miércoles, 18 de abril de 2012

El hundimiento


Es hora de oponerse resueltamente al saqueo, al despedazamiento de los servicios públicos. Y no habrá ni que asaltar los cielos ni el palacio de invierno

 Tenemos un nuevo buque en la arma­da. El 'Juan Carlos I', velero bergan­tín, con sus cubiertas de vuelo y sus cien cañones por banda. Ha costado trescientos sesenta millones. Lleva­mos un siglo sin entrar en guerra, pero, si es preciso, montarán una para justificar la inver­sión. Eso, si antes un comandante fardón no lo deja tirado entre las rocas. Aquí hemos echado a pique unas cuantas flotas: 'Medina Sidonia', con la 'In­vencible' en 1588 («Dios irá delante», habían ase­gurado los asesores); 'Montojo', 1898; 'Cervera', 1898. Miles de hombres fueron al fon­do del mar con ellas. Tantas veces nos hemos quedado sin barcos que, quizá, ya no sepamos lo que es la vergüenza. Ahora, los comandantes han deci­dido deshacerse de otra flota: veinte mil centros públicos de enseñanza, cinco millones de estudiantes, qui­nientos mil profesores. Y si, como de­nunciara Unamuno, todavía alguien piensa que ha pescado un momio, que eso del sacerdocio es música celestial, la mayoría de docentes estamos em­barcados en un áspero combate con­tra la ignorancia, los prejuicios y la ex­clusión. Noble 'kulturkampf' esta de desasnar muchachos, habría dicho 'Cla­rín'.  Lo que ha conquistado para Espa­ña esta arma-  da de carracas desvencijadas si es un      imperio,  y  no  esas  monsergas
con las que algunos se llenan la boca. Oíd por todo el país a nuestros alumnos: hablan de Twitter o de whatsapp, pero también de sintagmas, de denominadores comunes, y son­ríen... Y con cada sonrisa  ,con  cada  ad­verbio y cada X2, nos alejan de aque­lla España tenebrosa de peones y ni­ños  y unteros.
Lamentablemente, los comandan­tes no creen en ello. Por ejemplo, en Madrid hay ya más centros privados que públicos. En cambio, sólo uno de cada cuatro alumnos extranjeros cur­sa en ellos. Mientras gozan de autono­mía y se les cede graciosamente sola­res y fondos públicos, se abandona a su suerte a la escuela pública y, con ella, a los alumnos más desfavorecidos. No hay recursos, nos dicen, y se adelgazan programas de compensatoria, desdo­bles, iniciación profesional; se apaga la calefacción y se expulsa a miles de profesores (según el Anuario de la pro­pia comunidad, 4.014 interinos menos entre 2007 y 2011), mientras se am­plían los conciertos privados y se mejoran las desgrava-ciones fiscales. En pocos años, la equidad no será más que un fósil para minorías ilustradas. Están pasando cosas gra­vísimas: servicios sanitarios clausurados, hospitales pú­blicos entregados a empresas privadas. Se ejecutan obras faraónicas innecesarias; se gastan ríos de dinero en autén­ticos disparates. En toda Europa, un ingente flujo de re­cursos públicos está siendo trasvasado a corporaciones pri­vadas: operaciones de capitalización, fondos de rescate, subvenciones, contratos... Y deben de creer que somos im­béciles: amenazan con la ruina del Estado cuando nunca en la historia hubo tal acumulación de riqueza. El fraude fiscal se institucionaliza mientras el paro y la indigencia se extienden, y los europeos nos sobrecogemos porque los estrategas de la codicia están 'ante portas' y han deci­dido poner de rodillas a nuestras naciones, y lo que es peor, no sabemos de parte de quién están nuestros gobernan­tes. Unos y otros nos envían los heraldos: «A quien tiene se le dará; a quien no tiene se le quitará». Es una peste que lleva décadas asolando el mundo, pero que antes lo hacía en los arrabales, a mayor gloría nuestra.
Los comandantes son incapaces de enmendar las ad­ministraciones públicas. Y tienen el cuajo de hablar de productividad. «Despido libre» es el mantra de sus man­darines, pero nada mejora salvo sus balances. Explíquen-lo de una vez. El artículo 40.1 de la Constitución es una entelequia. La cosa no funciona a pleno empleo: bienes­tar, inflación, salarios al alza, menos beneficios. Impo­sible. Por eso se han vuelto hacia el Tesoro y reparten mer­cedes y colocaciones con una munificencia digna de libe­rales convencidos. ¿Cuántos cargos de confianza? ¿Cuán­tos de libre designación? Se hacen elegir, no para mejo­rar servicios o prestaciones, sino para abominar de ellos y entregarlos a manos privadas.
El Estado va camino de convertirse en una timba y solo falta que se redacten las leyes al mejor postor. Termina­rán sacando a concurso la diputación de las Cortes. Al tiempo. Más que de incompetencia o negligencia habría que hablar de traición. Y lo fascinante es que estos 'trile-ros' de yate de lujo están dando un sentido revoluciona­rio a lo público: no hay límites. Setecientos sumarios en la Fiscalía Anticorrupción, y eso que ahí sólo terminan
los descuidados o los glotones. Un familiar del mo­narca cobra doscientos mil euros por unos folios; otros reparten subvenciones como antes se repar­tían marquesados.
Han metido el hocico en la olla de la manteca y no lo van a sacar. Si éstos dan con Fajardo, el al­férez que perdió un brazo en Santiago de Cuba y tuvo redaños para exclamar: «¡Aún me queda otro para la patria!», se lo arrancan. Consentimos que la primera magistratura del Estado se heredara como se hereda un cortijo y lo estamos pagando. Ahora el cortijo es el Estado, pero no es expolio, es legal. «Rey servido y patria honra-' da». Sin embargo, hay algo peor que la impunidad: la opinión que demues­tran tener de nosotros. Ortega y Gas-set decía que estas oligarquías pien­san que pertenecemos «a la familia de los óvidos». «Bien está -añadía-que la Monarquía piense eso, que lo sepa y cuente con ello; pero es into­lerable que se prevalga de ello (...). Ese comportamiento se llama en la­tín y en buen castellano: indecencia, indecoro».
«La situación no puede ser más gra­ve», ha explicado el nuevo timonel, mientras enfila los cañones hacia la misma santabárbara del Estado: los mecanismos de redistribución de la riqueza/los sistemas de bienestar social.
Despeñaran  lo  que  quede de  ellos,
la democracia cuando ya no les valga, la convivencia, incluso. La nueva Edad Media. Pero quizá esta vez se hayan equivocado. «España se toma siempre tiempo, el suyo», decía Ortega.
La gente corriente, la que en los años de plomo demostró ser digna de algo más veraz, está cansada de doble­garse. Y, pese a quien pese, son los con­dueños del país. Aquellos a los que ape­laba Sábalo: «unidos en el deseo abso­luto de un mundo más humano, re­sistamos». En los colegios, en los ta­jos, en los pasillos atestados de urgen­cias, resistamos. Por las calles si es preciso. Si hemos de aceptar trabajos sin contrato o despidos sin indemni­zación, por qué no la democracia su­mergida.
Es hora de oponerse resueltamen­te al saqueo, al despedazamiento de los servicios públicos. Y no habrá que asaltar los cielos ni el palacio de in­vierno. Los interinos son ellos. Los que reniegan del Estado pero están harticos de manteca, los que oyen la palabra igualdad y sacan el matasuegras, porque nos quie­ren iguales, sí, pero en estupidez. Tenía razón Ortega: «So­mos nosotros, gente de tres al cuarto y nada revoluciona­rios, quienes tenemos que decir a nuestros conciudada­nos: ¡Españoles, vuestro Estado no existe! ¡Reconstruid­lo! 'Delenda est Monarchia'».
Tenemos un nuevo buque en la armada y hasta el nom­bre es un acierto. Junto a las hazañas de Lezo o Bazán, es­tán ya en la historia las de don Juan Carlos; esos comba­tes legendarios en la bahía de Palma. Palidecería de envi­dia el mismo Nelson. «Hombres de hierro en barcos de madera», se ha dicho, aunque ahora abunde la fibra de carbono y algunos estimen más el oro. En 1936 los bu­ques de la flota sí llevaban aquellos nombres beneméri­tos: Cosme de Churruca, Alcalá Galiano. Convendría re­cordar lo que sucedió: los comandantes habían traiciona­do su juramento de lealtad. La marinería, gente de tres al cuarto, alertada, se revolvió contra sus oficiales para de­fender la República. Se hicieron con el mando de los bar­cos y muchos marinos dignos pagaron con su vida la ve­sania de otros.
 

martes, 17 de abril de 2012

Fernando Fernán-Gómez: váyase Usted a la mierda, hombre, a la puta mierda


Artículo redactado por un funcionario del Grupo A. Difícilmente se puede expresar mejor la situación actual. Un saludo.
Resulta que en la década prodigiosa del pelotazo, cuando media España se lo llevaba caliente a casa, cuando un encofrador sin estudios se embolsaba tres mil euros, cuando hasta el último garrulo montaba una constructora y en connivencia con un par de concejales se forraba sin cuento, cuando un gañán que no sabía levantar tres ladrillos a derechas se paseaba en Audi, los funcionarios aguantaban y penaban. Nadie se acordaba de ellos. Eran los parias, los que hacían números para cuadrar su hipoteca, hacer la compra en el Carrefour y llegar a fin de mes, porque un nutrido grupo de compatriotas se estaba haciendo de oro inflando el globo de la economía hasta llegar a lo que ahora hemos llegado.
Y ahora que el asunto explota y se viene abajo, la culpa del desmadre… es de los funcionarios. Los alcaldes, diputados y senadores que gobiernan la cosa pública a cambio de una buena morterada no son responsable de nada y nos apuntan directamente a nosotros: somos demasiados, hay que ultracongelarnos, somos poco productivos. Los responsables bancarios que prestaron dinero a quienes sabían que no podrían devolverlo tampoco se dan por aludidos. Todos los intermediarios inmobiliarios, especuladores, amigos de alcalde y compañeros de partida de casino de diputado provincial no tenían noticia del asunto. Nosotros sí. Como diría José Mota: ¿Ellos? No. ¿Nosotros? Si. Siendo así que ellos? No. Por tanto, nosotros? Si.
La culpa, según estos preclaros adalides de la estupidez, es del juez, abogado del estado, inspector de hacienda, administrador civil del estado que, en lugar de dedicarse a la especulación inmobiliaria a toca teja, ha estado cinco o seis años recluido en su habitación, pálido como un vampiro, con menos vida social que una rata de laboratorio y tanto sexo como un chotacabras, para preparar unas oposiciones monstruosas y de resultado siempre incierto, precedidas, como no podía ser de otra forma, de otros cinco arduos años de carrera. Del profesor que ha sorteado destinos en pueblos que no aparecen en el mapa para meter en vereda a benjamines que hacen lo que les sale de los genitales porque sus progenitores han abdicado de sus responsabilidades. Del auxiliar administrativo del Estado natural de Écija y destinado en Barcelona que con un sueldo de 1000 euros paga un alquiler mensual de 700 y soporta estoicamente que un taxista que gana 3000 le diga joder, que suerte, funcionario.
La culpa es nuestra. A poco que nos descuidemos nosotros los funcionarios seremos el chivo expiatorio de toda una caterva de inútiles, vividores, mangantes, políticos semianalfabetos, altos cargos de nombramiento digital, truhanes, pícaros, periodistas ganapanes y economistas de a verlas venir que sabían perfectamente que el asunto tarde o temprano tenía que petar, pero que aprovecharon a fondo el momento al grito de mientras dure dura! y que ahora, con esa autoridad que da tener un rostro a prueba de bomba, se pasan al otro lado del río y no sólo tienen recetas para arreglar lo que ellos mismo ayudaron a estropear, sino que, además, han llegado a la conclusión de que los culpables son... tachan...los funcionarios.
Soy funcionario. Y además bastante recalcitrante: tengo cinco títulos distintos. Ganados compitiendo en buena lid contra miles de candidatos. ¿Y saben qué? No me avergüenzo de nada. No debo nada a nadie (sólo a mi familia, maestros y profesores). No tengo que pedir perdón. No me tocó la lotería. No gané el premio gordo en una tómbola. No me expropiaron una finca. No me nombraron alto cargo, director provincial ni vocal asesor por agitar un carnet político que nunca he tenido.
Aprobé frente a tribunales formados por ceñudos señores a los que no conocía de nada. En buena lid: sin concejal proclive, pariente político, mano protectora ni favor de amigo. Después de muchas noches de desvelos, angustias y desvaríos y con la sola e inestimable compañía de mis santos cojones. Como tantos y tantos compañeros anónimos repartidos por toda España a los que ahora algunos mendaces quieren convertir, por arte de birli-birloque, en culpables de la crisis.
PD. Si alguien, en cualquier contexto, os reprocha -como es frecuente- vuestra condición de funcionario os propongo el refinado argumento que yo utilizo en estos casos, en memoria del gran Fernando Fernán-Gómez: váyase Usted a la mierda, hombre, a la puta mierda.

SI eres funcionario pásalo a toda España.Si no lo eres y no estas de acuerdo, ¡váyase usted a la mierda!

martes, 10 de abril de 2012

ALCOHOLISMO Y DROGADICCIÓN, UNA MIRADA



“Y hay una cosa que debemos entender claramente, que el trago también ha sido utilizado por los poderosos de este país para mantener al pueblo sometido, porque los explotadores saben que el “curao” es un hombre que entrega la oreja y jamás va a dar la pelea”. Señalaba el narrador del documental “Entre ponerle y no ponerle” (1972) del director Héctor Ríos. Este documental da muestra de la gran preocupación que generaba el alcoholismo en las capas populares como enfermedad individual y también social, del cuál sectores  intelectuales mostraron preocupación. Recabarren, Augusto Orrego Luco y Salvador Allende también se refirieron al abuso del alcohol en sus obras.
Actualmente el problema del alcoholismo y el abuso de drogas persiste, sin embargo no observamos desde los sectores de izquierda una posición manifiesta al respecto y es momento de que lo hagamos. El abuso de drogas y alcohol es nocivo para el pueblo y para los compañeros, no solo en cuanto a la salud individual como problemas de hígado, páncreas, hipertensión o depresión entre otros, sino que además nos genera un doble problema social. Por un lado un compañero con alguna de estas enfermedades y perteneciente a la organización que sea, se vuelve de cierta forma irresponsable no solo con su cuerpo, sino que también con el compromiso revolucionario que pueda haber adquirido. Y por el otro,  una persona enferma de alcoholismo o drogadicción daña a su familia con problemas afectivos u de otro tipo que desencadenan una bola de nieve.
Es verdad, que muchas veces nos dejamos llevar en las fiestas y pasarlo bien a todos nos gusta, pero debemos recordar que en la sociedad moderna son muchos más los apáticos que los dispuestos a cambiar el mundo, y si queremos crecer y ser cada día más, el solo hablar de revolución es insuficiente, las acciones son importantes, pero por sobre todo también hay que dar el ejemplo. La realidad que se muestra en el documental “Entre ponerle y no ponerle” de 1972, no ha sido superada, de hecho actualmente uno de los mayores problemas que existen en las poblaciones es la pasta base, la cual mantiene a los jóvenes pobres e inútiles aumentando el circulo de la delincuencia. Que como sabemos es el que usa el Mal Gobierno para aumentar la represión, meter miedo a la sociedad y perpetuarse en el poder.

Toda España es ya Euro Vegas.



Hay un equívoco sobre el escándalo que provoca la pugna de Madrid y Cataluña por acoger Euro Vegas y es el argumento de que el juego es inmoral o que atraerá la prostitución, lo primero es opinable, lo segundo es como la lluvia en el océano. No, lo grave de la pretensión de implantar aquí esa franquicia es la exigencia de que se cambie la legislación laboral a su medida; que se hagan excepciones para permitir fumar en sus locales cuando en el resto del país se ha prohibido o que se les exima de pagar impuestos. No es solo como crear un paraíso fiscal al lado de nuestra casa, es como si diéramos varios pasos atrás desde una sociedad democrática a una feudal en la que hay una ley rigurosa para los plebeyos y otra amable para los señores. Tiene mucha guasa que quienes fomentan este retorno a la Edad Media se autodenominen liberales.
Sin embargo, nada de esto nos resulta ya chocante porque desde hace años se ha trabajado con esmero para convencernos de que buenas son tortas para tomarlas como el pan nuestro de cada día. Ciertamente en España desde hace décadas apenas pagan impuestos los asalariados y un escaso grupo de autónomos con principios; las grandes fortunas, las corporaciones y también buena parte de las empresas medianas evaden al fisco con mayor o menor suerte hasta haber hundido a la cuarta parte de nuestro PIB en la economía sumergida. La solución de Rajoy no ha sido luchar contra este fraude sino ofrecerles facilidades para blanquear su dinero a cambio de un mísero diezmo.
También cambiamos nuestras leyes --incluso nuestra Constitución-- y normas laborales a conveniencia de fuerzas externas que no han sido elegidas por las urnas; nuestra política económica no se planifica para el bienestar general sino para calmar a los mercados que son, en definitiva, un gran casino global. Toda España es ya Euro Vegas.

El Sindrome De La Borrachera Seca




EL SINDROME DE LA BORRACHERA SECA


EL SINDROME DEL AVESTRUZ: NO VEO, NO OIGO, NO HABLO


De nada sirve la aceptación del alcoholismo si se sigue negando la realidad no alcohólica : esas zonas erróneas que giran alrededor de la adicción y que en parte, fueron su causante.
El conformarse con dejar de beber y no querer enfrentarse a la realidad de las áreas neuróticas que están provocando la ingobernabilidad emocional, es una seudo- recuperación que solo lleva a la mediocridad existencial.
Porque, al igual que el avestruz, sienten miedo de enfrentar esa amenaza para su auto- imagen escondiendo su cabeza en el agujero
Desde que se inventaron los pretextos nadie es perezoso, ineficiente, incapaz, irresponsable, informal, mentiroso, infiel, incumplido, agresivo, celoso, deshonesto, etcétera, etcétera y mil y una etcétera más.
¿Quién invento los pretextos? Seguramente fue un alcohólico. Ya habíamos dicho que los alcohólicos son maestros de la excusa y campeones del pretexto.
En una de sus cartas (1966) Bill W. cofundador de A.A. dice lo siguiente Una parte de demasiado grande de mi vida ha sido dedicada a pensar en los defectos de otra gente. Esta es una forma sutil y perversa de la satisfacción de sí mismo que nos permite seguir cómodamente inconscientes de nuestros propios defectos”
El que no quiere ver sus propios defectos nunca habla de ellos y trata de evadir sistemáticamente el tema por eso está preocupado por ver los defectos de los demás. O por eso solamente habla de sus propios éxitos o presume de los tantos años que tiene sin beber.
Algunos alcoholicos dejan de beber, pero continúan siendo adictos a otras sustancias o a otras conductas adictivas. Esto no solamente impide la sobriedad si no que no han logrado controlar su trastorno adictivo al que simplemente le han puesto un nuevo disfraz.

lunes, 9 de abril de 2012

Cien dias ¡ ó cien años.



La crisis económica, las deficiencias sanitarias, el fracaso escolar, el desprestigio de los políticos... En estos comienzos del siglo XXI, los españoles nos quejamos de un sistema y un país que no funcionan como quisiéramos.
Pero basta una mirada gráfica al pasado para comprobar que hemos avanzado...? mucho ?. Un libro recoge ahora insólitas escenas de los albores del siglo XX.








La letra, con sangre entra. Colegio religioso de Reus en 1910. El analfabetismo en España rondaba el 60%. El castigo físico en las escuelas era habitual. En nuestro país no se prohibió hasta 1985.




Iconos del progreso. La instalación de postes telefónicos por todo el país en los años 20 se convirtió en la imagen más representativa del progreso, como este tendido de cables en la provincia de Barcelona.










Escaso remedio. Tratamiento para enfermos de tuberculosis en el hospital San Juan de Dios de Granada a principios del siglo XX. Se llegaron a contabilizar más de medio millón de personas con este mal, que no tenía cura.


























   Este es el pais que estamos consiguiendo los cien dias del PP  ó  los cien años de retroceso humano, economico, laboral y medio-ambiental

Millones de mujeres alemanas con 'minijobs' están condenadas a la pobreza cuando se jubilen


 (en Alemania los salarios reales están estancados desde hace más de una década).


Millones de mujeres alemanas, sobre todo aquellas que trabajan en los llamados "minijob", están condenadas a la pobreza cuando alcancen la edad de jubilación, informa hoy el rotativo Süddeutsche Zeitung.

Unos 3 millones de mujeres tendrán una pensión paupérrima el día que se jubilenSegún una respuesta del Gobierno federal a una interpelación parlamentaria del partido de La Izquierda, una persona que trabaje durante un año en un "minijob" acumula una pensión mensual de 3,11 euros, que, tras 45 años trabajados, da derecho a una pensión básica de tan solo 139,95 euros, destaca el diario.
Añade que actualmente trabajan en Alemania 7,4 millones de personas con un salario base de 400 euros por el que no están obligados a hacer aportaciones a la seguridad social y la caja de pensiones.
De esa cifra, un total de 4,65 millones son mujeres y dos terceras partes de ellas solo han trabajado hasta ahora en un "minijob", con lo que unos 3 millones de mujeres tendrán una pensión paupérrima el día que se jubilen.

Renta suplementaria desde 2013

La ministra federal de Trabajo, Ursula von der Leyen, ha propuesto ayudar a las personas con pensiones ínfimas con una renta suplementaria a partir de 2013.
Sin embargo, la oposición critica que esa medida no resolvería el problema, ya que en la mayoría de los casos la suma de ambas pensiones sería de unos 365 euros mensuales.
Sin ingresos suplementarios, las mujeres que actualmente trabajan en un "minijob" no tendrían derecho mas que a percibir la pensión básica de 688 euros mensuales que garantiza el Estado como jubilación mínima.
Actualmente los länder de la antigua República Democrática Alemania concentran las tasas de paro más altas de la Bundesrepublik. Mecklemburgo-Pomerania (11,3%), Sajonia-Anhalt (11,2%), Sajonia (10,3%) y Turingia (8,4%), pero sobretodo Berlín (13,3%) y Brandenburgo (10,3%) son los länder más pobres, que viven de las subvenciones y no acaban de levantar cabeza





domingo, 8 de abril de 2012

Eurovegas un modelo en quiebra


Los Gobiernos de Madrid y Cataluña pugnan por ser el nuevo Las Vegas mientras Las Vegas trata de huir de sí misma. Líder de Estados Unidos en desempleo, en ejecuciones hipotecarias y en propiedades tasadas por debajo del valor de su hipoteca, el Estado de Nevada, que comprende los dos centros de juego y turismo de Las Vegas y Reno, busca desesperadamente nuevas vías de diversificación económica, que le permitan salir de un modelo estancado, prisionero de la construcción y los servicios, dos de los sectores más afectados por la crisis.
Sheldon Adelson, presidente de la corporación Las Vegas Sands, con propiedades en Nevada, Macao y Singapur, decide ahora si construye una versión española de la llamada ciudad del vicio, con seis casinos, tres campos de golf, un centro de congresos y 12 hoteles con 36.000 habitaciones. La Comunidad de Madrid y Cataluña pugnan por el proyecto, que conllevaría una inversión de hasta 22.000 millones de dólares. Adelson estima que con él crearía en España 160.000 puestos de trabajo directos en 10 años.

Las Vegas floreció durante la burbuja y ahora es líder en paro y embargos
Nevada, que inventó el modelo que quiere exportar Adelson, es un Estado de 2,7 millones de habitantes. De ellos, 1,9 millones viven en el condado de Clark, lo que se conoce como Las Vegas. Ciudad de excesos, Las Vegas es líder en muchos ámbitos. Tiene, por ejemplo, el mayor hotel del mundo: el conjunto que conforman los casinos Venetian y Palazzo, la joya de la corona de la corporación que preside Adelson. Son 8.100 habitaciones, de las 150.100 que hay en la zona metropolitana.
Pero hay otros campos en los que Las Vegas y Nevada son líderes muy a su pesar, considerados como el mayor lastre para la economía de EE UU: florecieron desbocados durante la bonanza del ladrillo y el crédito fácil y cayeron en picado cuando la burbuja inmobiliaria estalló. El 12% de la población activa del Estado está en paro, cuatro puntos por encima de la media nacional. Una de cada 16 propiedades ha sido embargada, frente a una de cada 69 en EE UU. El 58% de los nevadenses debe más al banco de lo que vale su propia casa. A escasos metros de las luces de neón y los casinos de lujo, el panorama es desolador.
“Nevada dependía en gran medida de la construcción. Cuando la crisis estalló en 2008, el Estado perdió dos tercios de los empleos de la construcción en tres o cuatro años. De unos 150.000 empleos pasó a tener unos 50.000”, explica Stephen Miller, de la Facultad de Empresariales de la Universidad de Nevada. “Esa dependencia del turismo y la construcción se ha convertido en su gran lastre, y ahora los gobernantes intentan diversificar como sea la economía”, añade.

El gobernador de Nevada, el republicano Brian Sandoval, presentó recientemente un plan para crear 50.000 empleos antes de 2015, centrado en la diversificación empresarial, para dejar atrás la dependencia de la construcción y el turismo. “Se trata de alcanzar una economía diversa y sostenible para todos los nevadenses”, dijo Sandoval el pasado mes de febrero. “Nos pondría en una mejor posición para lograr una economía verdaderamente fuerte y que cree buenos puestos de trabajo”. Léase: el modelo actual está roto. Sandoval y otros líderes políticos de Nevada buscan cualquier alternativa al incremento de hoteles y casinos, como el desarrollo de centros médicos. Hay grupos, como la Coalición de la Industria Médica del Sur de Nevada, que se centran en atraer inversiones de cadenas hospitalarias.
La crisis inmobiliaria de Nevada no solo ha afectado a hogares. Los grandes casinos también la han sufrido. En pleno corazón de la avenida de Las Vegas se alza CityCenter, un complejo que engloba al casino Aria, los hoteles Mandarin Oriental y Vdara, las torres residenciales Veer y el centro comercial Crystals. Desarrollado por MGM Resorts International, iba a costar 4.000 millones de dólares y se acabó en 2009 por más de 8.500. En 2010 su valor patrimonial se tasó en 2.650 millones, un 31% del coste real.
A escasos metros de CityCenter hay una estructura de 26 plantas y cristales azulados, conocida como Harmon Tower. Iba a convertirse en un exquisito edificio de apartamentos diseñado por Norman Foster. En 2008 comenzaron los problemas de construcción. La empresa propietaria, MGM, y la subcontrata que lo construía, Perini Building, se han acusado en los tribunales de los errores que han llevado a las autoridades a determinar que podría derrumbarse en un terremoto. MGM quiere demolerlo y Perini dice que aún puede acabarlo. Cáscara vacía en la avenida de los casinos, se ha convertido en un emblema de todo lo que no ha funcionado en la meca del juego.

¡Es la contabilidad, estúpido!


El papel de la auditoría en la crisis de deuda soberana que hoy afecta a Europa

Quería trasladarles una cuestión: ¿se ha hecho la evaluación crítica del papel de la contabilidad y la auditoría en la actual crisis del sector público? Las modernas técnicas de contabilidad pública se basan en normas internacionalmente aceptadas y en el uso del devengo en lugar del criterio de caja. Esto les trae el recuerdo de aquel aburrido debate de Borrell frente a Aznar, pero es muy importante. Permite cálculos correctos y comparaciones adecuadas -transparencia- e impide disimular algunos elementos complejos como los pasivos futuros o los compromisos de la Colaboración Público-Privada. Por ejemplo: una prejubilación -aun haciéndola bien- supone cambiar dinero de hoy por pagos futuros. Otra: vender los propios edificios para, a continuación, alquilarlos con opción de compra: se hace caja -hoy- a costa de sucesivos desembolsos. ¿Cómo se refleja esto en los Presupuestos? Mal.

Lo que sí sabemos ya es que una mala praxis contable -y auditora- permitió la crisis de deuda soberana que hoy afecta a Europa. No sólo de Grecia vive la crisis, ni sólo del maquillaje contable. A veces son «simples errores». Irlanda descubrió recientemente que su deuda real era inferior en 3.600 millones de euros (2,3% del PIB) por un error contable ¿Les parece extraño? Pues sepan que la disciplinada Alemania también «encontró» que había duplicado la deuda del conocido como «banco malo», por 55.500 millones de euros. Estos errores fueron celebrados con alborozo en los respectivos ministerios de Hacienda, pero no aliviaron demasiado: varias ciudades alemanas se enfrentan a enormes deudas derivadas del uso de ingeniería financiera.

La Federación Internacional de Expertos Contables (IFAC) emitió recientemente un documento pidiendo mayor transparencia en la gestión financiera del sector público, así como una mejor rendición de cuentas. En concreto, exigen a los gobiernos compromisos con varias reformas contables como la publicación de estados financieros auditados dentro de los seis meses siguientes a finalizar el ejercicio, la utilización de presupuestos sobre base del devengo -sólo cuatro países lo usan- y proporcionar una total transparencia financiera antes de las elecciones generales. Éstas sí que son ideas revolucionarias.

El asunto no es tan fácil como parece. Pocos gobiernos mantienen sus cuentas limpias en términos de auditoría, como bien sabe David M. Walker, ex contralor general de EE UU y director de la GAO -equivalente a nuestro Tribunal de Cuentas- desde 1998 a 2008. Walker elabora el índice de la «salud financiera mundial», que encabezan Australia y Nueva Zelanda. El Reino Unido ocupa un meritorio noveno puesto, España se encuentra en el 24, por delante de Alemania (el 25) y USA, que languidece en la posición 28, cerrando Grecia, en el lugar 34.

¿Cómo se obtiene ese ranking? Agregando tres componentes principales. Por una parte, midiendo los niveles actuales de deuda pública y considerado además el espacio fiscal que aún le queda. Por último, incorporando el grado de gobernanza presupuestaria, que incluye una valoración, en cada país, de la normativa financiera vigente.

En fin, nuestras instituciones presupuestarias -aunque mejorables- no parecen tener mucho que envidiar al resto de los estados occidentales. Los problemas parecen ser más o menos los mismos, de ahí que los mecanismos de reforma necesaria deban ser similares. Sin embargo, los cambios no impedirán que muchos ciudadanos veamos, a veces, lo que queremos ver, a pesar de la elocuencia de las cifras, como bien saben los magos que siempre hacen sus trucos junto a una chica con vestido ajustado.

lunes, 2 de abril de 2012

Cuidado con las llamadas participaciones preferentes


No se puede decir que no fuera en esta ocasión por no estar avisados, no señor. Y es que viendo recientemente esta semana lo ocurrido con las preferentes de Novagalicia Banco, las cuotas participativas de la CAM y las acciones de Banca Cívica, uno se pregunta si Internet vale para algo. Es solo teclear en Google ´participaciones preferentes´ o ´cuotas participativas´ y ver los comentarios que salían en prensa y en webs de economía cuando las entidades financieras las estaban comercializando y que aún así se comprasen, cuando menos es indicio de que la gente no está preocupada por dónde tiene su dinero metido.

Vale que me digáis que es que no toda la gente ve Internet. Puede ser. Pero me niego a creer que los que cayeron en estos productos no tienen a algún conocido que les pueda asesorar o alguien de su confianza a quién le pudiesen preguntar.
Pero el caso no sé si porque confían aún en las entidades financieras o porque los empleados de su sucursal tienen una capacidad de convencer a la gente fuera de lo normal, que muchos clientes cayeron y compraron estos productos con sus ahorros, muchos de ellos teniendo en cuenta que es su única forma de subsistencia.

Y como dice el refranero español, muy sabio en la mayoría de las ocasiones: ´de aquellos polvos vinieron estos lodos´.

Lo realmente curioso es que estos productos sofisticados, que yo más bien definiría de diseño para que el cliente en ningún momento sepa donde mete sus ahorros, se comercializaron cuando ya la crisis llevaba un par de años en marcha y se había observado el papel importante que tuvieron las entidades financieras en ella. Aún así, confiados ellos, decidieron fiarse de sus entidades e invertir. Unos, perdidas desorbitadas, a otros ya les han confirmado que su inversión vale cero, y otros, con pérdidas subyacentes en acciones de la entidad que se vendieron abusando de la confianza de los clientes y apelando a un ´ya sabes que trabajamos bien y nunca te hemos engañado´.

¿Por qué a un jubilado le puede ´colocar´ una entidad financiera acciones preferentes sin decirle el riesgo que ello conlleva? ¿Cómo se le pueden ofrecer cuotas participativas a viudas (acciones sin derecho a voto que emitían las cajas de ahorro) a sabiendas que las cuentas en las que se basaba llevaban años siendo falsificadas? ¿Cómo se ha podido vender a matrimonios mayores acciones de una entidad financiera cuando saben a ciencia cierta que esa entidad tendría que ser rescatada?

De toda la vida, estos perfiles de clientes que quieren seguridad sobre todo, han sido los amigos del plazo fijo tradicional, la libreta de ahorro y, como mucho del fondo de inversión en renta fija. ¿Cómo es que ahora han decidido cambiar a un tipo de inversión de riesgo, de muy alto riesgo? Los cantos de sirenas siempre han sido muy tentadores, y claro está, si se le dice a un ahorrador que se le pude dar un 2% a un año a plazo fijo o que por ser él, le pueden vender acciones que garantizan un 8% anual sin correr riesgo, es indicativo de que el ´timo del tocomocho´ ya está en marcha y ´el pardillo´ ya ha picado. Es la única respuesta que se me ocurre para que clientes de perfiles de productos sin riesgos y ´amantes del plazo fijo´ ahora se ven en la tesitura que de sus 6.000 euros, ahora no tienen nada en algunos casos o muy poco en el mejor de los supuestos.

La banca de cliente se olvidó se metieron las entidades a la banca de producto. Lo importante fue vender y vender determinado producto sin ver si era o no el adecuado al perfil del ahorrador. No sé si la banca estará a tiempo, pero debería de volver a la banca del cliente si no quiere ver como su ya denostada imagen acaba, si cabe, más por los suelos.

José Luis Del Campo Villares

Se ha acabado el periodo de gracia

Es necesario un relato de la salida a la crisis que sea más objetivo, convincente esperanzador y eficaz

A partir de ahora, la labor del Ejecutivo va a estar sometida a un mayor escrutinio crítico desde Europa y a un mayor conflicto interno

En la última semana se le han complicado las cosas al Gobierno de Mariano Rajoy. Comenzó con la información de este diario de que la Comisión Europea ponía a España en vigilancia especial; continuó con la oportunista e interesada declaración de Mario Monti, desviando la atención de los mercados hacia España, al decir que está dando motivos de preocupación para toda Europa; vino después el giro independentista del congreso de Convergencia Democrática de Cataluña; siguió el domingo con la sorpresa de las elecciones andaluzas; y, finalmente, la huelga general, cuyo éxito desconozco cuando escribo, pero cuyos efectos se notarán en la política gubernamental, como se notaron en todas las anteriores desde la de 1988.
 ¿Hay algún nexo común entre todos estos episodios? Pienso que dos.
En primer lugar, cierran el periodo de gracia de 100 días que la tradición política dice que tiene todo nuevo Gobierno. A partir de ahora, la labor del Ejecutivo va a estar sometida a un mayor escrutinio crítico desde Europa y a un mayor conflicto interno.
En segundo lugar, esos eventos ponen de manifiesto dos cosas. Por un lado, que al Gobierno le ha fallado la estrategia económica. Por otro, que le falta un relato coherente, persuasivo, solidario, esperanzador y eficaz de la salida a la crisis. Vayamos por partes.
A estas alturas está claro que al Gobierno le falló su estrategia económica en dos frentes. Por un lado, al posponer los Presupuestos de 2012 hasta después las elecciones andaluzas. Por otro, al negociar con las autoridades europeas un objetivo de déficit público menos exigente que el que había prometido el Gobierno de Rodríguez Zapatero. Este fallo de estrategia ha tenido tres efectos importantes.
A partir de ahora, la labor del Ejecutivo va a estar sometida a un mayor escrutinio crítico desde Europa y a un mayor conflicto interno
El primero es que el Gobierno de Rajoy ha perdido credibilidad más rápidamente de lo esperado, a la vez que ha provocado un aumento de la presión de los mercados sobre la deuda española. Nadie en Europa ha entendido el retraso de los Presupuestos. Hubo algo de ingenuidad, manipulación y prepotencia en la negociación de un nuevo objetivo de déficit para 2012. Ingenuidad al pensar que un Gobierno conservador sería por sí solo suficiente para que las autoridades europeas y los mercados fuesen más comprensivos y complacientes. Manipulación al exagerar la herencia recibida. Y prepotencia al utilizar el argumento de la soberanía política de España para fijar el nivel de déficit que fuese más conveniente a sus intereses. Una lección amarga.
El segundo es que el retraso de los Presupuestos no ha rendido los resultados electorales esperados. Sin duda, han sido varios los factores que han provocado ese resultado. Probablemente uno de ellos es otra manifestación de sabiduría política de la ciudadanía al no conceder el poder político absoluto a un único partido. Pero, sin duda, también ha pesado la falta de valentía del Gobierno para defender las medidas de austeridad y reforma laboral que había adoptado en estos primeros 100 días y, ante todo, el ocultar las que ha de tomar en los Presupuestos, tanto por el lado de los gastos como de los ingresos. Ahora tendrá que hacerlo en un escenario político interno menos favorable.
El tercer efecto es que, a cambio de retrasar los presupuestos, el Gobierno de Rajoy ha tenido que anticipar una reforma laboral dura que mostrara a los mercados su firme voluntad reformadora. Hay mucho mito en esto de que los mercados —es decir, los prestamistas que nos prestan su dinero— lo que quieren es ver reformas sociales duras. En realidad, lo que quieren ver —como prestamistas interesados en recuperar su dinero— es que la economía crece, porque el crecimiento es la condición más segura para que ellos puedan cobrar los intereses y recuperar su dinero.
Pero si de lo que se trata es de crecer, exportar, pagar las deudas y crear empleo, entonces es muy discutible que la reforma laboral sea la panacea universal. Hacen falta otras reformas y, en especial, políticas que mejoren la capacidad de competir de las empresas españolas.
La ventaja es que en este terreno las cosas son mejores de lo que parece. La economía española ha mostrado en la última década una sorprendente capacidad de competir. Ha sido la economía de la OCDE que, con la excepción de Alemania, mejor ha sabido conservar su cuota de exportación. Detrás de esos buenos resultados están especialmente las grandes empresas. Lo que ahora necesitamos es que desde el Ministerio de Economía y Competitividad que dirige Luis de Guindos se impulsen políticas que hagan que muchas medianas y pequeñas empresas aumenten su dimensión, exporten y creen empleo. Para lograrlo, además de austeridad y reformas, necesitamos políticas. Especialmente, políticas.
En este sentido, pienso que el Gobierno no ha sabido valorar el pacto de salarios firmado entre patronales y sindicatos unas semanas antes de la reforma. Ese pacto es una política que, al moderar los salarios y vincularlos a la productividad, es más eficaz que la propia reforma laboral a la hora de mejorar la competitividad exterior de la economía y mantener empleo.
En todo caso, el hecho es que al Gobierno de Rajoy se le ha acabado el periodo de gracia. Ahora, para avanzar, tiene que ser capaz de elaborar un relato de las causas y de la salida a la crisis que sea más objetivo, convincente, persuasivo, dialogante, esperanzador y eficaz. Solo de esa forma se creará el clima de confianza social necesario para avanzar. Si me lo permiten, de esto hablaremos en otra ocasión.

domingo, 1 de abril de 2012

Los presupuestos significan una cura de hambre a una economía en crisis y la ley del embudo del ajuste, con una penalización social para los ciudadanos y la amnistía para defraudadores

Desde la finalización de la huelga general del 29M, la derecha mediática y política de este país nos está bombardeando de manera compulsiva con un mensaje manido y poco original: la huelga ha sido un fracaso y la mayoría de los trabajadores que la secundaron lo hicieron coaccionados por la acción de los piquetes informativos de los trabajadores. Si viven agarrados a ese mensaje tan falso como pobre, me da la impresión que lo que nos están ofreciendo es un indicador más del rechazo masivo de los trabajadores de este país a la última reforma laboral.
Ahora el gobierno puede seguir mareando la perdiz pero lo cierto es que ha quedado, una vez más, retratado. Puede contarnos que esta reforma laboral ha dejado más que satisfechos a los empresarios, que le viene bien a los mercados, que le encanta a los burócratas de la Unión Europea que nunca han sido elegidos por los ciudadanos, pero tiene que reconocer que los trabajadores de este país la rechazan de manera contundente.

Un pacto social que es el origen de los problemas actuales...un pacto social que supuso la venta descarada de los avances de la clase trabajadora a través de sus luchas...un pacto social que supuso la traición de los que lo protagonizaron hacia los trabajadores.
De ese pacto social escalonado en el tiempo...fueron muchos los nombres que adoptó, se deriva la actual debilidad de los trabajadores que han quedado a merced de los empresarios, con unos dirigentes claudicantes y que movilizan a destiempo y con una estrategia claramente perniciosa para los intereses de la clase obrera.
No son pocos los trabajadores que han denunciado coacciones en sus centros de trabajo para ejercer la huelga...tampoco son pocos los que han perdido la confianza en unos sindicatos CC.OO y UGT, que no les defienden, sino que los dejan a merced de unos empresarios sin escrúpulos, que ellos si, se saben protegidos por el apoyo de los diferentes gobiernos PPsoE y sus piquetes armados y pagados por todos. Piquetes revestidos de "autoridad" y también de impunidad para proteger a los empresarios en clara contraposición a los piquetes obreros que se han de enfrentar a una realidad bien distinta
Las cavernas de la derecha piden más contundencia al gobierno para actuar contra los excesos de los piquetes informativos. Pero si en está huelga han existido excesos, ha sido sobre todo por la acción de los piquetes informativos de los empresarios, que al contrario que los sindicales, no están reconocidos por ninguna Ley. Estos si son piquetes informativos con una capacidad coactiva contundente. Los empresarios más retrógradas de este país han defendido con uñas y dientes "su reforma" a través de ellos, con amenazas sibilinas o con chantajes directos. Los piquetes informativos que organizan los empresarios para exigir a los trabajadores que declaren días antes, ante sus jefes y compañeros, acercan de si pretende acogerse o no al derecho a la huelga, son ilegales y conculcan derechos fundamentales de los trabajadores y de los ciudadanos. Contra esos piquetes pido amparo al gobierno, para que los persiga y erradique, para que garantice los derechos básicos de los ciudadanos, como el derecho constitucional a la huelga laboral.
En muy poco tiempo, el PP ha cosechado una pérdida de credibilidad y legitimidad que intenta compensar con la propaganda a través del poder económico, político y mediático. Los resultados de Asturias y Andalucía son una buena muestra de ello y la contundencia de la huelga y las manifestaciones contra la reforma laboral también.
Los presupuestos significan una cura de hambre a una economía en crisis y la ley del embudo del ajuste, con una penalización social para los ciudadanos y la amnistía para defraudadores.
La contestación no ha hecho más que empezar y los hilillos de desconfianza se irán convirtiendo en una hemorragia de legitimidad.
Frente a los recortes a la democracia, reclamemos más democracia. Somos más.

Todo al revés


 " MATUTANO" premia a los culpables de la ruina nacional


JAVIER NEIRA Empezó, en diciembre, dando el collar de la orden de Isabel la Católica, aquella gran reina que unió España, a Zapatero, que la separó dramáticamente, y, claro, a los tres meses, amnistía para los que arruinaron España robando a manta en los impuestos. Así es Rajoy, señores.

Premio a los culpables políticos del desastre nacional y premio a los culpables económicos de la ruina patria. Así es Rajoy el tecnócrata. Y lo que nos falta por ver.

Un tecnócrata es un tipo enfermo de soberbia y ausente de valores, y si los tiene hace la famosa reserva mental y en paz. Cree que las cosas se arreglan con mañas. Es lo propio del Barroco maquiavélico español -y, por extensión, mediterráneo- frente al modelo virtuoso noreuropeo, que llevó a lo que se llama capitalismo avanzado.

Con la amnistía fiscal, señor presidente, arregla un problema y crea otro diez veces mayor, porque esta crisis, que es de valores, como todo el mundo dice, y dice bien, no se supera con trampas, sino con virtudes.

Siguiendo a Kipling, el inquilino de la Moncloa debería ser consciente de que las únicas armas decisivas son la fe y el valor, fruto, claro, de principios solidísimos y de un carácter extremadamente firme. España está en una situación muy difícil. Distinguiendo y bonificando a los culpables y a los delincuentes, que tanto montan, solo se agravan las cosas.

Desde el Gobierno es preciso recompensar la virtud y solo la virtud y resistir estoicamente -como hacen millones de compatriotas- a la adversidad. Con la verdad y el bien saldremos adelante, con la mentira y el mal, de cabeza al infierno terrenal y al otro.

martes, 27 de marzo de 2012

«Jamás volveré a trabajar en Asturias»

 

Natalio Grueso lamenta el daño que el Gobierno De Cascos ha causado en la cultura


Su nombre estaba en el punto de mira de la nueva administración de Foro Asturias. Acusado por el Principado de practicar una mala gestión en el Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer (incluso se llegó a poner en duda la calidad de la programación cultural), Esperanza Aguirre no tardó en fijarse en Natalio Grueso para coordinar los espacios culturales de Madrid. Hoy, el exdirector del Centro Niemeyer -renombrado Centro Cultural Internacional de Avilés por las discrepancias de Francisco Álvarez-Cascos con la Fundación que lleva el nombre del arquitecto brasileño- analiza la polémica desde la distancia. En una entrevista concedida a la TPA, Grueso aseguró que “jamás” volverá a trabajar en Asturias.
Para el actual director de Artes Escénicas en la Comunidad de Madrid, la historia no absolverá a Álvarez-Cascos cuando se repase su actuación con el Centro Niemeyer. “Con el paso del tiempo, cuando haya perspectiva, se verá como una de las mayores barbaridades que se han cometido en Asturias”.
En la entrevista, emitida ayer por los servicios informativos de la radiotelevisión asturiana, Grueso se mostró especialmente duro con la administración de FAC, a cuyos representantes atribuye seis meses de destrucción intencionada. Intencionada porque en los actos de Foro Asturias Natalio Grueso ve la combinación de dos factores que propician un resultado terrible: “la extremada ignorancia sobre el mundo de la cultura y la extrema maldad” .
“Como dice un proverbio”, declaró, “para construir el más humilde de los cobertizos hace falta algo de talento, pero para destruir el más hermoso de los palacios basta cualquier bestia. Y realmente creo que las bestias se han apoderado de Asturias y lo han destrozado todo”. Los últimos meses de gobierno en Asturias, concluyó Natalio Grueso sobre el paso de Foro por la sede de Presidencia, “han sido extremadamente dañinos para la región”.
Los responsables políticos, aseguró Grueso durante la entrevista, se negaron a recibir a los responsables del Niemeyer en lo que entiende como la aceptación por parte del equipo de Álvarez-Cascos de que el del nuevo centro cultural de la ría de Avilés “era un proyecto condenado” y “tenían que cargárselo”. “Jamás me recibió ni el presidente del Principado, ni el consejero de Cultura ni el director general de Cultura. Nadie quiso hablar con nosotros”, desveló el que fuera responsable de uno de los equipamientos culturales con más actividad del Principado.
Según manifestó, la preocupación por la política cultural desarrollada en Asturias ha llegado hasta el neoyorquino Woody Allen, a quien trajo a Avilés en tres ocasiones. Según aseguró en la entrevista concedida a la televisión del Principado, el director de Manhattan está “sorprendido” con lo acontecido alrededor del Niemeyer como la mayoría de la población.
Además, el exdirector del Centro Niemeyer aprovechó para desmentir las acusaciones vertidas por FAC sobre una supuesta mala gestión en el espacio cultural avilesino. “Es muy fácil hacer demagogia”, opinó, “pero el Centro Niemeyer ha pasado siete auditorías. Si hubiera algún problema, estaría en los tribunales”.
Pese a la insistencia con la que Foro Asturias aseguró que el Niemeyer había supuesto en la práctica un agujero para los fondos públicos, Grueso recordó que el ambicioso poyecto cultural contaba de mano con un presupuesto “muy modesto” que comparativamente fue 20 veces menor del inicial con el que partió la Ciudad de las Artes de Valencia, y 15 veces más limitado que la cantidad con la que nació la Ciudad de la Cultura de Santiago de Compostela.
En cuando al presupuesto anual con el que contaba el Niemeyer, afirmó que era “equivalente al de una cabalgata de reyes magos”. Mimbres suficientes para transformar una ciudad que en los seis primeros meses recibió a un millón de visitantes.

La represión neoliberal


Nunca una huelga estubo mas justificada.

Estamos viendo estos días –como era de esperar- las medidas policiales represivas encaminadas a reprimir las protestas populares frente a las políticas neoliberales llevadas a cabo por el Gobierno del Partido Popular en España encaminadas a abaratar el despido y reducir los salarios, así como a lograr una disminución e incluso eliminación de la protección social. Tales medidas, sumamente impopulares, generan unas movilizaciones ciudadanas en contra del gobierno, que los aparatos represivos del Estado están intentando contener. Esta evolución de los hechos era predecible. En realidad, ocurrió en América Latina durante el periodo neoliberal. Fue entonces cuando apareció lo que también se llamaba “el problema de la deuda pública”. Los Estados se habían endeudado excesivamente y, como consecuencia, tenían dificultades en pagar su deuda. Entonces pidieron ayuda al Fondo Monetario Internacional, y tal como ha ocurrido en cada ocasión que el FMI ha intervenido en un país o en un grupo de países, esta institución condicionó la llamada ayuda a la aplicación de una enorme austeridad (es decir, grandes recortes de gasto público incluyendo el gasto público social) que permitieran a los Estados pagar los intereses de la deuda a la banca. También, predeciblemente, las poblaciones de los países cuyos gobiernos estaban siguiendo las medidas neoliberales, salieron a la calle para protestar, creando una respuesta represiva por parte de aquellos Estados. La historia de América Latina en aquel periodo es una larga serie de regímenes dictatoriales o autoritarios que reprimieron constantemente las movilizaciones sindicales y sociales que mostraban el profundo rechazo popular a tales políticas.
Un tanto semejante está ocurriendo ahora en la Unión Europea (UE). Los Estados de la UE están profundamente endeudados y tienen grandes dificultades para pagar su deuda. Tal endeudamiento en la UE respondía a causas semejantes a las ocurridas en América Latina: a las reducciones fiscales que ocurrieron en la época de bonanza y a la disminución del crecimiento económico como respuesta al enorme endeudamiento del sector privado, resultado de la disminución de las rentas del trabajo. El crecimiento del endeudamiento público en la UE ha sido, como lo fue en América Latina, consecuencia del crecimiento del endeudamiento privado. En ninguno de los dos casos, ni en América Latina entonces, ni en la Unión Europea ahora, el endeudamiento público se debía al excesivo nivel del gasto público, lo cual no fue obstáculo para que los gobiernos neoliberales, tanto en América Latina como en Europa, continuaran recortando tal gasto como medida para salir de la crisis.
Predeciblemente, tales medidas están empeorando la situación, como también ocurrió en América Latina. La respuesta de los Estados en aquel continente fue la represión frente a las protestas populares. Y cuando éstas alcanzaron dimensiones amenazantes a las estructuras del poder, la represión incluyó la disminución e incluso eliminación de las libertades e instituciones democráticas. La aplicación de las medidas de austeridad promovidas por el FMI e impuestas por los Gobiernos responsables, exigía para su propia pervivencia, la disminución, e incluso eliminación, de las libertades democráticas. Argentina, Chile, Uruguay y Brasil sufrieron dictaduras y regimenes autoritarios, conocidos por su brutalidad. Estas políticas de austeridad y represión son también las que se están llevando a cabo en muchos países de la UE, desde Grecia a Portugal, Irlanda, España e Italia. Y en Grecia no es descartable que haya de nuevo un golpe militar. Las autoridades de la Unión Europea ya han indicado su deseo de que no se realicen las elecciones programadas para este abril.
En América Latina, las movilizaciones populares forzaron cambios en las políticas públicas, que pasaron por la rotura de cada uno de cada uno de los países con la ortodoxia neoliberal exigida por el FMI. Varios de aquellos gobiernos interrumpieron el pago de los intereses de la deuda a la banca privada. Argentina, por ejemplo, dejó de pagar la deuda por tres años. Y a partir de entonces tales países intentaron establecer un bloque regional, rompiendo la dependencia del FMI. Estos son los orígenes de Mercado Común del Sur de América Latina (Mercosur), con el deseo de establecer su propio organismo económico internacional. Tal futuro no es descartable en la Unión Europea por muy poco visible que sea esta posibilidad ahora. Pero no debería olvidarse que las movilizaciones populares en América Latina consiguieron el fin de aquellas políticas y los cambios de los gobiernos que las impusieron a la población, sin que tuvieran un mandato popular, tal como está ocurriendo ahora en España.

domingo, 25 de marzo de 2012

Operación suculenta


La voracidad de la crisis aviva el seso dormido y agudiza ingenios atenazados, salvo respetables excepciones, algunas de ellas hoy mismo en dura pugna electoral. En este gran bazar donde abrevan desde la vaca más sagrada al galgo más famélico, se han ido cruzando los cables de la caja de mandos y los chispazos han provocado algún que otro incendio. Vemos con cierto estupor que en algunas plataformas de periódicos digitales puedes acceder al sorteo de un coche o de un producto informático de ultimísima generación si respondes a la pregunta de si es necesaria una huelga general en España, que viene a ser lo mismo que contestar si estás de acuerdo con la reforma laboral de Rajoy o no lo estás. Curioso asunto este de que puedas llevarte un mini por opinar sobre la dura legislación pepera, tan curioso que es inevitable preguntarse adónde irá a parar el automóvil. Cuando se habla de avivar mentes preclaras y despertar ingenios hispanos tiende nuestro subconsciente a relacionar este tipo de expresiones con asuntos de dudosa virtud. Reaparecen los grandes clásicos, como el incomprensible timo de la estampita o el acoso a domicilio de venerables ancianos solitarios. La Guardia Civil alerta de una modalidad al parecer nueva: el robo de coches a punta de panfleto. Se lleva a cabo en los aparcamientos al aire libre de grandes superficies, y consiste en colocar un papel en el vidrio trasero del automóvil con la intención de que el conductor lo vea una vez arrancado el coche, meta punto muerto, se levante para quitar la octavilla y ¡zas!, sin vehículo y sin compra, que en realidad es el auténtico objetivo del ladrón. A unos cuantos kilómetros, abandona el automóvil y se lleva las viandas.
Reaparecen también los gangs, las entrañables bandas organizadas. No hay nada como un buen plan y el trabajo en equipo para buscar el éxito. La Policía desarticuló el otro día en una acción combinada en Pontevedra, Asturias, Guipúzcoa y Sofía una banda dedicada al tráfico ¡de angulas! Compran la angula por aquí y la envían en vuelos chárter a Filipinas, vía Bulgaria. La angula es una especie protegida en la Unión Europea, así que su precio se multiplica por más de dos en el mercado asiático (de 500 a 1.300 euros aproximadamente). Negocio lucrativo donde los haya. Las angulas han sustituido a los diamantes en el tráfico serio, de guante blanco, en esta operación con nombre de tebeo de Bruguera y han abierto un mercado inusual a raíz de una protección parece que pertinente, aunque a uno le da por pensar que el ciudadano debería de estar más protegido que la angula. Por lo menos hasta el punto de poder comprobar que el mini del sorteo de la pregunta sobre la huelga general existe.