miércoles, 22 de agosto de 2012

“Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”



Miren ustedes, estoy hasta el gorro de oír esta frasecita que parece resumirlo todo y que pretende hacer cómplice y corresponsable de la crisis a todo el mundo. A esos políticos, medios de comunicación, tertulianos de tres al cuarto, casualmente comprometidos con el neoliberalismo imperante, les basta con soltar la frasecita y parece que han descubierto América y que la culpa de la crisis es de todos.
Lo grave es que, con tanto repetirlo, hay gente normal, gente que se lo ha creído, y repite la misma historia y se corresponsabiliza de algo de lo que no tiene culpa.
¡Y un huevo! Yo –y supongo que la gran mayoría de la gente que conozco y los que entran en kabila— no hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Hemos vivido como hemos podido, con nuestros medios, ni más ni menos; como nos han dejado. Ahora resulta que después de haber montado la de dios es Cristo, tratan de corresponsabilizarnos a todos y se quedan tan a gusto.
No señores, estoy harto. Yo no he gastado más de lo debido. Yo he vivido a mi ritmo, no he especulado con nada, no he hecho negocios inmobiliarios, no he tenido beneficios desorbitados. He vivido de mi pensión, sin más. No, yo no tengo la culpa. No voy a aceptar esa mentira por mucho que lo repitan. Y a la gran mayoría les pasa igual. ¡No somos culpables de esta crisis, en absoluto!
la crisis que_la_paguen_los_ricos_ii
A ver si es que vamos a tener todos culpa. ¡Y una leche! O sea, que la culpa es de quien ha gastado lo que tenía. La culpa es de quien se ha acercado a un banco y, en base a su situación económica, le han concedido una hipoteca para comprar una casa. O resulta que la culpa es de quien tenía un trabajo y ahora está en paro. Mientras, los grandes capitales o emigran o salen a la superficie amnistiados por un gobierno vil que se alía con los poderosos y se van de rositas.
Y ahora para que quede claro voy a citar a algunos de los culpables.
  • La culpa es de esos banqueros que han jugado al Monopoly con activos financieros ficticios, con dinero que no tenían, que se han puesto sueldos multimillonarios, que han destrozado las Caja de Ahorros y han supuesto un agujero de 100.000 millones de euros.
  •  La culpa es de esos políticos que han gastado cientos de millones euros en complejos sin terminar, aeropuertos sin aviones, macro-urbanizaciones inútiles, instituciones socioculturales gigantescas, que se han puesto cargos de confianza a tutiplén para crear su red mafiosa y no dar ni golpe, los mismos que han manejado para sus propios intereses las Cajas de Ahorro. Los que han creado tramas organizadas de financiación ilegal de su partido político o han metido la mano en la caja. Los que no persiguen pertinentemente el fraude fiscal.
  • La culpa es de las empresas constructoras que aliadas con los bancos (las grandes constructoras son grandes accionistas de los bancos y viceversa) han creado una burbuja inmobiliaria que nos ha estallado en la cara a todos, mientras que a ellos les han caído los billetes a espuertas.
  • La culpa es de todos los que defraudan a Hacienda. Esas grandes empresas que si pueden no pagan el IVA y trabajan con dinero negro, y que tienen cuenta en paraísos fiscales y/o utilizan empresas SICAV para evadir impuestos. Esos que presumen de patriotas.
  • La culpa es de personajes, como el juez Dívar o el rey Juan Carlos, que se gastan el dinero de los contribuyentes en fines de semana en Marbella, en cacerías de altos vuelos o en otros menesteres particulares.
Yo desde luego, y estoy seguro de que ustedes tampoco, no me encuentro entre estos grupos de caraduras y vividores. No nos llamamos Urdangarín, ni Fabra, ni Camps, ni Bárcenas, ni Rato, ni Antonio Fernández, ni Oliva, ni… Ellos son los que han vivido por encima de nuestras posibilidades, los que nos han robado y nos roban por encima de nuestras posibilidades. Por lo tanto, que se dejen de gilipolleces y, que digan quienes son los culpables, que los paganinis ya sabemos que somos nosotros, mientras ellos se han forrado y ahora desaparecen del mapa, seguramente con su fortuna a buen recaudo, en alguna isla del caribe.
Suscribo totalmente la lista de culpables. Indudablemente. Y no, ni yo ni la mayoría hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, es totalmente cierto. Pero también es cierto que yo conozco personas que se compraron torres que era de cajón que no podrían pagar. La locura fue que eso fuera permitido: la especulación, la bolsa especulativa, la burbuja inmobiliaria. Ahí está el error y los culpables. Pero también recuerdo que con mis amigos lo hablábamos y nos decíamos, cómo va fulanito a pagarse esa torre en esa urbanización de lujo??, te aseguro que nos lo preguntábamos entre inquietos, dudosos y a la vez horrorizados. Naturalmente hoy ya no tienen esa torre, que es del banco, o estará cayéndose a trozos. 

La gente que hizo esas locuras, que todos sabemos que la hubo, es en realidad la gente que siempre hace locuras en la vida. Eso existió, y por desgracia más de lo deseado. También existió la avaricia humana, sencillamente porque eso existe. Pero la crisis no la provocaron ellos: ellos fueron las víctimas mayores, quienes crearon la crisis fueron los que tú dices, y otros

martes, 21 de agosto de 2012

evitado?


Nuestro sistema financiero ha sido muy dependiente de la financiación exterior para atender las necesidades de la demanda privada ligada al sector inmobiliario.
Es cierto que en España la deuda privada crecía en exceso durante el boom inmobiliario mientras se construían la mitad de todas las viviendas que se edificaban en Francia, Alemania y Reino Unido juntas. Es cierto que se carecía de la necesaria regulación y supervisión financiera internacional y que no se tomaron las medidas necesarias para evitar y romper la burbuja. Pero también es cierto que, entonces, las Agencias de Calificación de Riesgos nos daban la máxima calificación crediticia y que los bancos extranjeros, fundamentalmente alemanes, prestaban dinero a nuestras entidades sin ningún reparo por parte ni del Bundesbank ni del BCE.
Durante ese “milagro español” que fue la burbuja, ni nosotros ni nadie se ocupó de aguarnos la fiesta.
Una fiesta financiera que se acabó definitivamente con la caída de Lehman Brothers en septiembre de 2008. Entonces, España era un país de éxito con buenas credenciales de gestión de crisis financieras. Nuestro modelo de supervisión, con las provisiones anticíclicas, era considerado un ejemplo a seguir.
La estrategia del Gobierno de entonces fue llevar a cabo una reforma gradual y persistente de nuestro sistema financiero, persiguiendo que los costes de reestructuración los asumiese la banca y no los ciudadanos, y haciéndolo a un ritmo atemperado, para impedir que el sistema financiero se colapsase. Todo ello bajo la previsión de que la fase más aguda de la crisis se alcanzaría en 2009, para luego ir hacia una lenta pero constante recuperación.
La transformación de nuestro sistema financiero en esos años fue importante. Pasamos de 45 a 15 entidades, se dotaron fuertes provisiones, se amplió el Fondo de Garantía de Depósitos, se creó el FROB y se reformó la estructura de gobernanza de las cajas de ahorro, por citar los cambios más relevantes.
Pero entonces, ninguna institución, ni el FMI, ni la Comisión, ni el BCE, previeron un escenario macroeconómico de recesión tan prolongado, ni de pérdida de confianza del euro como la iniciada a partir de agosto.
Una nueva recesión sin adecuadas políticas de crecimiento significa más desempleo, más morosidad y más activos inmobiliarios en el balance de las entidades, aumentando sus necesidades de capitalización y restringiendo aún más el crédito. Los últimos datos de morosidad bancaria correspondientes al mes de junio, en el que se alcanza el máximo histórico y la evolución del desempleo, avalan esta afirmación.
Quizá las reformas financieras deberían haberse realizado a un ritmo mayor aunque no lo demandara entonces el principal partido de la oposición que ahora, en el Gobierno, tanto se queja. La verdad es que ahora es fácil verlo, pero lo cierto es que entonces se evitó el colapso del sector financiero y que la crisis financiera se ha precipitado en estos últimos meses.
España pidió formalmente el pasado día 25 de junio el rescate bancario al Presidente del Eurogrupo, dañando la imagen de nuestro país y entregando las llaves de nuestra política financiera. El Gobierno ha cometido graves errores que precipitaron los acontecimientos.
En primer lugar, haber diseñado una reforma financiera sin conocer el importe de las necesidades de recapitalización bancaria y sin consensuar el detalle de las condiciones del rescate antes de solicitarlo. Todo ello, ha provocado una gran incertidumbre en los inversores, con la consiguiente presión sobre la prima de riesgo y el tipo de interés de la deuda pública que todavía continúa. El Gobierno abrió en canal al sistema financiero para intervenirlo quirúrgicamente, pero aún no sabía ni cuáles eran los órganos dañados ni el instrumental quirúrgico que disponía. Lo lógico hubiera sido, primero, determinar las necesidades de recapitalización de las entidades financieras. Segundo, diseñar y acordar el mecanismo de financiación de acuerdo con nuestros socios, la UE, el BCE y el FMI. Tercero, articular y presentar la reforma financiera.
En segundo lugar, la pésima gestión de Bankia, anunciando el ministro unas necesidades de capital continuamente crecientes, ha desatado la pérdida de confianza en la solvencia del conjunto de las entidades financieras y ha demonizado al Banco de España.
Estos errores han sido determinantes para llegar a la situación en la que nos encontramos. Los inversores requieren un marco económico y jurídico claro, transparente y seguro antes de decidir invertir y eso no lo encuentran en nuestro país. La petición del segundo rescate la dan por descontada y, de nuevo, será la pésima gestión del Gobierno la causante porque los fundamentos de la economía española no lo justifican. España no se merece ser intervenida.
El memorando que fija las condiciones del rescate de nuestro sistema bancario supone un cambio en profundidad del modelo financiero y de supervisión de vital trascendencia para el futuro de nuestro país. Hubiera sido lógico y deseable democráticamente que las condiciones se hubieran debatido en el Parlamento español antes de su firma, pero el Gobierno y el PP lo han impedido. Se discutió en Parlamentos europeos, como el alemán y el finlandés, pero desgraciadamente no en el español. A la crisis económica el Gobierno le añade también una crisis democrática. Se legisla a golpe de decreto y la verdad es que la mayoría absoluta, conseguida sobre la base del mayor fraude electoral de la historia, no confiere la verdad absoluta.
Puede que el rescate se pudiera haber evitado. Eso es algo que no podremos saber, pero lo que sí sabemos es que la gestión de este Gobierno no podía haber sido peor en términos económicos y políticos.

Esta demostrado que cuando mas tiempo se tarda en atajar un problema bancario mayores son los costes. Es tipico de politicos incompetentes/demagogicos retrasar la resolucion bancaria ya que son los unicos que tienen que ganar con eso (y a menudo de paises en desarrollo) . Esto crea inequivocamente un problema mayor y multiplica por mucho los gastos a los contribuyentes. Lo de arriba por tanto es demagogia no economia.

domingo, 19 de agosto de 2012

Necio, cínico y consciente o inconscientemente cruel.


Aznar era políticamente una mala persona. Felipe González, un vanidoso descuidado. Zapatero, políticamente endeble. Pero Rajoy es simplemente un necio. Es asombroso que los españoles hayan elegido a este señor como presidente. Pero es aún más asombroso que una buena mayoría continúe sustentándole. A lo que se ve e intuye, los españoles somos de mala calidad democrática.
Porque es de necios decir, ni aun de pasada, que ‘nos preocupamos demasiado por lo material, y que al final los seres humanos somos sobre todo personas, con alma y con sentimientos, y esto es muy bonito y me reconforta mucho’.
¿De qué quiere el señor Rajoy que estén preocupados los cinco millones de parados, los millones de españoles que viven en la pobreza, los pensionistas que ni haciendo equilibrios pueden llevar una vida digna, los seiscientoeuristas o los funcionarios que ven amenazados sus puestos de trabajo, los mendigos en las puertas de los híper? No está el horno para sentimentalidades ni espiritualidades. Es insultante que quien lo dice, ni sus centauros, no esté preocupado por lo material al tenerlo asegurado con suficiencia y alevosía. Necio, cínico y consciente o inconscientemente cruel. La crueldad, el gran pecado de los gobernantes poderosos. Se les va el impulso político en romerías, códices y plegarias. Con su sentimentalidad de plástico y cartón-piedra. La sentimentalidad de la mentira. Rajoy no ha dicho una verdad en su vida, ni cuando estaba en la oposición ni desde que está en el Gobierno. Siempre hace y dice lo contrario de lo que hizo y dijo. La sentimentalidad de machacar al débil. La espiritualidad de no llamar a las cosas por su nombre para desnaturalizarlas. La espiritualidad de reprimir con dureza los actos cívicos y amenazar las libertades más esenciales. La espiritualidad de ceder ante los terroristas como si no cediera y antes tanto condenaba. La espiritualidad de impedir que las mujeres dispongan de su cuerpo. La espiritualidad del servilismo europeo. De la restricción brutal de la cultura y la enseñanza. La espiritualidad indecorosa del control obsceno de la televisión y la radio públicas. La espiritualidad de los niños con tartera. La espiritualidad de su sumisión al Opus Dei. La espiritualidad de vender armas. La espiritualidad de condonar deudas y fraudes de los ricos. La espiritualidad de poner en peligro la salud de los españoles. Del estúpido intento de convertirlos en cómplices aprobadores de sus recortes. La espiritualidad de no tener la menor sensibilidad social. La espiritualidad de su zafiedad ideológica. La espiritualidad de la gran paradoja de los de su capa, casta o clase social. La espiritualidad de sentirse reconfortado con su alma y la necedad de sus sentimientos tan bonitos. Rajoy o la espiritualidad de la injusticia social que apadrina.

 Rajoy se asemeja mucho a una cabeza disecada de fundador de alguna orden de estupidarios. Coincido con usted que Aznar fue la garrapata de España y Rajoy la consecuencia de un partido, como el PP, que simulan jugar el bridge en el salón y luego montán un chiringuito en el jardín, porque viene el obispo. Rajoy no sabe hacer política, no es un hombre culto, no da la talla en esta Crisis. Quizá, y con el paso del tiempo dure menos que un pinar en esta España nuestra, pero eso si, tendremos un prresidente con alma y muy cercano a hacer lo que esté en su mano por cerrar contenedores y animar a la ciudadanía a que enferme, lo menos posible. Por no gastar es capaz de todo, pero ese todo siempre nos cuesta un riñón, evidentemente a los demás. 

La droga infinita

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La droga infinita

Sonrisa absoluta, oro fantástico, clímax, son nombres que esconden un sinfín de drogas de diseño, cada vez más numerosas y peligrosas.
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viernes, 17 de agosto de 2012

Calling You (Bagdad Cafe) - Jevetta Steele...

.com. While away the time listening to the most exquisitely songs using this linkVer o comentar la publicación de Fernando Garcia »

HASTA LOS WEBOS DE LA CRISIS¡¡¡¡¿Votaste al PP? pues ahora te jodes



Los del PP Quieren seguros sanitarios para los ricos, la seguridad social para los trabajadores y la beneficencia para el resto.
Bajo el discurso de una supuesta insostenibilidad financiera, haber “vivido por encima de nuestras posibilidad
es” y con una población en shock por la crisis actual, tras el goteo, llega ahora el turno al chorro de agua helada en forma de un Real Decreto Ley (RDL 16/201

2, 20 de abril) que comporta pasar de un sistema nacional de salud a un sistema tripartito basado en los seguros sanitarios para los ricos, la seguridad social para los trabajadores y la beneficencia para el resto de personas. El RDL del Gobierno del PP es una contrarreforma sanitaria que nos lleva tres décadas atrás. Primero, porque se pasa de un sistema financiado con impuestos directos a un sistema basado en la financiación de un modelo de seguros con el pago del afiliado (asegurado) o el protegido (beneficiario) por la Seguridad Social y numerosos copagos. Segundo, porque se renuncia a la atención sanitaria universal excluyendo a los sectores más débiles de la sociedad española: inmigrantes sin papeles y discapacitados con una discapacidad menor del 65%, entre otros colectivos. Tercero, porque se establecen tres niveles de servicios sin definir aún, lo que apunta a una reducción de las prestaciones básicas y la generación de un sistema de beneficencia que “arrastrará” a la clase media hacia los seguros privados con prestaciones complementarias sometidas a repago. Millones de pensionistas, cuya economía raya en la subsistencia, deberán realizar “repagos” (un “impuesto sobre la enfermedad”) según su nivel de renta (una gestión que es compleja e injusta), y pagar por fármacos que sirven para “síntomas menores”. Y cuarto, ya que se niega la sanidad a inmigrantes o personas enfermas socialmente excluidas, el “nuevo” sistema acarreará problemas de salud pública con la saturación de los servicios de urgencias y la probable aparición de epidemias. Además, es un modelo implantado en forma autoritaria y anticonstitucional que producirá graves problemas de salud y desigualdades, especialmente en pobres, enfermos crónicos, discapacitados y quienes deban desplazarse a los centros sanitarios. Ese modelo significa “avanzar” hacia una sanidad mercantilizada, injusta, que rompe el concepto de ciudadanía y solidaridad social, que abre paso al clasismo, la desigualdad y es el fin del derecho universal a la sanidad y la salud.

Los sistemas de sanidad públicos, accesibles, con organización y gestión esencialmente públicas y una elevada calidad de prestaciones, ofrecen resultados globales de salud mejores que otros modelos. Que el sistema sanitario público pueda mejorar su eficiencia (con más atención primaria y menos gasto farmacéutico), calidad (con más atención en salud mental por ejemplo) y equidad (protegiendo a toda la población) no puede ser excusa para que las fuerzas económicas y políticas que favorecen la mercantilización sanitaria destruyan un modelo conseguido a través de largas luchas sociales. La atención sanitaria debe ser un derecho ciudadano independientemente de la condición social y el lugar donde se viva y no una mercancía que solo consuman los “clientes” que puedan pagarla

miércoles, 15 de agosto de 2012

Si es usted jubilado y el Gobierno le dice...

Si es usted jubilado y el Gobierno le dice:
-      que le sube los impuestos,
-      que tendrá que pagar por las consultas médicas,
-      que ya no puede haber ayudas sociales o para la dependencia,
-      que ya no hay una plaza en una Residencia pública para usted

¿Qué hacer? ¿No le llega su pensión? No se desespere.
Los jubilados tenemos un plan:
-      Cada ciudadano de más de 65 años deberá comprar una pistola y 4 balas
-      Se le permitirá disparar a 4 políticos
-      No es necesario matarlos (...
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La humanidad se expone a un peligro cada vez mayor por el cambio climático




Durante años, los climatólogos han estado advirtiendo al mundo de que el alto consumo de combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas natural) va a provocar un cambio climático de origen humano. La creciente concentración de dióxido de carbono (un subproducto de la quema de combustibles fósiles) en la atmósfera causaría el aumento de las temperaturas del planeta y la modificación de los patrones de precipitaciones y tormentas, elevando con ello el nivel del mar. Hoy, esos cambios están afectando a todas las regiones de la Tierra, a pesar de la existencia de poderosos grupos de presión corporativos y propagandistas de medios de comunicación, como Rupert Murdoch, que intentan negar esta verdad.

Este verano, Estados Unidos ha vivido su peor sequía de los tiempos modernos. El Medio Oeste y los Estados de las llanuras, granero de la nación, sufren una enorme ola de calor: más de medio país está en emergencia y hay pocas expectativas de que la situación amaine.
Al otro lado del mundo, Pekín se ha visto afectado por las peores lluvias de las que se tenga registro, y las inundaciones han causado numerosas víctimas. Japón se enfrenta a precipitaciones torrenciales. Dos de las regiones áridas más pobres de África —la región del Cuerno de África, en el Este, y el Sahel, en el Oeste— han sufrido sequías y hambrunas devastadoras en los últimos dos años: las lluvias nunca llegaron, lo que ha causado la muerte de miles de personas, mientras que millones se enfrentan a perspectivas más que sombrías.

Los científicos han dado un nombre a nuestra era, el antropoceno, término basado en raíces del griego antiguo que significa 'época del dominio humano'
Los científicos han dado un nombre a nuestra era, el antropoceno, término basado en raíces del griego antiguo que significa “época del dominio humano”, un nuevo periodo de la historia en el que la humanidad se ha convertido en la causa del cambio ambiental a escala mundial. La humanidad no solo ha afectado al clima de la Tierra, sino también a la composición química de los océanos, los hábitats terrestres y marinos de millones de especies, la calidad del aire y el agua, y los ciclos del agua, el nitrógeno, el fósforo y otros componentes esenciales que sustentan la vida en el planeta.
Durante muchos años, el riesgo del cambio climático se miraba como una posibilidad lejana en el futuro, a la que tal vez tuvieran que hacer frente nuestros hijos o nietos. Por supuesto, por sí solo eso habría sido motivo suficiente para actuar. Pero hoy comprendemos mejor que el cambio climático nos afecta también a nosotros, a nuestra generación.
Hemos entrado ya en una era nueva y muy peligrosa. Si es usted una persona joven, el cambio climático y otros riesgos ambientales de origen humano serán factores importantes en su vida.

Si es usted una persona joven, el cambio climático y otros riesgos ambientales de origen humano serán factores importantes en su vida
Los científicos enfatizan la diferencia entre el clima y el tiempo. El clima es el patrón general de la temperatura y las precipitaciones en un lugar determinado. El tiempo es la temperatura y las precipitaciones en ese lugar en un momento específico. Como reza el viejo dicho, “el clima es lo que uno espera, el tiempo es lo que llega”.
Cuando las temperaturas son muy altas o las lluvias son inusualmente fuertes o leves, los científicos tratan de determinar si son el resultado del cambio climático de largo plazo o simplemente reflejan la variabilidad esperada. Por tanto, ¿son la actual ola de calor en EE UU (que ha hecho de este el año más cálido del que se tenga registro), las intensas inundaciones de Pekín o la grave sequía del Sahel casos aleatorios de mal tiempo o más bien el resultado de un cambio climático de largo plazo inducido por el hombre?
Hubo un largo periodo en el que los científicos no podían responder con precisión a esta pregunta. No estaban seguros de si un desastre climático en particular se podía atribuir a causas humanas en lugar de a la variación natural. Ni siquiera tenían certeza de poder detectar si un acontecimiento en particular (por ejemplo, lluvias intensas o una sequía) fuera tan extremo que se pudiera calificar como anormal.

Los científicos pueden detectar el cambio climático de largo plazo en la mayor frecuencia de fenómenos extremos
Sin embargo, en los últimos años ha surgido una nueva ciencia del clima que se centra en la “detección y atribución”, y ha hecho grandes avances tanto en lo conceptual como en lo empírico. “Detección” significa poder determinar si un fenómeno extremo es parte de fluctuaciones climáticas normales o si, más bien, es síntoma de un cambio climático más profundo y de largo plazo. “Atribución” es la capacidad de asignar las causas probables de un suceso a la actividad humana o a otros factores. La nueva ciencia de la detección y atribución está agudizando nuestros conocimientos y dándonos todavía más razones para preocuparnos.
Varios estudios realizados en el último año han demostrado que, de hecho, los científicos pueden detectar el cambio climático de largo plazo en la mayor frecuencia de fenómenos extremos, como olas de calor, lluvias torrenciales, sequías graves y tormentas fuertes. Mediante el uso de avanzados modelos climáticos, no solamente están detectando el cambio climático de largo plazo, sino que también están atribuyendo al menos algunos de ellos a causas humanas.

Los políticos de todo el mundo se muestran reticentes a actuar contra el cambio climático ya que las compañías petroleras y carboneras son políticamente muy poderosas
En el último par de años han ocurrido una cantidad impresionante de fenómenos extremos en todo el planeta. En muchos casos hubo factores naturales de corto plazo que influyeron más que las actividades humanas. Por ejemplo, a lo largo de 2011 prevalecieron en el océano Pacífico condiciones relacionadas con La Niña, lo que significa que cerca del sureste de Asia aumentaron las temperaturas de las aguas, mientras que cerca de Perú fueron más frías. Esta situación temporal causó cambios de corto plazo en los patrones de precipitaciones y temperaturas, causando, por ejemplo, fuertes inundaciones en Tailandia.
Sin embargo, incluso tras controlar atentamente estos cambios naturales de año a año, los científicos también han descubierto que es probable que varios desastres recientes también estén influidos por el cambio climático de origen humano. Por ejemplo, se puede aventurar que el calentamiento del océano Índico —causado por el hombre— desempeñó un papel en la grave sequía de 2011 en el Cuerno de África, que provocó hambre y conflictos y afectó a millones de personas ya muy empobrecidas. La actual megasequía de EE UU probablemente sea consecuencia de una combinación de causas naturales, como La Niña, y de una masiva ola de calor agravada por el cambio climático de origen humano.
Las evidencias son sólidas y se están acumulando con rapidez. La humanidad se está exponiendo a un peligro cada vez mayor debido al cambio climático que ella misma ha generado. Como comunidad global, tendremos que pasar rápidamente y con decisión en el próximo cuarto de siglo de una economía basada en los combustibles fósiles a otra basada en tecnologías energéticas nuevas y avanzadas de bajo consumo de carbono.
La opinión pública mundial está lista para escuchar ese mensaje y actuar en consecuencia. Sin embargo, los políticos de todo el mundo se muestran reticentes, sobre todo debido a que las compañías petroleras y carboneras son tan políticamente poderosas. El bienestar humano y hasta la supervivencia de la humanidad dependerán de que las evidencias y los conocimientos científicos puedan triunfar sobre la avaricia miope, la timidez política y la constante propaganda anticientífica de las grandes empresas.

La amenaza de recesión en la zona euro prueba la necesidad de políticas de reactivación




La amenaza de recesión en los países del euro es un hecho. En conjunto, el PIB de las economías de la Eurozona se contrajo en dos décimas durante el segundo trimestre de 2012, a pesar de que Alemania creció un poco más de lo esperado en términos intertrimestrales (0,3%) y Francia consiguió evitar una caída del PIB, aunque sigue en fase de estancamiento. Pero España, Italia y Portugal acumulan más de dos trimestres de caída. El moderado crecimiento alemán no es suficiente para compensar el lastre de las economías sometidas a intensos ajustes presupuestarios, cuya reactivación no está prevista al menos en los próximos cuatro trimestres.
A efectos de la Eurozona, Alemania y los países asociados ideológicamente a la austeridad presupuestaria (como Finlandia, cuyo PIB se ha contraído el 1% en el segundo trimestre después de crecer el 0,8% en el primero) están pagando el precio de una estrategia económica equivocada, consistente en imponer en todos los países del área monetaria restricciones presupuestarias y férreos controles del déficit sin contrapartida alguna. Esta estrategia de moderación universal propicia alguna mejora competitiva en la economía dominante (en este caso Alemania), bien porque sus exportaciones aumenten, bien porque absorba los flujos de capitales procedentes de países cuya deuda sufre una presión mayor. Pero rompe el equilibrio económico y países como Francia o Finlandia corren el riesgo de pagar la factura de las recesiones de países como España o Italia.
En una zona monetaria, las depresiones de unos países se contagian o debilitan a otros. Los ajustes de gasto público y los costes financieros punitivos a cambio de los rescates agravan el hundimiento de la demanda en los países damnificados y penalizan el ahorro necesario para hacer frente a los compromisos de deuda. En España, el Gobierno se ha encargado además de agravar el problema castigando innecesariamente la formación del ahorro. El conjunto de la Eurozona no respirará cómodamente hasta que se reactiven las economías llamadas periféricas. Este es un argumento que puede demostrarse empíricamente y que se confirmará probablemente durante los próximos trimestres.
La situación tiende a empeorar políticamente, porque la desaceleración económica en Europa resta capacidad de crecimiento a Estados Unidos y Japón; a partir de septiembre aumentará la presión de Estados Unidos para que Bruselas, Berlín y Fráncfort atemperen las estrategias de austeridad a cualquier precio y propongan políticas de crecimiento complementarias con la estabilidad de la deuda. También subirá la temperatura social de los países que eliminan la protección social y soportan tasas de desempleo incompatibles con la estabilidad interna. Como España. Las ventajas de los ajustes radicales no están muy claras (en España el déficit permanece en torno al 8% del PIB a pesar de las continuas mutilaciones del gasto en sanidad y educación), pero el malestar crece por momentos.

jueves, 9 de agosto de 2012

Nuevas historias de Pepe Amable en la tierra del Obispo de Hipona.



Hace un par de meses ya les hablé de nuestro amigo. Las cosas no han mejorado para él. Sigue en el paro sin subsidio de ningún tipo. Se acercó (con mucha vergüenza) a los servicios sociales municipales para solicitar una ayuda en forma de comida. Así algo aportaría a casa de su hermano. Le derivaron a la sede local del Partido Popular, donde una entidad repartía alimentos. Cuando llegó allí, tras pedirle multitud de documentos que ya había entregado a la trabajadora social, le "sugirieron" que diese un donativo para la organización. A Pepe aquello le pareció un chantaje de la peor especie, pero claudicó. Mientras esperaba pensó en que hubiese dicho el autor de "España, aparta de mí este cáliz" del uso de semejantes artimañas en su nombre. Y, tras un largo rato le llegó el turno. Un caballero muy atildado le entregó su lote casi sin mirarle. Algo de arroz, garbanzos, latas de pescado y leche. Cuando llegó a casa se encontró a su hermano, que ha perdido su trabajo y no alcanzó al plazo para el subsidio. Su cuñada está ahora limpiando escaleras "en negro" (no hay otra manera). Tras revisar la bolsa, se encontraron con que la leche estaba caducada y su hermano le chorreó de lo lindo. Los ánimos estaban muy caldeados últimamente. 



Su hermano se había acercado a la nueva oficina del INEM (ahora con otro nombre) a solicitar el subsidio para mayores de 52 con cargas. Le habían informado que, con los recortes ya no existía. Después, ya que le pillaba de paso, fue a la farmacia de la calle Real a por las medicinas de la abuela. Allí le acabaron de chafar la mañana ¡tenía que pagar el 10% de todos las medicinas! (que no eran pocas), le indicaron que si se pasaba de cierta cantidad ya se la devolverían, ¿cuándo? se dijo. Además le acababan de informar que su hija no tenía beca de comedor ni de libros. Y si pensaba mandarla con una tartera serían 3 euros diarios  por "desgaste de material" ¿de dónde? volvió a pensar. Para acabar de rematar su paciencia los amigos le habían informado que el IVA del material escolar había subido un ¡17%! Y por si fuera poco la plaza se la habían concedido en el Colegio Cañada Real, que estaba a un paseito de su casa, un modesto  piso sobre la que fue en tiempos la farmacia del Gorronal (en la curva de Pardo de Santallana).



Mientras en su casa se encuentran casi hacinados y con el calor todo se achica. Como ya les dije, el matrimonio duerme en un dormitorio, en el otro -individual-  duerme la abuela (que casi vive allí) y la niña, y en el salón Pepe estira un colchón apartando la mesita entre el sofá la televisión y ¡la nevera! (que han tenido que sacar de la terraza).  En estas fechas Pepe prefiere sacarse el colchón a la terraza, hay mas oxígeno, pero el problema es la animación nocturna del parque infantil de las Bombas. A diario, hasta pasada la media noche jóvenes vecinos se dedican a jugar a una suerte de "pelota pie" (ya saben una mezcla de fútbol y pelota mano) contra el muro de su casa y las contiguas. Los fines de semana la diversión aumenta con otros vecinos ya no tan jóvenes que se montan una tertulia botellona en el parque hasta altas horas de la madrugada. Pepe no llama a la policía porque está seguro de que le acabarían multando a él, pero conoce a varios vecinos que si lo hacen sin mayor respuesta. 



Pepe no entiende la razón de que las famosas "ordenanzas" que le han coartado tan violentamente cuando estaba el el jardín de los aromas, o en la plaza de España, le obligan a dormir con su nevera (que no vean si ronca) y no pueden evitar que todos los vecinos tengan que aguantar estos jolgorios hasta altas horas. Y eso que él no tiene un trabajo que le exija madrugar, pero todavía quedan vecinos afortunados. Piensa que si tendrá algo que ver el nivel económico de los habitantes de estas casas. No se le quita de la cabeza que algo similar en la plaza de Los Belgas, o en la calle Real (por no decir en Fontenebro) sería cortado de raíz en minutos. Pero ya va haciéndose a la idea de que deben ser ciudadanos de segunda. Pero otras veces piensa que ya está bien. Que tal vez debería grabar los ruidos de madrugada y presentarse en un pleno para que el equipo de gobierno los escuchara; o mejor aún ir a buscar al alcalde y llevarlo en persona a que asistiera al concierto. Pero se desanima pensando en que seguro que allí si que estaría Severo Ceñudo para multarle a él.Y va cogiendo fuerzas para llamar a las cosas por su nombre, sobre todo porque sabe que el guardia Ceñudo no vive lejos de su casa.



¡Escucha a los vecinos Agustín!

martes, 7 de agosto de 2012

QUIZÁS YA HABÉIS LEÍDO ESTE EDITORIAL


No es una lectura refrescante y estival pero sí muy clara. por favor , leed con atención las últimAS interrogaciones. Claro que SÍ SE PUEDE, SÍ SE PUEDE.

¡Sí que hay dinero!<http://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2012/07/20/%c2%a1si-que-hay-dinero/>  20jul 2012

Durante el debate parlamentario que tuvo lugar en las Cortes españolas a raíz de la presentación del presidente Rajoy de las medidas de recortes que su gobierno iba a realizar, el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas del gobierno español, Cristóbal Montoro, indicó que éstas eran necesarias porque “el Estado no tenía más dinero”, punto acentuado por el propio Rajoy cuando subrayó que el nivel de deuda pública en España había alcanzado niveles inaceptables que forzaron la toma de medidas excepcionales, considerando la bajada del déficit como la prioridad número uno de su gobierno. El presidente indicó también que tal bajada del déficit público era la condición indispensable para salir de la crisis, pues sólo con esta bajada se recuperaría la confianza de los mercados financieros y España podría volver a recibir prestado dinero a unos intereses más bajos.Vicenç Navarro
Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

Es sorprendente que la administración Rajoy continúe repitiendo esta creencia (creencia basada más en la fe que en la evidencia) cuando todos los datos acumulados muestran lo erróneos que son los supuestos sobre los que se basa.

Pero antes de mostrar tales datos, es importante subrayar, una vez más, lo que tienen en común los países hoy intervenidos –España, Grecia, Portugal e Irlanda–. Todos ellos tienen estados pobres (su gasto público, incluyendo el gasto público social por habitante, es de los más bajos de la Eurozona), con escasos ingresos al Estado (entre los más bajos de la Eurozona), poco redistributivos (entre los menos redistributivos de la Eurozona), y basados en una fiscalidad altamente regresiva (de los más regresivos de la Eurozona). La causa de que todos estos países tengan estos puntos en común es que todos ellos tienen un contexto político semejante. Durante su reciente historia (los últimos cincuenta años) las fuerzas conservadoras han tenido una enorme influencia sobre sus Estados. Fueron gobernados por muchas décadas por gobiernos ultraconservadores. El contraste con los países escandinavos (que tienen los Estados más desarrollados, con mayores políticas redistributivas y políticas fiscales más progresivas en la UE) se basa en que en aquellos países las fuerzas progresistas han sido las dominantes en su vida política, al revés que en los países intervenidos.

Se podría argumentar que España, como también aquellos países, tiene un Estado pobre porque es un país pobre. Pero los datos no confirman esta situación. El PIB per cápita es el 94% del promedio de la UE-15, y en cambio, el gasto público es sólo un 72% del promedio de la UE-15. En realidad, si fuera un 94%, España se gastaría 66.000 millones más en su sector público y en su subfinanciado Estado del bienestar (tanto en sus transferencias como en sus servicios públicos). Pero no se los gasta, no porque no existan. Sí que existen. Lo que ocurre es que el Estado no los recoge. Y ahí está el punto clave que no se cita. La regresividad de la política fiscal que España tiene en común con todos los países intervenidos. Han tenido que pedir prestado dinero porque el Estado no recoge el suficiente.

Pero lo que es incluso peor es que durante la era de bonanza (estimulada por la burbuja inmobiliaria), el Estado español bajó más y más los impuestos, bajada que favoreció particularmente a las rentas superiores, que adquieren la mayoría de sus rentas de la propiedad de capital. Esta bajada de impuestos determinó –según ha indicado el Fondo Monetario Internacional– nada menos que la mitad del déficit estructural del Estado, déficit que permaneció oculto durante la expansión económica por el elevado crecimiento de ingresos al Estado, apareciendo, sin embargo, en toda su crudeza cuando el boomexplotó. Y ahora el Estado tiene que pedir prestado el dinero a los bancos (donde los súper ricos depositan los ingresos que habían adquirido como consecuencia de la bajada de sus impuestos), teniendo que pagar intereses para conseguir el dinero, que podría haberse obtenido, si no hubieran bajado los impuestos.

Y ahí está el problema más silenciado en los medios y en los debates. Fue una lástima que ninguno de los que participaron en el debate en las Cortes españolas hiciese las siguientes preguntas al presidente Rajoy: ¿Por qué el Estado español decidió congelar las pensiones a fin de conseguir 1.200 millones de euros, en lugar de revertir la bajada del impuesto de sucesiones, con lo cual habría obtenido casi el doble de ingresos ( 2.552 millones). O, ¿por qué en lugar de recortar nada menos que 7.000 millones en sanidad, el gobierno no eliminó la reducción del Impuesto de Sociedades a las empresas que facturan más de 150 millones de euros al año, lo que significa menos del 0,12% de todas las empresas, con lo cual hubieran obtenido más de 5.600 millones de euros? O, ¿por qué quiere ahora establecer el copago sanitario en lugar de aumentar los impuestos de los fondos SICAV y las ganancias especulativas? O, ¿por qué quiere aumentar el IVA, en este momento de recesión, que afectará a las clases populares, en lugar de aumentar el impuesto de Sociedades al 35% para empresas que ganen más de un millón de euros al año, con lo cual ingresaría 14.000 millones de euros más? O, ¿por qué quiere destruir puestos de trabajo en los servicios públicos en lugar de establecer un impuesto a las transacciones financieras, con lo cual, tal como ha señalado el sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda, se conseguirían 5.000 millones de euros? O, ¿por qué en lugar de forzar reducciones de los Estados del bienestar gestionados por las CCAA no reduce la economía sumergida diez puntos, con lo cual aumentaría 38.500 millones de euros?

Estas son las preguntas que deberían haberse hecho y no se hicieron. Rajoy no las habría podido contestar y habría quedado en evidencia, mostrando, que en contra de lo que dice, sí que hay alternativas y sí que hay dinero.
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domingo, 5 de agosto de 2012

¿Se confirma lo de Luis y Cristóbal? Rato era muy amable. Llegaba con cara de invitar a un vermú. A Aznar le contaba lo imprescindible, para que le dejara en paz




Luis de Guindos entró en el despacho del presidente como una tromba. En realidad entró como siempre, que el ministro de Economía y Competitividad —yo también quiero dos nombres, le había dicho a Rajoy, como Montoro, que lo es de Hacienda y Administraciones Públicas— acostumbra a entrar como un ciclón, que así parecía que siempre estaba muy ocupado.
—He tenido una idea extremely brilliant, presidente. That’s great. Verás…
—Guindos, que te conozco y me has metido en líos…
—But this one is exceptional, jefe. Mira, se trucan las bolas de la Lotería Nacional, para que nunca le toque a nadie. Es fácil porque nadie sabe a quién le toca, solo a Carlos Fabra, y eso ya se lo arreglamos con un enchufe a Andreíta y algo del aeropuerto. Una pasta, presidente, sacamos una pasta, que no sé cómo no se le ha ocurrido a nadie. Échale, el sorteo de Navidad, el de la Cruz Roja… ¡Toda la recaudaciónp’al talego…!
Y es que cuando el ministro empezaba a hablar de dinero le cambiaba hasta el lenguaje. Que pasaba de hay un cambio de giro en la evolución cíclica, que decía con cara de palo, a dame ya la panocha, tarrito de esencia, que le dijo un día a la vice, con gran escándalo de los ministros concurrentes al Consejo. Es que se le ponía la calva roja y una mirada como si fuera a hipnotizarte mientras te sacaba el billetero del bolsillo de atrás del pantalón. Que digo yo que será así, porque en realidad qué voy a saber yo de esas cosas, si no tengo cartera ni bolsillo trasero. No, pantalones, tampoco.
—Pero qué dices, insensato, cómo se te ocurre tal cosa, le contestó el presidente con cara de terror, que le temblaba hasta la barba…
—Uy, ya ves, no sé por qué te pones así. Si yo te contara las que se nos ocurrían en Lehman Brothers… Y de oro, presidente, nos hicimos de oro. Porque al final fueron todos unos estrechos, porque la cosa iba de lujo. Mira, por ejemplo, un highly leveraged management buyout, que verás, je, je, je, se trata de comprar una empresa con un crédito gigantesco, ja, ja, ja…
—¡¡¡Mañana, Luis, vuelve mañana!!!
—Ya ha estado por aquí el Windows, que flotando unos revolving y unosprivate equity noto… ¿Se me ha adelantado, presidente? —preguntaba ansioso Cristóbal Montoro, que siempre llegaba cinco minutos después.
—A ver, Cristóbal, olvídate de Luis y cuenta qué recortes me traes…
—No, si yo te los cuento, pero es que le dejas que se adelante y luego que si manda más a la gente le dice, y se lo va contando a los ministros finlandeses…
—¡¡¡Cristóbal!!!
—Bueno, pues venga, a lo nuestro. He pensado que vamos a subir menos de lo que se esperaba que bajáramos pero algo más del 15% que te dije la última vez, que si a Andalucía —sobre todo a Andalucía— le quito el doble y pasamos a impuestos indirectos la partida de sube y baja, ya tenemos el 8% que recortar necesitábamos. ¿Está claro?
—No, en absoluto, pero es igual. Cuéntaselo a Soraya, que lo traduzca y ya lo hablamos. Hala, venga, al despacho que seguro que tienes muchas autonomías que brear...
—Ningún problema, jefe, ningún problema, dijo Soraya mientras aparecía por una puerta secreta. Y hoy me he aprendido otros 12 artículos del Código Penal. Artículo 192. 1. A los condenados a pena de prisión por uno o más delitos comprendidos en este Título se les impondrá además la medida de libertad vigilada…
¿Cómo creen ustedes que acaba Rajoy?
Esto de los ministros de las cuentas ha sido siempre un lío. Es verdad que Felipe disfrutaba con Boyer, primero, y con Solchaga, después. Pero era solo por ver cómo los odiaba Alfonso Guerra, que a Felipe se le notaba el cachondeo cada vez que el vicepresidente iba a verle y le interrumpía: “Rapidito, Alfonso, que tengo que ver a Miguel —o a Carlos—, que vamos a decidir cosas muy importantes. Ya te las cuento luego”. Dejaba la puerta abierta Felipe y se quedaba con la oreja así, enchufada, hasta que oía a Alfonso rezongar aquello de esos señoritos socialdemócratas. Que el vice nunca supo cuál de los dos era peor, si Miguel, que ni le hablaba, ser inferior para él el perito industrial, o Solchaga, el de Tafalla, que no le pasaba nada, solo eso, que era de Tafalla. Como si fuera poco.
Rodrigo Rato era muy amable. Yo le veía que llegaba por allí con cara de invitar a un vermú. Porque esas camisas con esos cuellos solo eres capaz de ponértelas si le pegas al Martini. A Aznar le contaba lo imprescindible, para que le dejara en paz. El milagro eres tú, José Mari, le decía, que yo sé que era de cachondeo, que menuda juerga se traía Rodrigo. José Mari, luego, lo contaba por ahí. Y todos tan contentos. Es que los dos se conocían de largo. Y como el viento soplaba a favor y solo había que situarse al rebufo, vender las joyas de la corona, las empresas estatales más rentables, en un equitativo reparto a amigos y amiguísimos, tampoco había de qué preocuparse. La cosa entre ellos dos empeoró con el tiempo, con otros amigos del colegio metiendo la zarpa por aquí y por allá, que hasta entonces Rodrigo hacía mangas y capirotes. Que si hay un cargo para ti y otro para aquel. Eso me lo pasas a mí, presidente, que te lo dejo niquelado. También estuvo lo de la guerra de Irak, claro, pero esa es otra, que hablábamos de cuentas y dineros. Y hoy, ya lo ves, con Bankia colgada al cuello.
Aquellos chalés de Rato se convirtieron finalmente en un suplicio, el cielo se tiñó de negro y llovieron piedras. Pero antes, durante cuatro años más, lució el sol. Y de qué manera. Decía ufano Zapatero:
—Hay que ver, Pedro, hay que ver, que nos sale el dinero por las orejas. Es que no sé qué hacer con tantos millones. ¿Y si le damos un incentivo a los jóvenes por…?
—¡¡¡No, otro incentivo más, no!!!, gemía Solbes.
Pero aquellos años eran de ríos de leche y miel, todo el mundo es bueno y la vida sonreía. Y venga a construir casas, y venga a construir chalés, y venga a hacer palacios de convenciones y ciudades del sonido, y de la luz, y de todos los sentidos… Y el mío más caro que el tuyo, que Calatrava no daba abasto.
—Fíjate, Leandro —me decía al final de sus días Zapatero, hundido ante los gritos de la Merkel— quién nos iba a decir a nosotros, con esa primera legislatura que tuvimos de lujo, que nos sobraban euros hasta para empapelar la Cibeles…
Y luego vino Elena Salgado. Paseaba sola por los pasillos, animándose con aquello de ya veo brotes verdes, que fue de mucho reír. Y eso que ella era poco de jiji, jaja, y más bien gustaba de dar lecciones.
—He pensado, presidente, que si cambiamos todas las ventanas de todas las casas de todas las calles de todas las ciudades de todas las autonomías, las fuentes de los dineros manarían millones y millones con los que enjugar nuestros pesares…
—¿Tú crees, Elena?
A mí es que me mataba ver a Zapatero en ese estado de postración en aquel triste y largo final, con lo que él había sido. Y es que ya no le ponía ni Supertramp. ¡Con el gusto que daba verle cuando llegó a La Moncloa, allá en el lejano 2004, que iba mirando por los despachos a ver si había una bandera americana! Para escupirla. Es que él entonces era así. Un joven airado al que solo le gustaba jugar a baloncesto con sus amigos. El resto, decía, vendrá solo, que a ver si te das cuenta que tengo baraka, le decía entonces a Pedro Solbes, un señor mayor, siempre cariacontecido y que vivía permanentemente al borde del infarto. Yo creo, incluso, que los dos últimos años vicepresidía desde la Unidad Coronaria.
—¡¡¡Una prima para cambiar de lavadora, no, por favor!!!

Jorge, Alberto y el santo rosario; Yo sé, me lo confesó un día el presidente, que no soporta al titular de Justicia, que desde que le nombró ministro está cada día más pelota




Ave María Purísima, presidente.
Jorge Fernández-Díaz es muy educado. Asoma siempre la cabeza y pide permiso para entrar.
—Sin pecado concebida, presidente.
Alberto Ruiz-Gallardón le acompaña, que ahora están que parecen Dixie y Pixie.
—Pasad, pasad, pero os recuerdo que la catedral de la Almudena está en otro sitio.
—¡¡¡Qué graciosísimo, qué ingeniosísimo!!!, gorjea Ruiz-Gallardón.
Yo sé, que me lo confesó un día el presidente, que no soporta al titular de Justicia, que desde que le nombró ministro está cada día más pelota. Ya lo era, ¿eh?, me dijo, que uno no se vuelve así de la noche a la mañana… Que un poco siempre gusta, la verdad, para qué negarlo, pero un mucho cansa. Así que le miró con un gesto un poco atravesado.
—Menos rollo y más currar, que no está la cosa para bromitas. Ya sabéis lo del peligro de intervención…
Y es que se le había quedado como un poso en el cerebro, que a todo el que le visitaba le soltaba lo de la intervención.
—… Aunque al final podré evitarla, que me costará mucho trabajo pero oye, trabajando como Dios manda…
—Eso, eso, obedeciendo a Dios, sí…
—…todo se consigue. ¿Os he contado lo que le dije un día a Merkel, que estaba así como chulita y fui yo y gracias a Dios…
—Ahí, ahí, gracias a Dios. ¿Rezamos algo?, dijo Fernández Díaz.
—Sí, bueno, eso, gracias a Dios, pero verás, presidente —terció Gallardón que veía cómo Rajoy miraba al titular de Interior como si fuera un extraterrestre— es que se nos ha ocurrido una reforma de la ley esa…
— …que llamamos la de leña al borroka, siguió Fernández-Díaz, que oír otra vez lo de Monti era demasiada penitencia incluso para él.
—… que sabemos que te va a gustar muchísimo, acabó la frase Gallardón.
—Bueno, bueno, ¿y eso cuesta algún duro?
—¡¡¡Ni uno!!!, dijeron los dos ministros como si fueran el dúo Pimpinela, que yo les oía mucho porque en época de Aznar les gustaba mogollón a las gentes de por aquí.
—No solo no solo no cuesta dinero. ¡¡¡¡Es que está pensada para ingresar!!!
—A ver, a ver…
—Es una idea genial, que reportará beneficios económicos, sí, pero también espirituales, que reforzará la unidad de la familia, y tú ya sabes cómo nos importa la familia, dijo el de Interior mientras asentía el de Justicia.
—Sí, bueno, la familia, bien. Primero lo de la pasta. Si no te importa.
—¡Cómo nos va a importar!, en absoluto, presidente, terciaba Gallardón. Hemos pensado que está bien esto de cercar a las del aborto, meter a la gente en la cárcel por quedarse quieta ante los palos de nuestros aguerridos policías, almas cándidas y sin ninguna maldad…
—… Y no te olvides de lo de incluir a todo el que haya convocado fiestas de cumpleaños por Internet, que tuvo mucho éxito, apuntaba Fernández-Díaz…
—Pues a raíz de todo ello hemos pensado…
Otra vez Pimpinela.
—¡¡¡Que no los metemos en la cárcel, pero les vamos a sacudir unas multas de aquí te espero!!! Pasta por dos sitios: ahorro de rancho en las prisiones, y recaudación para el pobre Montoro, que ya ves, presidente, cómo anda, que no hay quien le dirija la palabra…
—¿Y si no tienen dinero, que casi todos ellos son unos mataos?
—Esto es lo mejor, respondió Gallardón. ¡Se lo cobramos a los padres, y si no tienen, a los hermanos, y si esto también falla, a los primos en primer grado, y luego a los de segundo y más allá a los de tercero, o a los suegros, o a los hermanos de los suegros, o a los primos de los suegros… ¡La familia, presidente, la familia, ese núcleo fundamental de la civilización occidental que ya nos dijo el Santo Padre…!
—Por cierto, intervino Fernández Díaz, que también se me ha ocurrido que si traemos al Papa, Dios lo tenga bien protegido, varias veces al año, y le llevamos en una ronda por las provincias, tal que si fuera la Vuelta a España, pero en papamóvil, y recaudamos…
—Ya, bueno, sí, ya os he entendido, Jorge Alberto… Lo pensaré, lo pensaré…
—Que el señor sea contigo, dijo Gallardón.
—Y con tu espíritu, añadió Fernández Díaz un tanto atropellado, que yo me quedé pensando si es que sabía algo de mi existencia. Que es hablar de los espíritus y es que me entra un mosqueo…
Esto de los ministros recaudando no era nuevo, que se pegaban entre ellos para ser el primero de la clase. Yo los veía cómo se miraban de refilón en los Consejos a ver quién ahorraba o recaudaba más, que un día de estos van a proponer alquilar La Moncloa durante el mes de agosto como residencia de verano. A mí es que me gustan mucho los previos de los Consejos. Recuerdo yo que…
—Ni se te ocurra volver con lo de Semprún y el libro al revés de Guerra, Leandro, que ya lo han contado hasta Los Morancos, me cortó el hilo el ectoplasma de Felipe, que siempre estaba por allí, el tío.
Decía que ninguno de los ministros soltaba la cartera, no fuera a ser que el de al lado le viera algún papelillo…
—He pensado presidente, que si los soldados hacen la instrucción con palos de madera, que total, para las guerras que no tenemos, decía Morenés. Y eso los de Infantería, que en Aviación estamos haciendo pruebas con las consolas, que oye, presidente, lo mismito que volar en un caza y sin gastar un euro en carburantes… Por no hablarte de la Marina, porque como ya sabemos que los barcos no se hunden, para qué ponerlos a navegar, que moverlos es una ruina…
Wert se ufanaba:
—Las tasas ya las hemos subido, ya. Pero vamos a juntar a los alumnos de varios cursos en una sola clase. Total, como no va nadie… Y el resto de aulas vacías se las cedemos a los Legionarios de Cristo o a los kikos, y una pasta que nos embolsamos, que no se irán a quejar de que no tienen machacante… Y eso en la universidad, que en primaria ya ni te cuento…
—Las medicinas para curar están bien, intervino Ana Mato, pero mis chicos han descubierto algo mejor: ¡las hierbas para curar! Mismamente cogidas del campo…
A Montoro la cosa le gustaba poco. A Guindos, tampoco, la verdad, que yo les notaba que se iban calentando… Y saltaron.
—A ver si me voy a tener que poner yo a aviones conducir en la Marina porque las guerras a lo mejor, quién sabe, que es posible que se produzcan pero quizá suba el presupuesto de Defensa, que las camillas en las aulas las lleven los kikos, dijo Montoro, que acababa de reunirse con los consejeros de Hacienda de las Comunidades y estaba como para aguantar bromas.
Lo tradujo Soraya. Era la costumbre.
—Cristóbal quiere decir que agradece mucho el interés de todas las señoras ministras aquí presentes, así como a los ministros, a los que tanto aprecia, y les aplaude porque se preocupen tanto por las cuentas del Estado, pero que él ya se dedica a ello. Sobre poco más o menos, que aquí cada uno se lama etcétera y que como alguien se meta en lo suyo le va romper la crisma. Por cierto, que ando ya muy adelantada con el Código Civil. Artículo 39: “Si por haber expirado el plazo durante el cual funcionaban legalmente, o por haber realizado el fin para el que se constituyeron…”.
De Guindos intervino solo un momento. Pero serio, para que vieran que con él, bromas, las justas.
—Bien. Está bien. Lo de las hierbas, Anita, por cierto, me ha gustado mucho. Pero espero que las cobréis. El que se quiera curar con manzanilla, que la pague. Y si no, agua del grifo, y ya. Siempre hay mejoras en los procedimientos, que decíamos en Lehman. Pero yo sigo creyendo que lo mejor es un cherry tree, o si no un outsourcing o bueno, si me forzáis, un over-the counter…
—¿Habéis llamado a Bruselas a pedir permiso?, preguntó Rajoy.