener un hermano mayor, viviendo en Alemania, a quien ni conocemos ni votamos, y él irá decidiendo qué política social y económica se tendrá que tomar en cada momento. Sin embargo, frente a todas esta sarta de mentiras técnicas, ¿qué se podría hacer políticamente? Auditar deuda ilegítima, reestructurar la legítima, mutualizarla por la vía europea o comprar directamente en el mercado primario sin condicionantes sociales como ya se hacía mediante la monetización de la misma en los bancos centrales nacionales.
En el otro caso, la otra medida-mentira, la del banco malo, lo mismo: descartado los cambios por la vía política, se presentan dos alternativas hipócritamente embarnizadas como técnicas. Ayudar a los bancos o dejar que los clientes salgan perjudicados. De nuevo, pulpo. ¿Pero qué hay de verdad en toda esta operación de trasvase de deuda privada a la pública? El Estado pidió dinero prestado, también sujeto a más condicionantes en materia de política económica, y con ese dinero asume la ardua tarea de desintoxicar todos los activos de la banca privada para hacer frente a los pasivos. ¿Cómo lo hace técnicamente? El banco malo, según Real Decreto Ley 24/2012, es la única sociedad gestora de activos tóxicos. El banco malo se encargaría entonces de gestionar tales activos y asumir las posibles pérdidas; así el banco se convierte en muy bueno para que los bancos intoxicados sean saneados sin coste, y muy malo para los ciudadanos porque se asumen fiscalmente todas las pérdidas de esta operación. ¿Cómo lo podría hacer políticamente? Podría haber dejado que los bancos intoxicados quebraran y luego nacionalizarlos, atendiendo a todos los ciudadanos como es debido. Otra opción: quedarse con estos activos y dedicarlos a la economía social-real, poniéndolos en alquileres baratos. O en vez de un banco malo, realmente se podría haber creado un banco público bueno que se preocupara de los activos intoxicados para las familias españolas, y proceder a bajar el precio de estos inmuebles a partir una actualización, y buscar los mecanismos ventajosos para financiar la compra o facilitar la venta vía dación de pago, sin estar sometidos a embargos.
Nos mienten por todas partes. También nos mienten en nuestra capacidad de cambiar todo este chiringuito artificioso. El ilusionismo de ellos consiste en producir artificialmente efectos en apariencia maravillosos e inexplicables mientras se desconoce la causa que los produce. A ver si nosotros le ponemos algo de ilusión e ilusionismo para cambiar esta secuencia de mentiras.

lunes, 15 de octubre de 2012

La diferencia entre Alemania y España



Entre las numerosas razones que explican nuestra pavorosa situación social, económica y política, hay una que sobresale sobre las demás: la falta de responsabilidad. La culpa, tan católica ella, aquí se perdon
a con facilidad o simplemente se olvida. Ni siquiera se reclama. En Alemania, ser sospechoso de plagiar una tesis doctoral es motivo suficiente como para dimitir. En España, estar imputado por robar fondos a enfermos de SIDA y niños violados no es lo bastante grave como para entregar el acta de diputado.

Por seguir con la comparación, ¿se imaginan que pasaría en Alemania si se descubriese que la actual responsable de elaborar los Presupuestos Generales del Estado falseó las cuentas públicas en su anterior trabajo, en un land alemán? Pues eso mismo ha pasado en España con Marta Fernández Currás, la secretaria de Estado de Presupuestos. Ahora trabaja con Cristóbal Montoro, antes lo hizo como consejera de Hacienda de Alberto Núñez Feijóo. Y allí, en Galicia, desplazó de forma irregular 411 millones de euros en facturas para que su señorito pudiese presumir en 2010 de cumplir con el déficit cuando no era verdad. Así lo ha dejado en evidencia un informe oficial del Consello de Contas sin que Fernández Currás ni mucho menos Feijóo hayan asumido alguna responsabilidad.

Pero lo peor no es que nadie dimita, sino que nadie lo exija. No creo que la diferencia entre Alemania y España esté en la ausencia de una moral individual, sino en la falta de una presión social que evite la impunidad. Siguiendo con Galicia, el mismo informe del Consello de Contas ha desvelado cómo se repartió ese año el dinero público entre la prensa gallega. Fueron 15 millones de euros y solo una pequeña fracción se entregó de forma transparente. La mayor parte de ese dinero se adjudicó según criterios que inducen a pensar mal (para acertar).

¿Puede una prensa subvencionada servir de contrapoder? No sé en Alemania. En España, seguro que no.

¿Por qué Alemania prefiere rescatar a España antes que a sus propios bancos?



Todos sabemos que cuando España quiso ingresar en la Unión Europea (denominada por aquel entonces Mercado Común), Alemania y los países fundadores se mostraron encantados de acogernos en su seno, pero avisándonos de que ese era un club muy selecto y teníamos que cumplir escrupulosamente sus reglas para ser aceptados.

Cuando finalmente el 1 de enero de 1986 España formalizó su adhesión, el precio que pagó para entrar fue el desmantelamiento total de su industria pesada: altos hornos, astilleros y siderurgia, que fueron sacrificados en una salvaje reconversión industrial capitaneada por Felipe González que conllevó muertos, sangre y despidos a mansalva. El peaje ya no pudo ser más alto.

En el reparto de competencias quedó claro que fabricar era cosa de Alemania, y que los españoles teníamos que conformarnos con el sol, el clima y la simpatía para atraer turistas, y como premio de consolación, con factorías de montaje que para eso poseíamos mano de obra barata en abundancia.

A partir de ahí, ¿a qué actividad económica podíamos dedicarnos?... ¿a producir botijos? … No nos habían dejado otra salida que fabricar casas, la gallina de los huevos de oro. Y desde luego si lo hubiéramos hecho ordenadamente y con cabeza, esa opción hubiera podido funcionar razonablemente bien. Pero el pelotazo, y el afán político de presumir de crecimiento, superávit de cuentas públicas y creación de empleo, acabaron con esa posibilidad, y nuestra pretendida opulencia se fue de golpe por el desagüe como un mal sueño. 1

Como los españoles no ahorrábamos lo suficiente para construir tantas viviendas como deseábamos levantar, Alemania nos prestaba el dinero que les sobraba a sus bancos, igual que ahora se muestra dispuesta a volver a prestárnoslo generosamente; en una palabra, en su bondad infinita, los alemanes nos lo financian todo, la burbuja y la crisis… ¿qué más podemos pedir?

Que Alemania rescate a España significa que le presta fondos, no para atender las necesidades de nuestro país y que fluya el crédito hacia la economía productiva y el consumo de las familias, sino para que vaya a parar a las arcas de los bancos españoles y que así éstos puedan reembolsar lo que deben a sus homólogos alemanes. Puesta la ayuda, puesta la trampa. Resulta más barato salvar al soldado Ryan que a los bancos.

¿Pero por qué no inyecta Alemania ese dinero directamente a sus bancos en peligro, en vez de entregárselo a España, si el coste es el mismo, y su destino inevitable es terminar a orillas del Rhin? ¿para qué andarse con tantos rodeos y complicar tanto las cosas? ¿sólo para marearnos y despistarnos? 2

No. La razón es mucho más simple: si Alemania rescata directamente a sus bancos, la factura tendrán que pagarla los contribuyentes alemanes, mientras que si Alemania rescata a España, la factura del salvamento de los bancos alemanes la pagaremos los contribuyentes españoles. Una diferencia abismal.

Como la deuda ofende, mejor quédatela tú, que te hace más falta. En una sociedad capitalista, toda crisis tiene que tener unos ganadores y unos perdedores, que poco o nada tienen que ver con quienes la han desencadenado. Contiendas que, como es natural, no ganan los que tienen más razón, sino los más poderosos.

La crisis constituye una oportunidad preciosa para exprimir más a los de abajo, objetivo común en el que coinciden tanto los capitalistas alemanes como los españoles, excepto en que, desde un punto de vista electoral, sacrificar a la gente y los recursos públicos para salvar a la banca privada resulta sumamente impopular, por lo que siempre es preferible que esa medida la adopten otros, y dado que los países del sur son más débiles, lo adecuado es que sean ellos los que se coman el marrón y su población la que sufra los recortes. La mejor manera de deshacerse discreta y cómodamente de la porquería propia es endiñársela al vecino si se deja. Maniobra que, en este caso, no presenta problema alguno, porque nuestros amigos teutones tienen por estos lares un chico muy aplicado, dispuesto y obediente que hace todo lo que le dictan sin rechistar.

La burbuja ha explotado, pero la deuda impagable se mantiene viva, sin embargo su estallido solo ha afectado a los ciudadanos de a pié que van a ser los chivos expiatorios de ella, cuando lo justo sería que los bancos privados españoles quebrados se nacionalizasen, y los bancos privados alemanes, que tanto contribuyeron a hinchar desmesuradamente la burbuja inmobiliaria hispánica, se cobrasen su deuda en urbanizaciones y no en dinero público.

Por el contrario, la solución que el sistema nos brinda, es más precariedad y sueldos de miseria, o paro y hambre, a elegir. El fusilamiento o la horca. Un menú apetitoso y bajo en calorías. Y es que, en esta Europa solidaria de los mercados, cada cual arrima el ascua a su sardina, descargando sus pecados y culpas sobre los demás; actitud que por cierto también imita Cataluña, revistiendo los intereses económicos de su oligarquía con un ropaje sentimental e identitario para ganar más adeptos. En cuanto a los americanos, aunque les parece estupendo que se rompa el euro, les preocupa que las disputas internas de los socios europeos pongan en peligro sus inversiones en el viejo continente y especialmente en los países del sur.

Mientras, adormecidos por el espejismo del estado de bienestar, los ciudadanos españoles hemos olvidado que la guerra de los de arriba contra los de abajo se mantiene tan pujante y feroz como el primer día, aunque los tanques de ayer se denominen hoy primas de riesgo.

domingo, 14 de octubre de 2012

Indignación y repudio mundial ha causado ...

Fernando Garcia ha compartido la publicación de CNN en Español contigo.
CNN en Español
Indignación y repudio mundial ha causado el atentado contra la niña paquistaní Malala Yousufzai, que se enfrentó al Talibán y defendió el derecho a la educación en su país:
http://on.cnn.com/OTEKd9
Ver o comentar la publicación de Fernando Garcia »



España, una claudicación


Buenos días.
Grandes bancos están tras el aumento de precios de los alimentos

¿A qué se debe el aumento de la comida en medio de los nubarrones de la economía global? Las causas son complejas y variadas, pero el diagnóstico de la FAO en julio contenía un dato clave: no había problemas a nivel de oferta y demanda.
En otras palabras, ni los factores climáticos que pueden afectar la oferta (sequías, por ejemplo), ni un súbito aumento de la demanda (como en los últimos años con China e India) explican esta disparada de los precios.
Según el WMD, en el corazón de la especulación se encuentran grandes nombres de la banca como Goldman Sachs, Morgan Stanley, Barclays, Citibank, Deutsche Bank, HSBC y JP Morgan.
Este poder de fuego de los grandes fondos financieros se ha exacerbado con la crisis económica mundial.
http://www.librered.net/?p=21628 

Entre los especuladores habrán apreciado que está el HSBC, ¿les suena de algo?
Pues eso.


Tengo el triste deber de comunicarles que por mucho que vivan ustedes, ninguno verá pagada la famosa y brutal deuda, y por tanto están condenados a vivir en penuria perpetua. Y probablemente sus hijos también.
Es una deuda impagable por mucho que nos recorten y sangren, salvo que se expropie a los ricos, y así estamos-están ustedes a expensas del capricho, conmiseración y rebaja de avaricia de los acreedores. Es mucho peor que comprar una lavadora a plazos o un piso en miles de hipotecas. Al final, a España la desahuciarán y no habrá dación en pago para recuperarla. Aquí leemos que el 35% de los trabajadores cobran el ridículo salario mínimo de 641 euros o menos y nos quedamos tan frescos. O que el 40% de los autónomos están en riesgo de pobreza y luego quieren que paguen el IVA.
Es vano y tontorrón seguir analizando y discutiendo las causas de la crisis que ha originado esta hecatombe fiduciaria. Nadie se va a responsabilizar ni por las buenas ni por las malas. De modo que se debe y hay que asumirla. Porque parece que si no lo hacemos será peor. Nos convertiríamos en apestados, como si fuéramos secesionistas, que ya lo ha dicho Rajoy que fuera de Europa solo existe la nada. Claro que también ha agregado que nos recorta no para fastidiar, puesto que es una buena persona, sino para crecer y crear empleo. Nuestros nietos se pondrán robustísimos. Toda la vida en manos y usura de acreedores sin comerlo ni beberlo. Porque es impensable la única solución racional: la condonación total de la deuda, que voluntariamente nos la perdonaran. Ellos seguirían ganando dinero y nosotros gastaríamos con más tino.
Y descartada esta entelequia, ¿de verdad que no se puede hacer nada, aparte de lo de los ricos? Pues está jodidillo. El PSOE algo, poco, podría hacer, si acaso suavizar el grado de injusticia social, pero está moribundo. El PSOE ha llegado a la perfección. A la perfección de lo inútil, quiero decir. No es de izquierda, no es de derecha, no es de centro, no es de nada. Es una sombra, una reliquia. Si se produjera el desastre en País Vasco, Galicia y Catalunya, ¿dimitiría Rubalcaba o tampoco? Tampoco. Bajo cualquier disculpa irán alargando alargando el proceso de renovación y el desastre continuará caminando hacia la extinción. Y la gente no le quiere votar masivamente a IU, no se sabe bien por qué, desconfían, en el fondo tiene miedo, la ven fuera de tiesto. Ésa es la desgracia, el PP es horrible y esquilmador, pero los otros son peores. Y no lo digo por fastidiar, como Rajoy. Además esto supera la disputa política. Esto es simplemente que España ha sido y es una estafa, una villanía económica, un país indecente de política vencida, un país de crucifixión y lenta agonía, en el que no cabe ni nos atrevemos a la emoción del riesgo de no pagar, como defienden los indignados que ayer batían sus cacerolas por las ciudades del mundo.
Me voy a echar al Gordo de la Primitiva.

Desde las últimas pérdidas imperiales España es tierra de ‘regeneracionismo’, de irredentismo y hasta de psicologías sociales… amen de fascismos varios. Pero los ‘regeneracionismos’ como productos históricos tienen fecha de caducidad. En algunos casos desde hace casi un siglo, cuando llegó el nuevo imperialismo, el yanqui, y sustituyó a los obsoletos. Si se creía haber visto lo que daba de sí el capitalismo (y el imperialismo de matriz europea) pronto se comprendió que se estaba en otro cambio de ciclo del metamórfico dominio del Capital. 

Ya no hay regeneración posible delante de la ‘cocacolización’, y esto también vale para el neo-regeneracionismo representado por los independentismos de nuevo cuño. El problema una vez más es el sistema económico, el capitalismo monopolista planetario, un sistema generador de crisis de las que hasta ahora ha ido alimentándose para sobrevivir, pero que ignora que nada es eterno, y que las campanas ya doblan por él. Solo que se hace necesario darle el empujoncito para que caiga definitivamente y no se derrumbe por inercia sobre nosotros.
"En Europa hay una especie de cortina de humo que no sólo comparten sectores de derecha sino también algunos sectores de izquierda que forman parte de regímenes socialdemócratas, que tienden a coincidir en condenar la “deriva populista” de las revoluciones populares latinoamericanas. El problema es que la socialdemocracia europea se ha acoplado al tren del neoliberalismo. En casi todos de los países europeos la socialdemocracia ha jugado no un papel opositor al modelo dominante, sino un papel de complementación al modelo dominante."